Mientras en la Sala Margarita Xirgu se representa ‘Tras el ensayo’, una función Ingmar Bergman que habla de un director que ensaya una obra de Strindberg, en la pequeña sala de arriba, llamada de los balcones o Andrea D’Odorico, podrá verse representada a partir de hoy una obra de Strindberg, concretamente ‘Tormenta’. Este juego de espejos que propone en su cartelera el Teatro Español va a permitir al polifacético Iván López-Ortega convertirse, con solo 23 años, en el director más joven -al menos, de los que haya constancia- que se coloca al frente de un montaje en el emblemático coliseo madrileño. Y no parece que el encargo sea menor desde el punto de vista artístico si atendemos a la envergadura del autor y al reparto con el que cuenta, posiblemente el más numeroso de los que han pasado por este espacio de los balcones. El elenco está encabezado dos intérpretes de reconocida trayectoria como son Joaquín Notario y Lara Grube, a quienes acompañan en esta ocasión Rocío Suárez de Puga, Paula Muz y Óscar Fervaz.. En su puesta en escena de ‘Tormenta’, López-Ortega ha querido ir a lo esencial del texto para servir “casi a modo de cuento”, dice él, una obra de cámara “con ciertos elementos de thriller sueco” que él ha tratado de “mantener con toda su intensidad y su clima de misterio”. La función cuenta la historia de un hombre solitario cuyos recuerdos y fantasmas del pasado se avivarán con la inesperada llegada de su hermana. “Esa visita sacude su mundo de paz como una tormenta -explica el director-. Es muy bello cómo Strindberg trabaja lo meteorológico, y cómo lo relaciona con lo que acontece en la función, porque esa tormenta es tanto literal como metafórica. Nosotros en el espectáculo hemos querido también trabajarla desde un lugar muy simbólico, intentado que la tormenta esté en los personajes”. Pero no se puede contar mucho más de la naturaleza de esos personajes si no se quiere condicionar al espectador a la hora de dar sentido a la trama cuando el telón haya caído.. A pesar de su corta duración, solo 45 minutos, el director ha ideado un “espectáculo complejo y muy elaborado, con mucho trabajo de teatro de objetos y de magia en escena, dentro de una pequeña caja de sorpresas que a su vez está dentro de esa salita de apenas 100 metros cuadrados”. En su faceta de escenógrafo -también es músico, actor y autor-, López-Ortega hace discurrir la acción en una especie de maqueta que “plantea un juego de escala entre el actor y el espacio, de manera que los actores son como gigantes habitando ese espacio: mueven montañas, beben de los lagos y caminan por carreteras que apenas ocupan el ancho de su zapato”. Y aclara el director que “todo eso tiene que ver con la mente del personaje principal, a quien vemos moviendo los hilos, o intentando moverlos, dentro de su propio relato”.. La propuesta cuenta además con música en directo interpretada por la actriz Paula Muz y compuesta por el propio López-Ortega.
El Teatro Español abre sus puertas al joven Iván López-Ortega, director, escenógrafo, músico, actor y autor que asume a sus 23 años el reto de llevar a las tablas a Strindberg
Mientras en la Sala Margarita Xirgu se representa ‘Tras el ensayo’, una función Ingmar Bergman que habla de un director que ensaya una obra de Strindberg, en la pequeña sala de arriba, llamada de los balcones o Andrea D’Odorico, podrá verse representada a partir de hoy una obra de Strindberg, concretamente ‘Tormenta’. Este juego de espejos que propone en su cartelera el Teatro Español va a permitir al polifacético Iván López-Ortega convertirse, con solo 23 años, en el director más joven -al menos, de los que haya constancia- que se coloca al frente de un montaje en el emblemático coliseo madrileño. Y no parece que el encargo sea menor desde el punto de vista artístico si atendemos a la envergadura del autor y al reparto con el que cuenta, posiblemente el más numeroso de los que han pasado por este espacio de los balcones. El elenco está encabezado dos intérpretes de reconocida trayectoria como son Joaquín Notario y Lara Grube, a quienes acompañan en esta ocasión Rocío Suárez de Puga, Paula Muz y Óscar Fervaz.. En su puesta en escena de ‘Tormenta’, López-Ortega ha querido ir a lo esencial del texto para servir “casi a modo de cuento”, dice él, una obra de cámara “con ciertos elementos de thriller sueco” que él ha tratado de “mantener con toda su intensidad y su clima de misterio”. La función cuenta la historia de un hombre solitario cuyos recuerdos y fantasmas del pasado se avivarán con la inesperada llegada de su hermana. “Esa visita sacude su mundo de paz como una tormenta -explica el director-. Es muy bello cómo Strindberg trabaja lo meteorológico, y cómo lo relaciona con lo que acontece en la función, porque esa tormenta es tanto literal como metafórica. Nosotros en el espectáculo hemos querido también trabajarla desde un lugar muy simbólico, intentado que la tormenta esté en los personajes”. Pero no se puede contar mucho más de la naturaleza de esos personajes si no se quiere condicionar al espectador a la hora de dar sentido a la trama cuando el telón haya caído.. A pesar de su corta duración, solo 45 minutos, el director ha ideado un “espectáculo complejo y muy elaborado, con mucho trabajo de teatro de objetos y de magia en escena, dentro de una pequeña caja de sorpresas que a su vez está dentro de esa salita de apenas 100 metros cuadrados”. En su faceta de escenógrafo -también es músico, actor y autor-, López-Ortega hace discurrir la acción en una especie de maqueta que “plantea un juego de escala entre el actor y el espacio, de manera que los actores son como gigantes habitando ese espacio: mueven montañas, beben de los lagos y caminan por carreteras que apenas ocupan el ancho de su zapato”. Y aclara el director que “todo eso tiene que ver con la mente del personaje principal, a quien vemos moviendo los hilos, o intentando moverlos, dentro de su propio relato”.. La propuesta cuenta además con música en directo interpretada por la actriz Paula Muz y compuesta por el propio López-Ortega.
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