Parece que no hay vuelta atrás en la grieta abierta en los cinco sindicatos implicados en las negociaciones para alcanzar un acuerdo con la Conselleria de Educación que finalice con la huelga indefinida de profesores, que está a punto de finalizar este jueves su cuarta semana. La firma del acuerdo retributivo que sube 200 euros el sueldo a los docentes, y que ya comenzará a notarse en septiembre de 2026 en el bolsillo de los docentes, hizo CSIF y ANPE fueran los únicos que suscribieran la subida. En el otro bloque quedaron STEPV, CC OO y UGT. Pero además, el hecho de que CSIF se bajara de la convocatoria de la huelga -ANPE sólo había dado su apoyo- y que ambos sean los únicos sindicatos que han asistido a las mesas establecidas con la Conselleria para tratar punto por punto cada tema de la negociación educativa -de los ratios a las plantillas, pasando por las infraestructuras o el valenciano, entre otros- ha puesto de relieve lo real que es esa ruptura. Pero, más allá de las imágenes están los hechos. Y, ayer, CSIF dio un paso más y anunció que acudirá a la Fiscalía para ver si son constitutivos de delitos los mensajes en redes sociales dirigidos a personas «con nombres y apellidos» del sindicato que han recibido después de votar que sí el acuerdo ofrecido por Educación, además del hecho de que en la noche del pasado domingo no pudieran salir de la Conselleria de Educación, después de la reunión mantenida con la consellera Carmen Ortí, por el clima de inseguridad que sintieron los representantes de CSIF, tal y como denunciaron en su momento.. «Estamos recogiendo documentación de todo lo que aparece en redes, de las citas personales que se hacen, os recuerdo que si hay un delito la Fiscalía debería perseguirlo de oficio. Todo eso vamos a llevarlo, también la retención que se produjo de los representantes de CSIF, y todo eso con el informe jurídico pertinente, lo llevaremos a la Fiscalía, que decidirá si será o no será delito. En España se deben perseguir de oficio», aseguró el presidente autonómico de CSIF Comunidad Valenciana, Rafael Cantó, que estuvo acompañado en una rueda de prensa por el presidente autonómico de CSIF Educación Comunidad Valenciana, José Seco -el rostro visible de las negociaciones con la Conselleria- y el presidente nacional de CSIF Educación, Mario Gutiérrez.. «La negociación está pasando a un cariz puramente político, donde personas como Diana Morant (PSPV) y Joan Baldoví (Compromís) han ido a dar su apoyo cuando sus partidos, en ocho años, no mejoraron en nada las condiciones de los docentes. Incluso la delegada del Gobierno en la Comunitat, Pilar Bernabé, no ha mostrado sus críticas por la retención que se produjo el domingo, que duró seis horas y que impidió a los representantes salir de la Conselleria», añadió Cantó, quien criticó que sindicatos como el STEPV «hayan querido imponer su política lingüística».. «CSIF no puede admitirlo», dijo antes de asegurar que, además, se han presentado escritos a la Delegación de Gobierno y a los grupos con representación en Les Corts, para que condenen «de manera expresa» los actos de violencia que han sufrido. En este sentido, confirmó que el sindicato «abrirá un canal de denuncia tener presiones en sus centros educativos». «CSIF hace un llamamiento a una negociación de la mejora de las condiciones de los docentes exenta de estrategias políticas», manifestó Cantó.. Por su parte, José Seco, el responsable de negociar con la conselleria defendió que su sindicato no fue el primero en romper la unidad sindical. «Los ataques que se han producido, las faltas de respeto, las coacciones a raíz de la firma del acuerdo… la violencia no es moneda de cambio para trabajar y no se condena de forma pública por compañeros sindicalistas. La prudencia y la contención son elementos básicos en una negociación», defendió en clara alusión a STEPV, CC OO y UGT. Asimismo, el presidente nacional de CSIF Educación, Mario Gutiérrez, pidió «un respeto a la libertad sindical y a los acuerdos que se firman de forma democrática».. Por otra parte, y ante el estancamiento del diálogo con Educación, ANPE reclamó el desbloqueo «urgente» de la negociación para que «las medidas de mejora del sistema educativo presentadas por este sindicato puedan llevarse a cabo».
El sindicato lleva a la Fiscalía los insultos recibidos y asevera que «la negociación está pasando a un cariz puramente político»
Parece que no hay vuelta atrás en la grieta abierta en los cinco sindicatos implicados en las negociaciones para alcanzar un acuerdo con la Conselleria de Educación que finalice con la huelga indefinida de profesores, que está a punto de finalizar este jueves su cuarta semana. La firma del acuerdo retributivo que sube 200 euros el sueldo a los docentes, y que ya comenzará a notarse en septiembre de 2026 en el bolsillo de los docentes, hizo CSIF y ANPE fueran los únicos que suscribieran la subida. En el otro bloque quedaron STEPV, CC OO y UGT. Pero además, el hecho de que CSIF se bajara de la convocatoria de la huelga -ANPE sólo había dado su apoyo- y que ambos sean los únicos sindicatos que han asistido a las mesas establecidas con la Conselleria para tratar punto por punto cada tema de la negociación educativa -de los ratios a las plantillas, pasando por las infraestructuras o el valenciano, entre otros- ha puesto de relieve lo real que es esa ruptura. Pero, más allá de las imágenes están los hechos. Y, ayer, CSIF dio un paso más y anunció que acudirá a la Fiscalía para ver si son constitutivos de delitos los mensajes en redes sociales dirigidos a personas «con nombres y apellidos» del sindicato que han recibido después de votar que sí el acuerdo ofrecido por Educación, además del hecho de que en la noche del pasado domingo no pudieran salir de la Conselleria de Educación, después de la reunión mantenida con la consellera Carmen Ortí, por el clima de inseguridad que sintieron los representantes de CSIF, tal y como denunciaron en su momento.. «Estamos recogiendo documentación de todo lo que aparece en redes, de las citas personales que se hacen, os recuerdo que si hay un delito la Fiscalía debería perseguirlo de oficio. Todo eso vamos a llevarlo, también la retención que se produjo de los representantes de CSIF, y todo eso con el informe jurídico pertinente, lo llevaremos a la Fiscalía, que decidirá si será o no será delito. En España se deben perseguir de oficio», aseguró el presidente autonómico de CSIF Comunidad Valenciana, Rafael Cantó, que estuvo acompañado en una rueda de prensa por el presidente autonómico de CSIF Educación Comunidad Valenciana, José Seco -el rostro visible de las negociaciones con la Conselleria- y el presidente nacional de CSIF Educación, Mario Gutiérrez.. «La negociación está pasando a un cariz puramente político, donde personas como Diana Morant (PSPV) y Joan Baldoví (Compromís) han ido a dar su apoyo cuando sus partidos, en ocho años, no mejoraron en nada las condiciones de los docentes. Incluso la delegada del Gobierno en la Comunitat, Pilar Bernabé, no ha mostrado sus críticas por la retención que se produjo el domingo, que duró seis horas y que impidió a los representantes salir de la Conselleria», añadió Cantó, quien criticó que sindicatos como el STEPV «hayan querido imponer su política lingüística».. «CSIF no puede admitirlo», dijo antes de asegurar que, además, se han presentado escritos a la Delegación de Gobierno y a los grupos con representación en Les Corts, para que condenen «de manera expresa» los actos de violencia que han sufrido. En este sentido, confirmó que el sindicato «abrirá un canal de denuncia tener presiones en sus centros educativos». «CSIF hace un llamamiento a una negociación de la mejora de las condiciones de los docentes exenta de estrategias políticas», manifestó Cantó.. Por su parte, José Seco, el responsable de negociar con la conselleria defendió que su sindicato no fue el primero en romper la unidad sindical. «Los ataques que se han producido, las faltas de respeto, las coacciones a raíz de la firma del acuerdo… la violencia no es moneda de cambio para trabajar y no se condena de forma pública por compañeros sindicalistas. La prudencia y la contención son elementos básicos en una negociación», defendió en clara alusión a STEPV, CC OO y UGT. Asimismo, el presidente nacional de CSIF Educación, Mario Gutiérrez, pidió «un respeto a la libertad sindical y a los acuerdos que se firman de forma democrática».. Por otra parte, y ante el estancamiento del diálogo con Educación, ANPE reclamó el desbloqueo «urgente» de la negociación para que «las medidas de mejora del sistema educativo presentadas por este sindicato puedan llevarse a cabo».
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