El horizonte de Tomás Angulo se ha despejado de forma importante en las últimas horas. Cuando todo apuntaba a que el diestro de Almendralejo tendría que volver a pasar por el quirófano de urgencia por una anomalía en la pierna derecha, el equipo médico del Hospital de Villalba dio un frenazo. Los doctores decidieron suspender la operación tras poner en una balanza los pros y los contras de volver a intervenir a un torero que todavía arrastra los efectos de un fortísimo estado de shock.. La clave del parón está en los fármacos. Para tocar una arteria, los cirujanos necesitan emplear una fuerte dosis de anticoagulantes, un tratamiento metabólico que chocaba frontalmente con las múltiples contusiones que el torero tiene repartidas por todo el cuerpo. El remedio podía ser peor que la enfermedad, ya que existía un riesgo real de provocarle una hemorragia interna en cualquier otra zona. Por ahora, la mesa de operaciones queda descartada a la espera de ver cómo responde su cuerpo.. Esa pierna derecha tiene el flujo sanguíneo mermado en torno a un veinte por ciento por culpa de un fuerte hematoma que mantiene la femoral prácticamente aplastada. El riego es suficiente para la vida cotidiana en el hospital, pero la verdadera prueba de fuego llegará cuando el extremeño vuelva a ponerse delante de las becerras y exija el máximo esfuerzo a su musculatura. Será entonces cuando se decida si hay que intervenir a medio plazo.. Por fortuna, las mejores noticias son las del muslo izquierdo, el más castigado por el toro de Valdefresno. La evolución de las heridas es tan favorable que los médicos ya le han retirado tres de los cuatro drenajes que evacuaban el líquido de las dos pavorosas trayectorias de 20 y 25 centímetros. Este paso al frente ha permitido que el espada pacense abandone la UCI tras 48 horas de estricta vigilancia y suba a una habitación de planta, donde el ambiente es mucho más distendido.. El siguiente objetivo de la hoja de ruta es conseguir que Tomás se ponga de pie y empiece a dar sus primeros pasos para comprobar la elasticidad de los músculos rotos, como el sartorio o el aductor. Mientras tanto, su entorno más cercano ya mueve los hilos para gestionar el traslado a un centro especializado de FREMAP en Majadahonda. La meta no es otra que ponerse en manos de fisioterapeutas taurinos en cuanto cicatricen los puntos para acortar los plazos de su regreso a los ruedos.
El cuerpo médico opta por un tratamiento conservador en la pierna derecha del diestro extremeño ante el peligro de provocar complicaciones circulatorias secundarias
El horizonte de Tomás Angulo se ha despejado de forma importante en las últimas horas. Cuando todo apuntaba a que el diestro de Almendralejo tendría que volver a pasar por el quirófano de urgencia por una anomalía en la pierna derecha, el equipo médico del Hospital de Villalba dio un frenazo. Los doctores decidieron suspender la operación tras poner en una balanza los pros y los contras de volver a intervenir a un torero que todavía arrastra los efectos de un fortísimo estado de shock.. La clave del parón está en los fármacos. Para tocar una arteria, los cirujanos necesitan emplear una fuerte dosis de anticoagulantes, un tratamiento metabólico que chocaba frontalmente con las múltiples contusiones que el torero tiene repartidas por todo el cuerpo. El remedio podía ser peor que la enfermedad, ya que existía un riesgo real de provocarle una hemorragia interna en cualquier otra zona. Por ahora, la mesa de operaciones queda descartada a la espera de ver cómo responde su cuerpo.. Esa pierna derecha tiene el flujo sanguíneo mermado en torno a un veinte por ciento por culpa de un fuerte hematoma que mantiene la femoral prácticamente aplastada. El riego es suficiente para la vida cotidiana en el hospital, pero la verdadera prueba de fuego llegará cuando el extremeño vuelva a ponerse delante de las becerras y exija el máximo esfuerzo a su musculatura. Será entonces cuando se decida si hay que intervenir a medio plazo.. Por fortuna, las mejores noticias son las del muslo izquierdo, el más castigado por el toro de Valdefresno. La evolución de las heridas es tan favorable que los médicos ya le han retirado tres de los cuatro drenajes que evacuaban el líquido de las dos pavorosas trayectorias de 20 y 25 centímetros. Este paso al frente ha permitido que el espada pacense abandone la UCI tras 48 horas de estricta vigilancia y suba a una habitación de planta, donde el ambiente es mucho más distendido.. El siguiente objetivo de la hoja de ruta es conseguir que Tomás se ponga de pie y empiece a dar sus primeros pasos para comprobar la elasticidad de los músculos rotos, como el sartorio o el aductor. Mientras tanto, su entorno más cercano ya mueve los hilos para gestionar el traslado a un centro especializado de FREMAP en Majadahonda. La meta no es otra que ponerse en manos de fisioterapeutas taurinos en cuanto cicatricen los puntos para acortar los plazos de su regreso a los ruedos.
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