El numeroso patrimonio monumental español cada día sorprende más. La calidad de sus edificios, iglesias, castillos, templos y palacios hacen de nuestro país que sea un referente arquitectónico. Pero además de su belleza, lo que más destaca es el grado de conservación. Es el caso de la iglesia más antigua de España, que cuenta con casi 1.400 años y está prácticamente intanca, a pesar de «haber sobrevidido» a la caída del Imperio Romano, a la ocupación musulmana y a las múltiples transformaciones de la Edad Media.. Se trata de un pequeño templo visigodo construido en el año 661 que se encuentra en un municipio poco turístico, y que destaca por su gran belleza. La arquitectura visigoda en España se originó después de las devastaciones que en los primeros años del siglo V sufrió la Península Ibérica por las oleadas de vándalos, alanos, suevos y visigodos que la invadieron, quedó al fin relativamente sosegada con la dominación de estos últimos a partir del año 507 y más todavía cuando en el 589 se realizó la conversión de los visigodos arrianos al catolicismo con Recaredo, su monarca.. A mediados del siglo VI llegaron a Hispania legiones imperiales de Constantinopla con objeto de ayudar y afirmar en su trono al rey Atanagildo y posesionándose de algunas plazas en las costas de Levante y Mediodía, las retuvieron por más de medio siglo (552-615) con su obligado acompañamiento de artistas bizantinos contribuyendo de esta suerte a reforzar los elementos orientales que ya formaban parte del caudal artístico de los godos.. Consta, por testimonios fidedignos de aquella época, la existencia de magníficas iglesias en España, desde los últimos años del siglo VI hasta la invasión sarracena. Por el tesoro de Guarrazar (Toledo) del siglo VII y por las inscripciones que se conservan de la misma época se demuestra con evidencia el gran influjo que el arte visigodo había recibido del septentrional y del bizantino y el adelanto al que habían llegado las artes suntuarias en España, lo cual da derecho a inferir que no les iría a la zaga la arquitectura.. Los pocos restos de construcciones visigodas que, salvando el paso de los siglos y las terribles vicisitudes que experimentó el solar español, han podido llegar hasta nosotros demuestran que la España visigoda poseía un arte propio y nacional distinto del de otros países por lo menos desde la época de Recaredo. No constan con certeza edificios visigodos o ruinas de ellos anteriores a su reinado.. Los principales elementos componentes de la arquitectura visigoda pueden fijarse de este modo para las iglesias propiamente dichas:. -Plano de basílica latina, con tres naves y un ábside cuadrado (a veces, en herradura) en el cual se elevaba el altar único.. -Columnas exentas y monolíticas para dividir las naves y, alguna vez, para lo mismo, pilastras sencillas.. -Capiteles de orden corintio o compuesto degenerados y con escultura de poco relieve.. -Arcos de herradura y también de medio punto y peraltados.. -Techumbre de madera en las naves y de bóveda de cañón o de cuarto de esfera en los ábsides.. -Muros de piedra, sin combinación de ladrillo y con aparejo de hiladas irregulares.. -No se usan contrafuertes y el contrarresto se logra con el espesor de los muros.. -Las ventanas suelen ser bíforas con celosías de piedra calada.. -La ornamentación sigue las formas bizantinas de estrella, cruces (a veces, con el alfa y el omega), florones y varios motivos geométricos.. -Los muros se decoran con pinturas o con revestimientos de mármoles y los pavimentos con mosaico, hoy desaparecidos, según señala Wikipedia.. Iglesia de San Juan de Baños. Pues la iglesia con casi 1.400 años de historia y que se encuentra en un estado intacto es la más antigua de España, y no es otra de la San Juan de Baños, en el Cerrato palentino, a poco más de siete kilómetros de la capital.. Fue mandada construir por el rey de los visigodos Recesvinto, pero se santificó en la época cristina y se dedicó a San Juan Bautista. Está situada en el pueblo de Baños de Cerrato, a orillas del río Pisuerga, que a su vez forma parte del municipio de Venta de Baños.. Es de planta basilical con tres naves y tres ábsides (sólo el del centro es auténtico). A lo largo de los años ha sufrido algunas reconstrucciones parciales incluso en la planta original, que se ensanchaba a la altura del cuarto y último arco en una especie de crucero o transepto que se abría sobre una triple cabecera formada por tres capillas rectangulares y no continuas.. Después de la reconstrucción, desaparecieron los ábsides laterales y la planta quedó convertida en un simple rectángulo con la cabecera desfigurada. Aun así, es de una gran belleza con su equilibrio de sencilla estructura y su discreto decorado. La espadaña que se observa al exterior es un añadido de los restauradores del siglo XIX.. Fue declarada Monumento Nacional en el año 1897. En el año 1974 se recupera el rito Hispano visigodo mozárabe, como fiesta de larga tradición e historia, celebrándose anualmente en torno al 24 de junio y se incluye dentro de las Fiestas de San Juan Bautista.. Leyenda. Como todo buen templo con historia, la Iglesia de San Juan de Baños, cuenta con su propio leyenda. Corría el siglo VII cuando una dura batalla contra los vascones llevó al Rey Recesvinto hasta la localidad palentina de Baños de Cerrato, a orillas del río Pisuerga. Tras sofocar una rebelión, le sobrevino una dolencia en los riñones y paró allí a descansar. Al beber de las aguas de la fuente, quedó curado y allí mismo mandó construir una iglesia en agradecimiento.. El templo fue consagrado el 3 de enero del año 661. El manantial era conocido desde tiempo remotos, empleándose en época romana como una zona de balneario, además de ubicar en sus inmediaciones un templo dedicado al dios Esculapio. Según cuentan los documentos de la época y ha confirmado la arqueología después, los beneficios de las aguas ya eran conocidos por celtas y ciudadanos del Imperio Romano. En las inmediaciones de la Basílica se encontró el “ara de las ninfas” con una dedicatoria a las diosas benéficas del manantial. La fuente visigoda esta compuesta por dos arcos de herradura tras los que se encuentra la cámara donde se ubica el manantial.. Recesvinto fue Rey de los visigodos desde el 653 al 672, aunque cogobernó con su padre Chindasvinto desde el 649. Llevó a cabo una política distinta de la de su padre, más dura con los judíos, pero más conciliadora con la Iglesia y con la nobleza, solucionando los problemas causados por la feroz represión de su antecesor. En particular, tras la rebelión de Froya, pidió a los obispos autorización para perdonar a antiguos rebeldes, lo cual le estaba prohibido por las resoluciones de anteriores concilios.. Consiguió la unificación política y social para el reino cuando promulgó en el año 654 el Liber Iudiciorum o Código de Recesvinto, en el que se abolía la personalidad del derecho, estableciendo un derecho igual y unitario para todos los súbditos del reino.. Falleció en el año 672 en la población llamada Gérticos, situada cerca de Valladolid. En este mismo lugar nombraron como sucesor suyo a Wamba el 21 de septiembre de 672, en contra de la voluntad del propio Wamba. Desde ese momento, Gérticos tomó el nombre de Wamba, que es el que lleva en la actualidad.. Recesvinto fue sepultado en Gérticos, aunque en el siglo XIII, por orden del rey Alfonso X el Sabio, sus restos fueron trasladados a la iglesia de Santa Leocadia, ubicada junto al Alcázar de Toledo, donde también habían sido trasladados los restos de su sucesor, el rey Wamba, y que no debe ser confundida con la otra iglesia de Santa Leocadia de Toledo. Durante la Guerra de la Independencia Española, los sepulcros donde descansaban los restos de ambos monarcas fueron profanados por las tropas francesas.. En 1845, los restos de ambos monarcas, introducidos en una arqueta de madera forrada de terciopelo carmesí, fueron trasladados a la Catedral de Toledo, donde fueron depositados en el salón principal de la sacristía de la catedral, lugar en el que permanecen actualmente.
Se trata de un impresionante templo que ha sobrevivido a la caída del Imperio Romano, a la ocupación musulmana y a las múltiples transformaciones de la Edad Media
El numeroso patrimonio monumental español cada día sorprende más. La calidad de sus edificios, iglesias, castillos, templos y palacios hacen de nuestro país que sea un referente arquitectónico. Pero además de su belleza, lo que más destaca es el grado de conservación. Es el caso de la iglesia más antigua de España, que cuenta con casi 1.400 años y está prácticamente intanca, a pesar de «haber sobrevidido» a la caída del Imperio Romano, a la ocupación musulmana y a las múltiples transformaciones de la Edad Media.. Se trata de un pequeño templo visigodo construido en el año 661 que se encuentra en un municipio poco turístico, y que destaca por su gran belleza. La arquitectura visigoda en España se originó después de las devastaciones que en los primeros años del siglo V sufrió la Península Ibérica por las oleadas de vándalos, alanos, suevos y visigodos que la invadieron, quedó al fin relativamente sosegada con la dominación de estos últimos a partir del año 507 y más todavía cuando en el 589 se realizó la conversión de los visigodos arrianos al catolicismo con Recaredo, su monarca.. A mediados del siglo VI llegaron a Hispania legiones imperiales de Constantinopla con objeto de ayudar y afirmar en su trono al rey Atanagildo y posesionándose de algunas plazas en las costas de Levante y Mediodía, las retuvieron por más de medio siglo (552-615) con su obligado acompañamiento de artistas bizantinos contribuyendo de esta suerte a reforzar los elementos orientales que ya formaban parte del caudal artístico de los godos.. Consta, por testimonios fidedignos de aquella época, la existencia de magníficas iglesias en España, desde los últimos años del siglo VI hasta la invasión sarracena. Por el tesoro de Guarrazar (Toledo) del siglo VII y por las inscripciones que se conservan de la misma época se demuestra con evidencia el gran influjo que el arte visigodo había recibido del septentrional y del bizantino y el adelanto al que habían llegado las artes suntuarias en España, lo cual da derecho a inferir que no les iría a la zaga la arquitectura.. Los pocos restos de construcciones visigodas que, salvando el paso de los siglos y las terribles vicisitudes que experimentó el solar español, han podido llegar hasta nosotros demuestran que la España visigoda poseía un arte propio y nacional distinto del de otros países por lo menos desde la época de Recaredo. No constan con certeza edificios visigodos o ruinas de ellos anteriores a su reinado.. Los principales elementos componentes de la arquitectura visigoda pueden fijarse de este modo para las iglesias propiamente dichas:. -Plano de basílica latina, con tres naves y un ábside cuadrado (a veces, en herradura) en el cual se elevaba el altar único.. -Columnas exentas y monolíticas para dividir las naves y, alguna vez, para lo mismo, pilastras sencillas.. -Capiteles de orden corintio o compuesto degenerados y con escultura de poco relieve.. -Arcos de herradura y también de medio punto y peraltados.. -Techumbre de madera en las naves y de bóveda de cañón o de cuarto de esfera en los ábsides.. -Muros de piedra, sin combinación de ladrillo y con aparejo de hiladas irregulares.. -No se usan contrafuertes y el contrarresto se logra con el espesor de los muros.. -Las ventanas suelen ser bíforas con celosías de piedra calada.. -La ornamentación sigue las formas bizantinas de estrella, cruces (a veces, con el alfa y el omega), florones y varios motivos geométricos.. -Los muros se decoran con pinturas o con revestimientos de mármoles y los pavimentos con mosaico, hoy desaparecidos, según señala Wikipedia.. Iglesia de San Juan de Baños. Pues la iglesia con casi 1.400 años de historia y que se encuentra en un estado intacto es la más antigua de España, y no es otra de la San Juan de Baños, en el Cerrato palentino, a poco más de siete kilómetros de la capital.. Fue mandada construir por el rey de los visigodos Recesvinto, pero se santificó en la época cristina y se dedicó a San Juan Bautista. Está situada en el pueblo de Baños de Cerrato, a orillas del río Pisuerga, que a su vez forma parte del municipio de Venta de Baños.. Es de planta basilical con tres naves y tres ábsides (sólo el del centro es auténtico). A lo largo de los años ha sufrido algunas reconstrucciones parciales incluso en la planta original, que se ensanchaba a la altura del cuarto y último arco en una especie de crucero o transepto que se abría sobre una triple cabecera formada por tres capillas rectangulares y no continuas.. Después de la reconstrucción, desaparecieron los ábsides laterales y la planta quedó convertida en un simple rectángulo con la cabecera desfigurada. Aun así, es de una gran belleza con su equilibrio de sencilla estructura y su discreto decorado. La espadaña que se observa al exterior es un añadido de los restauradores del siglo XIX.. Fue declarada Monumento Nacional en el año 1897. En el año 1974 se recupera el rito Hispano visigodo mozárabe, como fiesta de larga tradición e historia, celebrándose anualmente en torno al 24 de junio y se incluye dentro de las Fiestas de San Juan Bautista.. Leyenda. Como todo buen templo con historia, la Iglesia de San Juan de Baños, cuenta con su propio leyenda. Corría el siglo VII cuando una dura batalla contra los vascones llevó al Rey Recesvinto hasta la localidad palentina de Baños de Cerrato, a orillas del río Pisuerga. Tras sofocar una rebelión, le sobrevino una dolencia en los riñones y paró allí a descansar. Al beber de las aguas de la fuente, quedó curado y allí mismo mandó construir una iglesia en agradecimiento.. El templo fue consagrado el 3 de enero del año 661. El manantial era conocido desde tiempo remotos, empleándose en época romana como una zona de balneario, además de ubicar en sus inmediaciones un templo dedicado al dios Esculapio. Según cuentan los documentos de la época y ha confirmado la arqueología después, los beneficios de las aguas ya eran conocidos por celtas y ciudadanos del Imperio Romano. En las inmediaciones de la Basílica se encontró el “ara de las ninfas” con una dedicatoria a las diosas benéficas del manantial. La fuente visigoda esta compuesta por dos arcos de herradura tras los que se encuentra la cámara donde se ubica el manantial.. Recesvinto fue Rey de los visigodos desde el 653 al 672, aunque cogobernó con su padre Chindasvinto desde el 649. Llevó a cabo una política distinta de la de su padre, más dura con los judíos, pero más conciliadora con la Iglesia y con la nobleza, solucionando los problemas causados por la feroz represión de su antecesor. En particular, tras la rebelión de Froya, pidió a los obispos autorización para perdonar a antiguos rebeldes, lo cual le estaba prohibido por las resoluciones de anteriores concilios.. Consiguió la unificación política y social para el reino cuando promulgó en el año 654 el Liber Iudiciorum o Código de Recesvinto, en el que se abolía la personalidad del derecho, estableciendo un derecho igual y unitario para todos los súbditos del reino.. Falleció en el año 672 en la población llamada Gérticos, situada cerca de Valladolid. En este mismo lugar nombraron como sucesor suyo a Wamba el 21 de septiembre de 672, en contra de la voluntad del propio Wamba. Desde ese momento, Gérticos tomó el nombre de Wamba, que es el que lleva en la actualidad.. Recesvinto fue sepultado en Gérticos, aunque en el siglo XIII, por orden del rey Alfonso X el Sabio, sus restos fueron trasladados a la iglesia de Santa Leocadia, ubicada junto al Alcázar de Toledo, donde también habían sido trasladados los restos de su sucesor, el rey Wamba, y que no debe ser confundida con la otra iglesia de Santa Leocadia de Toledo. Durante la Guerra de la Independencia Española, los sepulcros donde descansaban los restos de ambos monarcas fueron profanados por las tropas francesas.. En 1845, los restos de ambos monarcas, introducidos en una arqueta de madera forrada de terciopelo carmesí, fueron trasladados a la Catedral de Toledo, donde fueron depositados en el salón principal de la sacristía de la catedral, lugar en el que permanecen actualmente.
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