Sonsoles Ónega se disponía en Y ahora Sonsoles a dar paso al resumen de la entrevista que Jordi Évole realizó a Loles León, pero algo la hizo parar. Se volvió hacia el público y preguntó: «¿Qué le pasa?».. Los espectadores que veían el programa desde su casa trataban de descifrar la causa del frenazo. ¿Un problema técnico? ¿Un aviso de producción? ¿Una revelación de última hora, quizás? Nada de eso.. La realización disipó inmediatamente la incógnita enfocando al destinatario del interrogante: un hombre, aparentemente ajeno a las disquisiciones sobre la actriz catalana, que había optado por entregarse a una breve siesta.. La presentadora lo ‘atacó’ con una cariñosa sonrisa: «Le he pillado». Acto seguido, el delito quedó inmediatamente expuesto. «Estaba pegando una cabezada», aseguró la periodista.. El supuesto infractor, sorprendido pero con buen humor, se echó a reír a mandíbula batiente mientras hacía gestos de negación. «Bueno, ya hablaremos tú y yo luego», concluyó Ónega, tras lo cual continuó con la emisión.
«Le he pillado», le dijo la presentadora de ‘Y ahora Sonsoles’ al espectador.
20MINUTOS.ES – Televisión
Sonsoles Ónega se disponía en Y ahora Sonsoles a dar paso al resumen de la entrevista que Jordi Évole realizó a Loles León, pero algo la hizo parar. Se volvió hacia el público y preguntó: «¿Qué le pasa?».. Los espectadores que veían el programa desde su casa trataban de descifrar la causa del frenazo. ¿Un problema técnico? ¿Un aviso de producción? ¿Una revelación de última hora, quizás? Nada de eso.. La realización disipó inmediatamente la incógnita enfocando al destinatario del interrogante: un hombre, aparentemente ajeno a las disquisiciones sobre la actriz catalana, que había optado por entregarse a una breve siesta.. La presentadora lo ‘atacó’ con una cariñosa sonrisa: «Le he pillado». Acto seguido, el delito quedó inmediatamente expuesto. «Estaba pegando una cabezada», aseguró la periodista.. El supuesto infractor, sorprendido pero con buen humor, se echó a reír a mandíbula batiente mientras hacía gestos de negación. «Bueno, ya hablaremos tú y yo luego», concluyó Ónega, tras lo cual continuó con la emisión.
