La periodista y escritora Sonsoles Ónega, pregonera de las fiestas de San Isidro 2026, ha lanzado una carta de amor al Madrid con “alma de mujer”, “madre de adopción”, “el 7 de la calle Melancolía y la Chica de Ayer”, la que “acoge sin mirar a quien”. Sin embargo, en su discurso también ha cabido la crítica. “A mi me duele, como a todos, que haya que ser buitre y no paloma para vivir aquí”, ha dicho desde el balcón de la Casa de la Villa, en el que la acompañaba el alcalde de la ciudad, José Luis Martínez Almeida, y varios concejales de todos los grupos políticos.. Seguir leyendo
La periodista ha salido al balcón de la Casa De la Villa con una carta de amor a la ciudad, en el que ha hablado de migración, vivienda o de gentrificación
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La periodista y escritora Sonsoles Ónega, pregonera de las fiestas de San Isidro 2026, ha lanzado una carta de amor al Madrid con “alma de mujer”, “madre de adopción”, “el 7 de la calle Melancolía y la Chica de Ayer”, la que “acoge sin mirar a quien”. Sin embargo, en su discurso también ha cabido la crítica. “A mi me duele, como a todos, que haya que ser buitre y no paloma para vivir aquí”, ha dicho desde el balcón de la Casa de la Villa, en el que la acompañaba el alcalde de la ciudad, José Luis Martínez Almeida, y varios concejales de todos los grupos políticos.. Sin ocultar su emoción, y ante una plaza abarrotada de público que esperaba el inicio de la fiesta más importante de la ciudad, la periodista ha descrito a Madrid como “tierra de promisión desde la meseta, un deseo en Despeñaperros, el parvulario de todas las emociones”. Madrid es “el número 7 de la calle Melancolía, es la Chica de Ayer, el chotis de la pradera, Madrid es La Elipa y Atocha en su mediodía. Es el Retiro y también el Ateneo y a todas horas Matadero, tertulia, teatro, salón de ricos y guardilla de pobres”, ha continuado. “¡Madrid es la madre que nos parió!”.. La pregonera, la primera mujer que asume la responsabilidad desde que Almeida está en el cargo, también tuvo palabras sobre la migración: “Madrid es el sueño de las provincias, la primera vez del emigrante, la excitación que no se disimula”. Al mismo tiempo, ha ensalzado el carácter abierto de la capital asegurando que “Madrid es una mano tendida siempre, acoge sin mirar a quién”. “Aquí cabemos todos”, ha dicho, en una alusión a la diversidad social y cultural de Madrid, que “ejerce la adopción como ninguna otra”.. Sonsoles Ónega tras pronunciar el pregón de las Fiestas de San Isidro 2026 desde el balcón de la Casa de la Villa, este jueves. Francisco Guerra (Europa Press). En un momento especialmente emotivo, la periodista ha defendido la esencia cotidiana de la capital frente a sus tensiones actuales. Ha aprovechado para hacerse eco del “quejido” de la ciudad porque “no sana la herida de la vivienda”. “A mí me duele, como a todos, que haya que ser buitre y no paloma para vivir aquí“, ha lamentado, para luego agradecer al alcalde que hace dos días entregara las llaves de 116 pisos en El Cañaveral, “116 vidas que se ponen en marcha”.. La otra “herida íntima” para la que no encuentra vendaje es la de “la modernidad”. “Nos arañan los cierres de librerías, de pequeños comercios, nos duelen los barrios que se van vaciando del paisanaje de toda la vida. Compensan, y también es justo reconocerlo, los que vienen, los que emprenden, los que apuestan por Madrid”, ha señalado.. También ha manifestado que “duelen las obras como muelas de tanto apretarlas”. “Yo creo que le han hecho precio por hacerlas todas a la vez. Menos mal que luego le lucen a Madrid”, ha bromeado con Almeida.. Sonsoles Ónega junto al alcalde Madrid, José Luis Martínez-Almeida, este jueves a su llegada a la Casa de la Villa de Madrid. Francisco Guerra (Europa Press). Tras el pregón, el inicio de las fiestas de San Isidro ha continuado con música en directo en la Plaza Mayor con la presentación en un concierto gratuito del nuevo trabajo del artista Rels B ‘love love FLAKK’.. Sin embargo, la periodista y el cantante no han sido los únicos protagonista de la velada, ya que antes del pregón los tradicionales gigantes y cabezudos han recorrido la Plaza de la Villa al ritmo de canciones populares madrileñas, en un animado pasacalles que ha despertado aplausos y sonrisas entre los asistentes. Asimismo, una decena de parejas ataviadas con el traje tradicional de chulapos han llenado la plaza de la Villa de ambiente castizo al ritmo del chotis, reforzando el carácter tradicional de la celebración.
