Dos años y medio después de la detención de Daniel Sancho por el asesinato de Edwin Arrieta en Tailandia, Silvia Bronchalo se ha pronunciado por primera vez en una entrevista de más de ocho horas en exclusiva para ¡De viernes! La madre del acusado ha recordado cómo vivieron la llegada de Daniel a sus vidas y cómo fue su infancia.. Con tan solo 21 años, Silvia Bronchalo se enteró de que estaba esperando un hijo con Rodolfo Sancho. A pesar de las dificultades, nunca se plantearon abortar y dieron la bienvenida a Daniel Sancho. «El parto fue un pelín complicado y en ese momento pensé que las madres son santas», ha asegurado la entrevistada.. «Tenía miedo porque con 21 años estás estudiando y no te planteas la vida con un niño», se ha sincerado Bronchalo, cuyo principal apoyo en ese momento fue su madre. «Me quiso pegar dos bofetones y me regañó bastante, pero normal, porque no había terminado de estudiar, no trabajaba, no tenía un futuro de vida. Me planteó muchas cosas que efectivamente pasaron, pero no había manera, la decisión era nuestra», ha contado la expareja de Rodolfo Sancho.. A pesar del temor por ser madre primeriza siendo tan joven, recuerda que fue «muy feliz» cuando tuvo a su hijo. «No hubiera concebido la vida sin él desde que nació», ha sentenciado Silvia Bronchalo.. En el año 94, antes de que naciera Daniel, decidió trasladarse junto a Rodolfo Sancho a Uruguay, donde se estaba rodando la segunda parte de la serie Curro Jiménez. «Él trabajó de actor y yo me fui a acompañarle», ha comentado Silvia, que regresó a España un mes antes de dar a luz.. Tras el nacimiento de su hijo, regresaron al país latinoamericano, donde vivieron una época hasta que se acabó la producción. «Vivimos juntos hasta el 2004, cuando nos separamos. Yo era muy joven cuando tuve a mi hijo. De hecho, fue el primer bebé al que cogía en brazos, y para mí fue complicado criar un niño porque era muy joven», se ha sincerado Bronchalo, que ha confesado que «si pudiera volver atrás si cambiaria muchas cosas».. La madre de Daniel Sancho ha visionado algunos momentos que vivieron cuando su hijo era pequeño y que ha asegurado que recuerda «perfectamente». «Eran momentos felices para mí y ojalá pudiera volver atrás», ha expresado completamente emocionada y sin entender «qué cambió para que algo así pudiera pasar».. «De pequeño no era un niño violento. Nunca pegó a niños en el colegio, de hecho era al revés. Por eso no lo concibo, sigo sin asimilarlo. Lo acepto, pero mi cabeza no me permite asimilarlo», ha continuado sincerándose Silvia Bronchalo en ¡De viernes!. La entrevistada ha asegurado que su hijo «era un niño my feliz» al que toda la familia quería. «Cuando llega un niño a una casa donde no hay bebés se convierte en el centro de atención y ya los demás pasan a un segundo plano. Igual que en cualquier casa donde nace un niño, es una alegría», ha expresado.. Sobre el abuelo de Daniel, Sancho Gracia, Bronchalo recuerda que tenían una relación «muy cercana». «Lo pasaban muy bien juntos. Daniel iba mucho con su abuelo a comer, a cenar, al futbol, al teatro», ha contado.
La madre de Daniel Sancho ha recordado emocionada los primeros años de su hijo.
20MINUTOS.ES – Televisión
Dos años y medio después de la detención de Daniel Sancho por el asesinato de Edwin Arrieta en Tailandia, Silvia Bronchalo se ha pronunciado por primera vez en una entrevista de más de ocho horas en exclusiva para ¡De viernes! La madre del acusado ha recordado cómo vivieron la llegada de Daniel a sus vidas y cómo fue su infancia.. Con tan solo 21 años, Silvia Bronchalo se enteró de que estaba esperando un hijo con Rodolfo Sancho. A pesar de las dificultades, nunca se plantearon abortar y dieron la bienvenida a Daniel Sancho. «El parto fue un pelín complicado y en ese momento pensé que las madres son santas», ha asegurado la entrevistada.. «Tenía miedo porque con 21 años estás estudiando y no te planteas la vida con un niño», se ha sincerado Bronchalo, cuyo principal apoyo en ese momento fue su madre. «Me quiso pegar dos bofetones y me regañó bastante, pero normal, porque no había terminado de estudiar, no trabajaba, no tenía un futuro de vida. Me planteó muchas cosas que efectivamente pasaron, pero no había manera, la decisión era nuestra», ha contado la expareja de Rodolfo Sancho.. A pesar del temor por ser madre primeriza siendo tan joven, recuerda que fue «muy feliz» cuando tuvo a su hijo. «No hubiera concebido la vida sin él desde que nació», ha sentenciado Silvia Bronchalo.. En el año 94, antes de que naciera Daniel, decidió trasladarse junto a Rodolfo Sancho a Uruguay, donde se estaba rodando la segunda parte de la serie Curro Jiménez. «Él trabajó de actor y yo me fui a acompañarle», ha comentado Silvia, que regresó a España un mes antes de dar a luz.. Tras el nacimiento de su hijo, regresaron al país latinoamericano, donde vivieron una época hasta que se acabó la producción. «Vivimos juntos hasta el 2004, cuando nos separamos. Yo era muy joven cuando tuve a mi hijo. De hecho, fue el primer bebé al que cogía en brazos, y para mí fue complicado criar un niño porque era muy joven», se ha sincerado Bronchalo, que ha confesado que «si pudiera volver atrás si cambiaria muchas cosas».. La madre de Daniel Sancho ha visionado algunos momentos que vivieron cuando su hijo era pequeño y que ha asegurado que recuerda «perfectamente». «Eran momentos felices para mí y ojalá pudiera volver atrás», ha expresado completamente emocionada y sin entender «qué cambió para que algo así pudiera pasar».. «De pequeño no era un niño violento. Nunca pegó a niños en el colegio, de hecho era al revés. Por eso no lo concibo, sigo sin asimilarlo. Lo acepto, pero mi cabeza no me permite asimilarlo», ha continuado sincerándose Silvia Bronchalo en ¡De viernes!. La entrevistada ha asegurado que su hijo «era un niño my feliz» al que toda la familia quería. «Cuando llega un niño a una casa donde no hay bebés se convierte en el centro de atención y ya los demás pasan a un segundo plano. Igual que en cualquier casa donde nace un niño, es una alegría», ha expresado.. Sobre el abuelo de Daniel, Sancho Gracia, Bronchalo recuerda que tenían una relación «muy cercana». «Lo pasaban muy bien juntos. Daniel iba mucho con su abuelo a comer, a cenar, al futbol, al teatro», ha contado.
