La Federació d’Associacions Veïnals de Barcelona (Favb) ha celebrado la reordenación de buses interurbanos presentada la semana pasada por parte del Ayuntamiento pero han avisado de que «no resuelve el problema de fondo».. En un comunicado este lunes, han augurado que el uso de este tipo de transporte no irá a menos ante las deficiencias de Rodalies y el encarecimiento de la gasolina, entre otros, por lo que reclaman al consistorio que vaya «más allá de la gestión inmediata».. En concreto, han propuesto reforzar la oferta de transporte público adecuándola a la demanda de nuevos usuarios, abrir mesas de trabajo entre instituciones y vecindario y planificar e invertir a largo plazo con visión metropolitana ante el crecimiento de la zona norte de la ciudad o la ampliación del Hospital Clínic.. El plan municipal. Cada día entran y salen de Barcelona más de 7.000 autobuses interurbanos, una cifra que no para de aumentar y que provoca situaciones de colapso en las paradas del centro de la ciudad. Un incremento que ya ha situado al bus interurbano por delante de Rodalies como principal transporte público de entrada y salida de la capital catalana.. Este crecimiento repentino, impulsado por la crisis ferroviaria en Cataluña, ha obligado al Ayuntamiento de Barcelona a actuar. Así, el consistorio impulsará una veintena de actuaciones en paradas de autobús interurbano con una inversión de más de 12 millones de euros para mejorar «el confort de los usuarios» y «reducir el impacto en el espacio público».. Actualmente, la mayoría de las operaciones de carga y descarga de pasajeros se realiza directamente en la acera, sin ninguna infraestructura de servicios para los usuarios. La primera teniente de alcalde, Laia Bonet, explicó la semana pasada que en «los cuatro grandes corredores que tenemos en la ciudad -Diagonal, Meridiana, Gran Via Nord y Gran Via Sud-, hay muy poca infraestructura y esto es muy difícil de imaginar si hablamos de la red de transporte público ferroviario».. Además, añadió que el volumen de personas que suben y bajan del bus interurbano «convierte estos puntos en verdaderas estaciones de transporte masivo de viajeros y, en cambio, no hay una infraestructura preparada para hacerlo». En este sentido, el plan del ayuntamiento prevé actuar en los cuatro grandes corredores de la ciudad, donde la demanda está repartida con un 25% de las entradas por Diagonal y Meridiana, un 30% por Gran Vía Norte y un 20% por Gran Vía Sur, y donde en algunos puntos, como la parte alta de la Diagonal, entre Francesc Macià y Zona Universitària, se registran entre 10.000 y 20.000 usuarios al día.. La estrategia municipal contempla varias actuaciones, desde la creación de nuevas paradas hasta la actualización de estaciones como Sants o Fabra i Puig. «Tenemos que hacer cirugía fina en función de la demanda», señaló Bonet.. Las obras incorporarán mobiliario urbano, marquesinas, zonas de sombra, nueva señalización, información al usuario y, en algunos casos, lavabos públicos. Además, se revisarán los accesos a las marquesinas y los pasos de peatones, y se mejorará también el estado de las aceras.. Respecto a las nuevas paradas, el ayuntamiento ha informado de que se ubicarán en la entrada de Barcelona por Gran Via Sur; en el entorno de la plaza de Pius XII y del centro comercial L’Illa, en el ámbito de Diagonal; entre la Sagrera y el Clot, en el ámbito de Meridiana; y entre las plazas de les Glòries y Tetuan, en el ámbito de Gran Via Norte.
La semana pasada el Ayuntamiento lanzó un plan para renovar las paradas
La Federació d’Associacions Veïnals de Barcelona (Favb) ha celebrado la reordenación de buses interurbanos presentada la semana pasada por parte del Ayuntamiento pero han avisado de que «no resuelve el problema de fondo».. En un comunicado este lunes, han augurado que el uso de este tipo de transporte no irá a menos ante las deficiencias de Rodalies y el encarecimiento de la gasolina, entre otros, por lo que reclaman al consistorio que vaya «más allá de la gestión inmediata».. En concreto, han propuesto reforzar la oferta de transporte público adecuándola a la demanda de nuevos usuarios, abrir mesas de trabajo entre instituciones y vecindario y planificar e invertir a largo plazo con visión metropolitana ante el crecimiento de la zona norte de la ciudad o la ampliación del Hospital Clínic.. El plan municipal. Cada día entran y salen de Barcelona más de 7.000 autobuses interurbanos, una cifra que no para de aumentar y que provoca situaciones de colapso en las paradas del centro de la ciudad. Un incremento que ya ha situado al bus interurbano por delante de Rodalies como principal transporte público de entrada y salida de la capital catalana.. Este crecimiento repentino, impulsado por la crisis ferroviaria en Cataluña, ha obligado al Ayuntamiento de Barcelona a actuar. Así, el consistorio impulsará una veintena de actuaciones en paradas de autobús interurbano con una inversión de más de 12 millones de euros para mejorar «el confort de los usuarios» y «reducir el impacto en el espacio público».. Actualmente, la mayoría de las operaciones de carga y descarga de pasajeros se realiza directamente en la acera, sin ninguna infraestructura de servicios para los usuarios. La primera teniente de alcalde, Laia Bonet, explicó la semana pasada que en «los cuatro grandes corredores que tenemos en la ciudad -Diagonal, Meridiana, Gran Via Nord y Gran Via Sud-, hay muy poca infraestructura y esto es muy difícil de imaginar si hablamos de la red de transporte público ferroviario».. Además, añadió que el volumen de personas que suben y bajan del bus interurbano «convierte estos puntos en verdaderas estaciones de transporte masivo de viajeros y, en cambio, no hay una infraestructura preparada para hacerlo». En este sentido, el plan del ayuntamiento prevé actuar en los cuatro grandes corredores de la ciudad, donde la demanda está repartida con un 25% de las entradas por Diagonal y Meridiana, un 30% por Gran Vía Norte y un 20% por Gran Vía Sur, y donde en algunos puntos, como la parte alta de la Diagonal, entre Francesc Macià y Zona Universitària, se registran entre 10.000 y 20.000 usuarios al día.. La estrategia municipal contempla varias actuaciones, desde la creación de nuevas paradas hasta la actualización de estaciones como Sants o Fabra i Puig. «Tenemos que hacer cirugía fina en función de la demanda», señaló Bonet.. Las obras incorporarán mobiliario urbano, marquesinas, zonas de sombra, nueva señalización, información al usuario y, en algunos casos, lavabos públicos. Además, se revisarán los accesos a las marquesinas y los pasos de peatones, y se mejorará también el estado de las aceras.. Respecto a las nuevas paradas, el ayuntamiento ha informado de que se ubicarán en la entrada de Barcelona por Gran Via Sur; en el entorno de la plaza de Pius XII y del centro comercial L’Illa, en el ámbito de Diagonal; entre la Sagrera y el Clot, en el ámbito de Meridiana; y entre las plazas de les Glòries y Tetuan, en el ámbito de Gran Via Norte.
Noticias de Cataluña en La Razón
