La autoridad británica de protección de datos, la Oficina del Comisionado de Información (Information Commissioner’s Office o ICO), trasladará a Meta su preocupación por las informaciones que señalan que trabajadores subcontratados pueden acceder a contenido sensible grabado por las gafas inteligentes de la compañía. Meta tiene varios modelos de este tipo de gafas, provistas de cámara y micrófonos, que ha lanzado desde 2021 en colaboración con empresas como Ray-Ban y Oakley y que han abierto un nuevo nicho de mercado.. El gigante de las redes sociales, que tiene una larga trayectoria de malas prácticas de privacidad, ha explicado que se recurre a trabajadores subcontratados para revisar contenidos, entre ellos vídeos e imágenes captados por sus gafas inteligentes con IA. La empresa sostiene que lo hace con el fin de mejorar la experiencia de uso de las gafas.. Una investigación de los diarios suecos Svenska Dagbladet (SvD) y Goteborgs-Posten (GP) ha descubierto que subcontratistas en países como Kenia, donde los salarios son más bajos, pueden ver los vídeos grabados, que en ocasiones incluyen a personas usando el baño o manteniendo relaciones sexuales.. Los subcontratistas han firmado acuerdos de confidencialidad antes de asumir el trabajo, están vigilados por cámaras en la oficina y no se les permite llevar sus propios teléfonos ni ningún dispositivo que pueda grabar. Incumplir esos acuerdos puede llevar al despido y a la pobreza, por lo que actúan en cierta medida como elemento disuasorio para que los empleados no compartan lo que han visto a través de las gafas.. Además de captar momentos privados, los subcontratistas señalan que a veces las personas ni siquiera se dan cuenta de que las gafas están grabando, pero para entonces ya es demasiado tarde, porque Meta ya dispone de los datos para revisarlos. Los trabajadores también dicen haber visto tarjetas bancarias de personas o haberlas visto consumiendo pornografía mientras llevaban las gafas, algo que podría dañar su reputación si se filtrara.. Los anotadores de datos también trabajan con transcripciones en las que comprueban si el asistente de IA de las gafas responde correctamente a las consultas. Y esas consultas a la IA no son precisamente inocuas, sino que pueden tratar sobre cualquier tema, incluidos delitos o ‘cosas muy oscuras’.. Según la investigación, los periodistas que probaron las gafas afirmaron que no existe una opción real para excluirse de la recopilación de datos si se quieren usar las funciones de IA, y Meta advierte de que los usuarios no deberían compartir información sensible.. La ICO ha señalado a BBC News que le preocupa lo que ha destapado la investigación e insiste en que Meta debe explicar con claridad a los consumidores qué se recopila y cómo se utiliza.
Una investigación de medios suecos señala que la revisión de contenido registrado por las gafas expone escenas íntimas y datos sensibles de los usuarios
La autoridad británica de protección de datos, la Oficina del Comisionado de Información (Information Commissioner’s Office o ICO), trasladará a Meta su preocupación por las informaciones que señalan que trabajadores subcontratados pueden acceder a contenido sensible grabado por las gafas inteligentes de la compañía. Meta tiene varios modelos de este tipo de gafas, provistas de cámara y micrófonos, que ha lanzado desde 2021 en colaboración con empresas como Ray-Ban y Oakley y que han abierto un nuevo nicho de mercado.. El gigante de las redes sociales, que tiene una larga trayectoria de malas prácticas de privacidad, ha explicado que se recurre a trabajadores subcontratados para revisar contenidos, entre ellos vídeos e imágenes captados por sus gafas inteligentes con IA. La empresa sostiene que lo hace con el fin de mejorar la experiencia de uso de las gafas.. Una investigación de los diarios suecos Svenska Dagbladet (SvD) y Goteborgs-Posten (GP) ha descubierto que subcontratistas en países como Kenia, donde los salarios son más bajos, pueden ver los vídeos grabados, que en ocasiones incluyen a personas usando el baño o manteniendo relaciones sexuales.. Los subcontratistas han firmado acuerdos de confidencialidad antes de asumir el trabajo, están vigilados por cámaras en la oficina y no se les permite llevar sus propios teléfonos ni ningún dispositivo que pueda grabar. Incumplir esos acuerdos puede llevar al despido y a la pobreza, por lo que actúan en cierta medida como elemento disuasorio para que los empleados no compartan lo que han visto a través de las gafas.. Además de captar momentos privados, los subcontratistas señalan que a veces las personas ni siquiera se dan cuenta de que las gafas están grabando, pero para entonces ya es demasiado tarde, porque Meta ya dispone de los datos para revisarlos. Los trabajadores también dicen haber visto tarjetas bancarias de personas o haberlas visto consumiendo pornografía mientras llevaban las gafas, algo que podría dañar su reputación si se filtrara.. Los anotadores de datos también trabajan con transcripciones en las que comprueban si el asistente de IA de las gafas responde correctamente a las consultas. Y esas consultas a la IA no son precisamente inocuas, sino que pueden tratar sobre cualquier tema, incluidos delitos o ‘cosas muy oscuras’.. Según la investigación, los periodistas que probaron las gafas afirmaron que no existe una opción real para excluirse de la recopilación de datos si se quieren usar las funciones de IA, y Meta advierte de que los usuarios no deberían compartir información sensible.. La ICO ha señalado a BBC News que le preocupa lo que ha destapado la investigación e insiste en que Meta debe explicar con claridad a los consumidores qué se recopila y cómo se utiliza.
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