Gianpierre es uno de los miles de migrantes que cada año cruzan el Atlántico con la esperanza de construir un futuro en España. Dejó atrás Perú, su tierra, su familia y una vida que, aunque cómoda en muchos aspectos, no terminaba de ofrecerle las oportunidades que buscaba.. Ahora reside en territorio español y, para salir adelante, compagina hasta cuatro ocupaciones laborales diferentes, en su perfil de TikTok, donde comparte su día a día a modo de videoblog, se define sin complejos como «el chico para todo, de operario, emprendedor y creador de contenido». Esta multiplicidad de oficios nace como parte de una estrategia clara: generar ingresos estables mientras impulsa su verdadera pasión, las redes sociales.. Gianpierre es plenamente consciente de que labrarse un porvenir en un país extranjero exige sacrificio y dedicación, por eso, asume su apretada agenda con naturalidad y determinación. «Trabajo tanto porque es lo que me toca y, si quiero crecer, tengo que esforzarme cada día, ya que nadie lo hará por mí», afirma con rotundidad, dejando claro que no espera ayudas externas ni atajos.. Su filosofía se basa en la convicción de que el esfuerzo continuado es la única vía para alcanzar metas personales y profesionales en un entorno que, como migrante, le exige una adaptación constante y una resiliencia a toda prueba.. Un creador de contenidos que se abre paso a base de rutina y superación. A pesar de la carga que suponen sus múltiples empleos, Gianpierre no está dispuesto a renunciar a su sueño de convertirse en una persona influyente en el ámbito digital, utiliza TikTok como altavoz para narrar su experiencia personal, mostrar su evolución y conectar con una audiencia que sigue de cerca su trayectoria.. «Hoy en día es la mejor manera de llegar a la gente, de poder dar a conocer tu historia, tus proyectos y así poder crecer poco a poco», explica. Para él, la creación de contenido es una herramienta para exponer su realidad y, al mismo tiempo, una excusa para imponerse retos personales que mejoran su calidad de vida. «Así me impongo retos a mí mismo, como entrenar, mejorar mi alimentación y dedicarle más tiempo a mis proyectos personales», subraya, demostrando que la disciplina que aplica al trabajo también la traslada a su bienestar.. El camino, sin embargo, no está exento de incomodidades. El propio Gianpierre reconoce que al principio sentía vergüenza al grabarse y hablar frente a la cámara, una barrera que ha ido derribando con la práctica. «Cuesta mucho grabarte y hablar frente a la cámara, pero se te va haciendo el hábito», concluye.
El joven peruano, que trabaja como operario, emprendedor y creador de contenido, asegura que la constancia diaria es el único camino para prosperar lejos de su país.
Gianpierre es uno de los miles de migrantes que cada año cruzan el Atlántico con la esperanza de construir un futuro en España. Dejó atrás Perú, su tierra, su familia y una vida que, aunque cómoda en muchos aspectos, no terminaba de ofrecerle las oportunidades que buscaba.. Ahora reside en territorio español y, para salir adelante, compagina hasta cuatro ocupaciones laborales diferentes, en su perfil de TikTok, donde comparte su día a día a modo de videoblog, se define sin complejos como «el chico para todo, de operario, emprendedor y creador de contenido». Esta multiplicidad de oficios nace como parte de una estrategia clara: generar ingresos estables mientras impulsa su verdadera pasión, las redes sociales.. Gianpierre es plenamente consciente de que labrarse un porvenir en un país extranjero exige sacrificio y dedicación, por eso, asume su apretada agenda con naturalidad y determinación. «Trabajo tanto porque es lo que me toca y, si quiero crecer, tengo que esforzarme cada día, ya que nadie lo hará por mí», afirma con rotundidad, dejando claro que no espera ayudas externas ni atajos.. Su filosofía se basa en la convicción de que el esfuerzo continuado es la única vía para alcanzar metas personales y profesionales en un entorno que, como migrante, le exige una adaptación constante y una resiliencia a toda prueba.. A pesar de la carga que suponen sus múltiples empleos, Gianpierre no está dispuesto a renunciar a su sueño de convertirse en una persona influyente en el ámbito digital, utiliza TikTok como altavoz para narrar su experiencia personal, mostrar su evolución y conectar con una audiencia que sigue de cerca su trayectoria.. «Hoy en día es la mejor manera de llegar a la gente, de poder dar a conocer tu historia, tus proyectos y así poder crecer poco a poco», explica. Para él, la creación de contenido es una herramienta para exponer su realidad y, al mismo tiempo, una excusa para imponerse retos personales que mejoran su calidad de vida. «Así me impongo retos a mí mismo, como entrenar, mejorar mi alimentación y dedicarle más tiempo a mis proyectos personales», subraya, demostrando que la disciplina que aplica al trabajo también la traslada a su bienestar.. El camino, sin embargo, no está exento de incomodidades. El propio Gianpierre reconoce que al principio sentía vergüenza al grabarse y hablar frente a la cámara, una barrera que ha ido derribando con la práctica. «Cuesta mucho grabarte y hablar frente a la cámara, pero se te va haciendo el hábito», concluye.
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