El Govern de Salvador Illa ha logrado esta semana uno de los acuerdos políticos más relevantes desde su llegada a la Generalitat: el anuncio de un nuevo modelo de financiación para Cataluña, fruto del pacto entre ERC y el Gobierno de Pedro Sánchez, sellado tras la reunión entre Oriol Junqueras y el presidente español y detallado este viernes por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero. Sin embargo, el avance no ha servido para despejar la principal incógnita que pesa sobre el ejecutivo catalán desde el inicio de la legislatura: la aprobación de los presupuestos.. El acuerdo de financiación —que aún debe votarse en el Congreso de los Diputados— es presentado tanto por la Generalitat como por Esquerra Republicana como un paso decisivo hacia el autogobierno, un cambio de modelo y no una mera reforma del sistema vigente. La propuesta permitiría a Cataluña disponer de más recursos y respetaría el principio de ordinalidad. Pero, pese a la euforia del PSC, no desbloquea la negociación presupuestaria.. Consciente de que el acuerdo de financiación no era suficiente para despejar el camino, Salvador Illa ha escenificado este viernes la importancia del momento político con una ronda de reuniones en el Palau de la Generalitat. Por la mañana se ha reunido con Oriol Junqueras, presidente de ERC, y posteriormente con Jéssica Albiach, líder de los Comuns. Ambos son socios de la investidura y de ellos depende cualquier posibilidad de aprobar nuevos presupuestos. El resultado, sin embargo, ha sido un mensaje coincidente en el fondo: todavía no se dan las condiciones.. ¿Qué falta?. Junqueras ha subrayado que el acuerdo de financiación es relevante, pero insuficiente, y ha dejado claro que la clave sigue siendo la recaudación y gestión íntegra del IRPF, un compromiso del pacto de investidura que continúa bloqueado por las reticencias de Hacienda y su complejidad técnica. ERC ha aceptado flexibilizar los plazos y asumir que la recaudación total no será inmediata, pero exige avances concretos en el Congreso que habiliten legalmente a la Generalitat; mientras eso no ocurra, no se abrirá ninguna negociación presupuestaria. Los republicanos mantienen una posición firme: sin IRPF no hay presupuestos, ni en Cataluña ni en el España.. Además del IRPF, Junqueras ha puesto sobre la mesa otras carpetas que considera pendientes. Entre ellas, las políticas de vivienda, el impacto del coste de la vida y el refuerzo del transporte público. En este último ámbito, ERC subraya el traspaso de Rodalies como una condición estratégica. En este contexto, el próximo lunes Salvador Illa y el ministro de Transportes, Óscar Puente, anunciarán la constitución de la empresa mixta Rodalies de Catalunya SME, SA, un paso clave en el despliegue del acuerdo. La nueva sociedad contará con un consejo de administración de nueve miembros, cinco designados por la Generalitat y cuatro por Renfe, y estará presidida por la consellera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Sílvia Paneque.. Junqueras también ha recordado que sigue pendiente la puesta en marcha del consorcio de inversiones, una herramienta destinada a dotar a la Generalitat de más soberanía financiera y a gestionar recursos del Estado que no se ejecutan. A su juicio, todas estas cuestiones forman parte de un mismo paquete político que debe resolverse antes de abordar cualquier negociación presupuestaria.. Por su parte, los Comuns han dejado claro que su negativa a iniciar conversaciones sobre las cuentas responde a motivos distintos. Jéssica Albiach ha asegurado que en la reunión con Illa no se ha hablado de presupuestos y que, por ahora, no están en disposición de hacerlo. La formación exige información detallada sobre el grado de cumplimiento de los acuerdos alcanzados en educación y sanidad para los suplementos de crédito de 2025 y reclama una reunión de seguimiento antes de avanzar.. Además, Albiach ha puesto el foco en la vivienda. Los Comuns exigen que la Generalitat aplique de forma efectiva la ley y sancione a quienes, según denuncian, están cometiendo fraude para esquivar las obligaciones en materia de alquiler y derecho a la vivienda. Hasta que no haya sanciones y una actuación clara del Govern, advierten, no se sentarán a negociar los presupuestos.. Así, pese a haber logrado un acuerdo de financiación que el propio Illa presenta como un «salto cualitativo en el autogobierno de Cataluña», el ejecutivo sigue sin despejar su horizonte presupuestario. Su prioridad era, en primera instancia, la financiación, pero ERC y Comuns coinciden en la respuesta: el acuerdo es importante, pero insuficiente.
El acuerdo entre ERC y el Gobierno no asegura una línea roja de Junqueras: la recaudación del IRPF
El Govern de Salvador Illa ha logrado esta semana uno de los acuerdos políticos más relevantes desde su llegada a la Generalitat: el anuncio de un nuevo modelo de financiación para Cataluña, fruto del pacto entre ERC y el Gobierno de Pedro Sánchez, sellado tras la reunión entre Oriol Junqueras y el presidente español y detallado este viernes por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero. Sin embargo, el avance no ha servido para despejar la principal incógnita que pesa sobre el ejecutivo catalán desde el inicio de la legislatura: la aprobación de los presupuestos.. El acuerdo de financiación —que aún debe votarse en el Congreso de los Diputados— es presentado tanto por la Generalitat como por Esquerra Republicana como un paso decisivo hacia el autogobierno, un cambio de modelo y no una mera reforma del sistema vigente. La propuesta permitiría a Cataluña disponer de más recursos y respetaría el principio de ordinalidad. Pero, pese a la euforia del PSC, no desbloquea la negociación presupuestaria.. Consciente de que el acuerdo de financiación no era suficiente para despejar el camino, Salvador Illa ha escenificado este viernes la importancia del momento político con una ronda de reuniones en el Palau de la Generalitat. Por la mañana se ha reunido con Oriol Junqueras, presidente de ERC, y posteriormente con Jéssica Albiach, líder de los Comuns. Ambos son socios de la investidura y de ellos depende cualquier posibilidad de aprobar nuevos presupuestos. El resultado, sin embargo, ha sido un mensaje coincidente en el fondo: todavía no se dan las condiciones.. ¿Qué falta?. Junqueras ha subrayado que el acuerdo de financiación es relevante, pero insuficiente, y ha dejado claro que la clave sigue siendo la recaudación y gestión íntegra del IRPF, un compromiso del pacto de investidura que continúa bloqueado por las reticencias de Hacienda y su complejidad técnica. ERC ha aceptado flexibilizar los plazos y asumir que la recaudación total no será inmediata, pero exige avances concretos en el Congreso que habiliten legalmente a la Generalitat; mientras eso no ocurra, no se abrirá ninguna negociación presupuestaria. Los republicanos mantienen una posición firme: sin IRPF no hay presupuestos, ni en Cataluña ni en el España.. Además del IRPF, Junqueras ha puesto sobre la mesa otras carpetas que considera pendientes. Entre ellas, las políticas de vivienda, el impacto del coste de la vida y el refuerzo del transporte público. En este último ámbito, ERC subraya el traspaso de Rodalies como una condición estratégica. En este contexto, el próximo lunes Salvador Illa y el ministro de Transportes, Óscar Puente, anunciarán la constitución de la empresa mixta Rodalies de Catalunya SME, SA, un paso clave en el despliegue del acuerdo. La nueva sociedad contará con un consejo de administración de nueve miembros, cinco designados por la Generalitat y cuatro por Renfe, y estará presidida por la consellera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Sílvia Paneque.. Junqueras también ha recordado que sigue pendiente la puesta en marcha del consorcio de inversiones, una herramienta destinada a dotar a la Generalitat de más soberanía financiera y a gestionar recursos del Estado que no se ejecutan. A su juicio, todas estas cuestiones forman parte de un mismo paquete político que debe resolverse antes de abordar cualquier negociación presupuestaria.. Por su parte, los Comuns han dejado claro que su negativa a iniciar conversaciones sobre las cuentas responde a motivos distintos. Jéssica Albiach ha asegurado que en la reunión con Illa no se ha hablado de presupuestos y que, por ahora, no están en disposición de hacerlo. La formación exige información detallada sobre el grado de cumplimiento de los acuerdos alcanzados en educación y sanidad para los suplementos de crédito de 2025 y reclama una reunión de seguimiento antes de avanzar.. Además, Albiach ha puesto el foco en la vivienda. Los Comuns exigen que la Generalitat aplique de forma efectiva la ley y sancione a quienes, según denuncian, están cometiendo fraude para esquivar las obligaciones en materia de alquiler y derecho a la vivienda. Hasta que no haya sanciones y una actuación clara del Govern, advierten, no se sentarán a negociar los presupuestos.. Así, pese a haber logrado un acuerdo de financiación que el propio Illa presenta como un «salto cualitativo en el autogobierno de Cataluña», el ejecutivo sigue sin despejar su horizonte presupuestario. Su prioridad era, en primera instancia, la financiación, pero ERC y Comuns coinciden en la respuesta: el acuerdo es importante, pero insuficiente.
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