El desembarco de la multinacional china SAIC en Galicia se ha convertido en uno de los principales asuntos políticos de la comunidad. El proyecto industrial previsto para Ferrol y As Pontes ha protagonizado este miércoles un intenso enfrentamiento entre el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, y el secretario xeral del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, durante la sesión de control celebrada en el Parlamento gallego.. La futura planta, que acaba de ser declarada Proyecto Industrial Estratégico por el Gobierno gallego, contempla una inversión inicial de 200 millones de euros, la creación de 2.300 empleos directos e indirectos y una capacidad de producción de hasta 120.000 vehículos al año en una primera fase.. Durante el debate, Besteiro cuestionó la política industrial desarrollada por los gobiernos autonómicos del PP durante los últimos años y acusó a la Xunta de acumular anuncios que posteriormente no llegaron a materializarse. El líder socialista aseguró que varios de los proyectos estratégicos anunciados en los últimos años acabaron siendo cancelados o siguen sin ejecutarse, y defendió que las grandes inversiones industriales que llegan a Galicia cuentan con un papel decisivo del Ejecutivo central.. Proyecto de país. Frente a estas críticas, Alfonso Rueda defendió la situación económica e industrial de Galicia y destacó que el proyecto de SAIC constituye una muestra de la capacidad de la comunidad para atraer inversiones internacionales. El presidente gallego aseguró que la futura fábrica representa un auténtico «proyecto de país» y manifestó su deseo de seguir contando con la colaboración del Gobierno central para hacer realidad la iniciativa.. Rueda destacó además que Galicia reúne condiciones especialmente atractivas para los inversores, entre ellas el talento joven, la existencia de un tejido industrial consolidado, la disponibilidad de recursos naturales, la estabilidad política y la apuesta por la innovación y el desarrollo tecnológico. Según afirmó, estas fortalezas explican el interés de grandes compañías internacionales por instalarse en la comunidad.. El presidente de la Xunta calificó el anuncio de SAIC como una «buena noticia» para toda la comarca de Ferrolterra y para Galicia en su conjunto. Además, reconoció que la colaboración del Ejecutivo estatal puede resultar importante para culminar el proceso, aunque insistió en que el atractivo de Galicia ha sido determinante para captar la inversión.. Por su parte, Besteiro reivindicó el papel desempeñado por el Gobierno de Pedro Sánchez en las negociaciones con China y sostuvo que el Ejecutivo estatal apostó de forma decidida por que la inversión acabase llegando a Galicia, especialmente por el potencial de una zona como Ferrolterra, inmersa desde hace años en un proceso de transición industrial.. No estorben. La respuesta de Rueda fue contundente. El presidente gallego reclamó la colaboración de todas las administraciones implicadas y pidió expresamente que no se obstaculice la llegada de la compañía. «No estorben, no se metan en medio», llegó a afirmar durante el debate parlamentario, recordando que algunos de los hitos necesarios para la ejecución del proyecto dependen también del Gobierno central.. El jefe del Ejecutivo autonómico aprovechó además para cargar contra lo que considera una oposición sistemática a determinados proyectos industriales en Galicia y defendió que la estabilidad institucional es uno de los factores que más valoran los inversores internacionales. Por ello, reclamó unidad política para facilitar que una iniciativa de esta magnitud llegue a buen puerto.
El proyecto de la multinacional china centra el debate político gallego sobre una de las mayores inversiones industriales de los últimos años
El desembarco de la multinacional china SAIC en Galicia se ha convertido en uno de los principales asuntos políticos de la comunidad. El proyecto industrial previsto para Ferrol y As Pontes ha protagonizado este miércoles un intenso enfrentamiento entre el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, y el secretario xeral del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, durante la sesión de control celebrada en el Parlamento gallego.. La futura planta, que acaba de ser declarada Proyecto Industrial Estratégico por el Gobierno gallego, contempla una inversión inicial de 200 millones de euros, la creación de 2.300 empleos directos e indirectos y una capacidad de producción de hasta 120.000 vehículos al año en una primera fase.. Durante el debate, Besteiro cuestionó la política industrial desarrollada por los gobiernos autonómicos del PP durante los últimos años y acusó a la Xunta de acumular anuncios que posteriormente no llegaron a materializarse. El líder socialista aseguró que varios de los proyectos estratégicos anunciados en los últimos años acabaron siendo cancelados o siguen sin ejecutarse, y defendió que las grandes inversiones industriales que llegan a Galicia cuentan con un papel decisivo del Ejecutivo central.. Proyecto de país. Frente a estas críticas, Alfonso Rueda defendió la situación económica e industrial de Galicia y destacó que el proyecto de SAIC constituye una muestra de la capacidad de la comunidad para atraer inversiones internacionales. El presidente gallego aseguró que la futura fábrica representa un auténtico «proyecto de país» y manifestó su deseo de seguir contando con la colaboración del Gobierno central para hacer realidad la iniciativa.. Rueda destacó además que Galicia reúne condiciones especialmente atractivas para los inversores, entre ellas el talento joven, la existencia de un tejido industrial consolidado, la disponibilidad de recursos naturales, la estabilidad política y la apuesta por la innovación y el desarrollo tecnológico. Según afirmó, estas fortalezas explican el interés de grandes compañías internacionales por instalarse en la comunidad.. El presidente de la Xunta calificó el anuncio de SAIC como una «buena noticia» para toda la comarca de Ferrolterra y para Galicia en su conjunto. Además, reconoció que la colaboración del Ejecutivo estatal puede resultar importante para culminar el proceso, aunque insistió en que el atractivo de Galicia ha sido determinante para captar la inversión.. Por su parte, Besteiro reivindicó el papel desempeñado por el Gobierno de Pedro Sánchez en las negociaciones con China y sostuvo que el Ejecutivo estatal apostó de forma decidida por que la inversión acabase llegando a Galicia, especialmente por el potencial de una zona como Ferrolterra, inmersa desde hace años en un proceso de transición industrial.. No estorben. La respuesta de Rueda fue contundente. El presidente gallego reclamó la colaboración de todas las administraciones implicadas y pidió expresamente que no se obstaculice la llegada de la compañía. «No estorben, no se metan en medio», llegó a afirmar durante el debate parlamentario, recordando que algunos de los hitos necesarios para la ejecución del proyecto dependen también del Gobierno central.. El jefe del Ejecutivo autonómico aprovechó además para cargar contra lo que considera una oposición sistemática a determinados proyectos industriales en Galicia y defendió que la estabilidad institucional es uno de los factores que más valoran los inversores internacionales. Por ello, reclamó unidad política para facilitar que una iniciativa de esta magnitud llegue a buen puerto.
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