En la historia de España han sido muchas las mujeres que han tenido un papel protagonista, pero una cambio el rumbo de nuestro país. Esa mujer no es otra que la Reina Isabel o más conocida como «Isabel La Católica», que el 12 de diciembre de 1474 era proclamada Reina de Castilla, en Segovia, con lo que hoy se cumple el 551 Aniversario. y que mejor momento para conocer más a fondo a la monarca.. Muchas son las curiosidades que rodeaban a Isabel La Católica como que odiaba el ajo, que era una mujer muy devota o que contaba con una corte muy singular. Pero de entre todas ellas la que más sorprende es si la monarca era aseada o no. Algo que resalta, y mucho, ya que lo más común en nuestros días es que las personas pasen por la ducha al menos una vez al día. Pero que no se bañaba la Reina Isabel de Castilla es una realidad o una leyenda.. Desde su nacimiento Isabel La Católica fue especial, ya que vio la luz el 22 de abril de 1451, día de Jueves Santo, en la localidad abulense de Madrigal de las Altas Torres, fruto del matrimonio del Rey Juan II de Castilla y de su segunda esposa, Isabel de Portugal. En sus primeros años de vida, Isabel acompañó a sus padres en sus continuos desplazamientos con la corte. Eran tiempos problemáticos donde la nobleza acaparaba una buena parte de la autoridad, apareciendo claramente separada en dos bandos: el del valido del rey, Álvaro de Luna, condestable de Castilla y maestre de la Orden de Santiago y el del príncipe Enrique, alrededor del cual se aunaban un conjunto de aristócratas recelosos de la posición de don Álvaro.. El Rey Juan II murió el 22 de julio de 1454, cuando Isabel tenía solo tres años, y lo que provocó su traslado a Arévalo (Ávila), donde transcurrió el resto de su infancia, en compañía de su madre y de su hermano el Infante Alfonso. La Infanta Isabel y su hermano Alfonso abandonaron Arévalo en 1461 para instalarse en la corte de su hermanastro, el Rey Enrique IV (1425-1474). A finales de septiembre de 1468, tras la muerte del Infante Alfonso y en el contexto del enfrentamiento entre Enrique IV y una parte de la nobleza castellana, tuvo lugar la firma del conocido como “Pacto de los Toros de Guisando” (Ávila), en virtud del cual, la hija del Monarca, Juana, apodada La Beltraneja, cuya legitimidad era objeto de disputa, fue despojada de sus derechos sucesorios en favor de la Infanta Isabel, reconocida como heredera de la Corona de Castilla.. Se casó el 19 de octubre de 1469 con el príncipe Fernando de Aragón. Isabel y Fernando se hicieron con el trono tras una larga lucha, primero contra el rey Enrique IV y de 1475 a 1479 en la guerra de Sucesión castellana contra los partidarios de la otra pretendiente al trono, Juana “La Beltraneja”, señala Wikipedia.. Isabel fue Reina de Castilla de 1474 a 1504, y entre sus logras destacan la reorganización el sistema de gobierno y la administración, centralizando competencias que antes ostentaban los nobles; reformó el sistema de seguridad ciudadana y llevó a cabo una reforma económica para reducir la deuda que el reino había heredado de su hermanastro y predecesor en el trono, Enrique IV. Además logró expulsar a los judíos de sus territorios, y apoyó a Cristóbal Colón en la búsqueda de las Indias Occidentales, lo que llevó al descubrimiento de América en 1492.. El 26 de noviembre de 1504 Isabel La Católica fallecía en el Palacio Real de la localidad vallisoletana de Medina del Campo y fue enterrada inicialmente en el Monasterio de San Francisco de la Alhambra, en Granada, cumpliendo su deseo, aunque sus restos, junto con los de su esposo Fernando, fueron trasladados posteriormente a la Capilla Real de Granada.. Mito sobre su higiene. Pero con el paso del tiempo, y como es costumbre, una Reina, y más si es una de las más importantes de la historia de España, deben contar con su propia leyenda, y esta versa sobre su higiene. ¿Es verdad que Isabel La Católica no se bañaba o es un mito?. Para saber si esta leyenda es real o no, lo primero que hay que hacer es situarse en esa época. Las costumbres de higiene en la Edad Media y el Renacimiento eran distintas a las de hoy en día. La gente no se bañaba diariamente y, a veces, se creía que el agua podía transmitir enfermedades. Sin embargo, esto no significa que las personas de la realeza no se bañaran en absoluto.. ¿Entonces es verdad, como dice la leyenda, de que Isabel La Católica se bañó solo dos veces en su vida es realidad o falso? Es totalmente falso, ya que aunque la higiene de la época era muy diferente a la actual y se bañaban con menos frecuencia, se estima que sí lo hizo más de dos veces, probablemente un número indeterminado de veces a lo largo de su vida, siguiendo las costumbres de su tiempo y estatus social.. Se sabe que practicaba lavados parciales con paños húmedos, que usaba perfumes y que prestaba mucha atención a la limpieza de su ropa. De hecho, en la corte castellana la higiene pasaba más por cambiar la ropa interior con frecuencia que por meterse en una bañera.. La Reina incluso presumía de haberse bañado solo dos veces en su vida: al nacer y antes de casarse. Aunque probablemente era una exageración, la frase tenía un sentido de orgullo. Para ella, no bañarse era una muestra de virtud y de austeridad, y fue una mezcla de miedo a las enfermedades, disciplina religiosa, costumbres sociales y orgullo moral. Pero lo que también está claro es que Isabel La Católica no se baño solo dos veces en su vida, eso es solo una leyenda.
Se trata de una de las principales curiosidades de la Reina que cambió la historia de España, y que este 12 de diciembre cumple el 551 Aniversario de su Coronación
En la historia de España han sido muchas las mujeres que han tenido un papel protagonista, pero una cambio el rumbo de nuestro país. Esa mujer no es otra que la Reina Isabel o más conocida como «Isabel La Católica», que el 12 de diciembre de 1474 era proclamada Reina de Castilla, en Segovia, con lo que hoy se cumple el 551 Aniversario. y que mejor momento para conocer más a fondo a la monarca.. Muchas son las curiosidades que rodeaban a Isabel La Católica como que odiaba el ajo, que era una mujer muy devota o que contaba con una corte muy singular. Pero de entre todas ellas la que más sorprende es si la monarca era aseada o no. Algo que resalta, y mucho, ya que lo más común en nuestros días es que las personas pasen por la ducha al menos una vez al día. Pero que no se bañaba la Reina Isabel de Castilla es una realidad o una leyenda.. Desde su nacimiento Isabel La Católica fue especial, ya que vio la luz el 22 de abril de 1451, día de Jueves Santo, en la localidad abulense de Madrigal de las Altas Torres, fruto del matrimonio del Rey Juan II de Castilla y de su segunda esposa, Isabel de Portugal. En sus primeros años de vida, Isabel acompañó a sus padres en sus continuos desplazamientos con la corte. Eran tiempos problemáticos donde la nobleza acaparaba una buena parte de la autoridad, apareciendo claramente separada en dos bandos: el del valido del rey, Álvaro de Luna, condestable de Castilla y maestre de la Orden de Santiago y el del príncipe Enrique, alrededor del cual se aunaban un conjunto de aristócratas recelosos de la posición de don Álvaro.. El Rey Juan II murió el 22 de julio de 1454, cuando Isabel tenía solo tres años, y lo que provocó su traslado a Arévalo (Ávila), donde transcurrió el resto de su infancia, en compañía de su madre y de su hermano el Infante Alfonso. La Infanta Isabel y su hermano Alfonso abandonaron Arévalo en 1461 para instalarse en la corte de su hermanastro, el Rey Enrique IV (1425-1474). A finales de septiembre de 1468, tras la muerte del Infante Alfonso y en el contexto del enfrentamiento entre Enrique IV y una parte de la nobleza castellana, tuvo lugar la firma del conocido como “Pacto de los Toros de Guisando” (Ávila), en virtud del cual, la hija del Monarca, Juana, apodada La Beltraneja, cuya legitimidad era objeto de disputa, fue despojada de sus derechos sucesorios en favor de la Infanta Isabel, reconocida como heredera de la Corona de Castilla.. Se casó el 19 de octubre de 1469 con el príncipe Fernando de Aragón. Isabel y Fernando se hicieron con el trono tras una larga lucha, primero contra el rey Enrique IV y de 1475 a 1479 en la guerra de Sucesión castellana contra los partidarios de la otra pretendiente al trono, Juana “La Beltraneja”, señala Wikipedia.. Isabel fue Reina de Castilla de 1474 a 1504, y entre sus logras destacan la reorganización el sistema de gobierno y la administración, centralizando competencias que antes ostentaban los nobles; reformó el sistema de seguridad ciudadana y llevó a cabo una reforma económica para reducir la deuda que el reino había heredado de su hermanastro y predecesor en el trono, Enrique IV. Además logró expulsar a los judíos de sus territorios, y apoyó a Cristóbal Colón en la búsqueda de las Indias Occidentales, lo que llevó al descubrimiento de América en 1492.. El 26 de noviembre de 1504 Isabel La Católica fallecía en el Palacio Real de la localidad vallisoletana de Medina del Campo y fue enterrada inicialmente en el Monasterio de San Francisco de la Alhambra, en Granada, cumpliendo su deseo, aunque sus restos, junto con los de su esposo Fernando, fueron trasladados posteriormente a la Capilla Real de Granada.. Pero con el paso del tiempo, y como es costumbre, una Reina, y más si es una de las más importantes de la historia de España, deben contar con su propia leyenda, y esta versa sobre su higiene. ¿Es verdad que Isabel La Católica no se bañaba o es un mito?. Para saber si esta leyenda es real o no, lo primero que hay que hacer es situarse en esa época. Las costumbres de higiene en la Edad Media y el Renacimiento eran distintas a las de hoy en día. La gente no se bañaba diariamente y, a veces, se creía que el agua podía transmitir enfermedades. Sin embargo, esto no significa que las personas de la realeza no se bañaran en absoluto.. ¿Entonces es verdad, como dice la leyenda, de que Isabel La Católica se bañó solo dos veces en su vida es realidad o falso? Es totalmente falso, ya que aunque la higiene de la época era muy diferente a la actual y se bañaban con menos frecuencia, se estima que sí lo hizo más de dos veces, probablemente un número indeterminado de veces a lo largo de su vida, siguiendo las costumbres de su tiempo y estatus social.. Se sabe que practicaba lavados parciales con paños húmedos, que usaba perfumes y que prestaba mucha atención a la limpieza de su ropa. De hecho, en la corte castellana la higiene pasaba más por cambiar la ropa interior con frecuencia que por meterse en una bañera.. La Reina incluso presumía de haberse bañado solo dos veces en su vida: al nacer y antes de casarse. Aunque probablemente era una exageración, la frase tenía un sentido de orgullo. Para ella, no bañarse era una muestra de virtud y de austeridad, y fue una mezcla de miedo a las enfermedades, disciplina religiosa, costumbres sociales y orgullo moral. Pero lo que también está claro es que Isabel La Católica no se baño solo dos veces en su vida, eso es solo una leyenda.
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