La visita a la Catedral de la Santa Cruz y Santa Eulàlia fue este martes el primer lugar al que acudió el Papa León XIV a su llegada a Cataluña. Un monumento, que se construyó durante los siglos XIII y XV, y que esconde la leyenda de la patrona de Barcelona.. Según la tradición cristiana, Santa Eulàlia fue una niña de trece años que nació en Sarrià (Barcelona) a finales del siglo III. A esa edad, se enfrentó a una de las últimas persecuciones de cristianos por parte del Imperio Romano, a inicios del siglo IV, en la época de Diocleciano (284-305 d. C.).. Como consecuencia, según la tradición, esta acción le supuso estar sometida a trece martirios: uno por cada año de su vida. Finalmente, fue ejecutada totalmente desnuda en una cruz de aspa o de San Andrés. Este elemento representa a Santa Eulàlia al igual que la palma en la mano: símbolos que le identifican como mártir.. La leyenda de Santa Eulàlia también evoca a lugares simbólicos de Barcelona. Por ejemplo, el Pla de la Boqueria —donde se realizó su crucifixión—, la Volta de Santa Eulàlia, la Catedral de Barcelona o el Pla de l’Àngel, entre otros.. En la Catedral, se encuentran retablos en su honor, así como la cripta donde se encuentran sus restos. En el claustro, además, hay una balsa y un surtidor donde vive un grupo de ocas: trece ocas en recuerdo de los trece martirios que sufrió Eulàlia. Santa Eulàlia es patrona de Barcelona desde el siglo IX y desde 1868 comparte el título con La Mercè.
Se enfrentó a una de las últimas persecuciones de cristianos por parte del Imperio Romano
La visita a la Catedral de la Santa Cruz y Santa Eulàlia fue este martes el primer lugar al que acudió el Papa León XIV a su llegada a Cataluña. Un monumento, que se construyó durante los siglos XIII y XV, y que esconde la leyenda de la patrona de Barcelona.. Según la tradición cristiana, Santa Eulàlia fue una niña de trece años que nació en Sarrià (Barcelona) a finales del siglo III. A esa edad, se enfrentó a una de las últimas persecuciones de cristianos por parte del Imperio Romano, a inicios del siglo IV, en la época de Diocleciano (284-305 d. C.).. Como consecuencia, según la tradición, esta acción le supuso estar sometida a trece martirios: uno por cada año de su vida. Finalmente, fue ejecutada totalmente desnuda en una cruz de aspa o de San Andrés. Este elemento representa a Santa Eulàlia al igual que la palma en la mano: símbolos que le identifican como mártir.. La leyenda de Santa Eulàlia también evoca a lugares simbólicos de Barcelona. Por ejemplo, el Pla de la Boqueria —donde se realizó su crucifixión—, la Volta de Santa Eulàlia, la Catedral de Barcelona o el Pla de l’Àngel, entre otros.. En la Catedral, se encuentran retablos en su honor, así como la cripta donde se encuentran sus restos. En el claustro, además, hay una balsa y un surtidor donde vive un grupo de ocas: trece ocas en recuerdo de los trece martirios que sufrió Eulàlia. Santa Eulàlia es patrona de Barcelona desde el siglo IX y desde 1868 comparte el título con La Mercè.
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