Skip to content
Crónica Actual
  lunes 21 septiembre 2026
  • Titulares
  • Ciencia
    • Tecnología
  • Cultura
    • Libros
    • Música
    • Teatro
    • Arte
  • Televisión y Cine
  • Deportes
    • Fútbol
    • Motor
    • Baloncesto
  • Internacional
  • España
    • Madrid
    • Andalucía
    • Galicia
    • Comunidad de Valencia
    • Castilla La-Mancha
    • Castilla y León
    • Región de Murcia
    • Cataluña
  • Economía
  • Más
    • Gente
    • Sociedad
    • Opinión
Tendencias
20 de septiembre de 2026José Manuel Calderón asciende en los despachos de los Cleveland Cavaliers 20 de septiembre de 2026Atlético – Real Madrid, en directo hoy: séptima jornada de LaLiga EA Sports 20 de septiembre de 2026Así ha sido la pitada a Julián Álvarez en el Atlético – Real Madrid del Metropolitano 20 de septiembre de 2026Queman una estelada colgada en un edificio del siglo XIII protegido de Cadaqués, Girona 20 de septiembre de 2026El segundo cumpleaños 20 de septiembre de 2026Andalucía conecta su oferta turística con operadores de China, Japón y Corea del Sur 20 de septiembre de 2026El rey visita Castilla y León: entrega de premios en Soria y la CiberComandancia en León 20 de septiembre de 2026Sánchez acusa a la oposición de «desleales» y activa la precampaña: «Hasta 2031 y más allá» 20 de septiembre de 2026Movilidad deja atada la conservación de 4.700 kilómetros hasta 2030 con cinco grandes contratos de 55,2 millones 20 de septiembre de 2026El Estadio La Cartuja de Sevilla activa un plan de 575.000 euros para mejorar exteriores
Crónica Actual
Crónica Actual
  • Titulares
  • Ciencia
    • Tecnología
  • Cultura
    • Libros
    • Música
    • Teatro
    • Arte
  • Televisión y Cine
  • Deportes
    • Fútbol
    • Motor
    • Baloncesto
  • Internacional
  • España
    • Madrid
    • Andalucía
    • Galicia
    • Comunidad de Valencia
    • Castilla La-Mancha
    • Castilla y León
    • Región de Murcia
    • Cataluña
  • Economía
  • Más
    • Gente
    • Sociedad
    • Opinión
Crónica Actual
  Ciencia  ¿Qué pasaría si enviáramos un millón de satélites al espacio?
CienciaTecnología

¿Qué pasaría si enviáramos un millón de satélites al espacio?

19 de febrero de 2026
FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail

La humanidad ha transformado el espacio cercano en una autopista de satélites. Desde las primeras misiones científicas hasta las constelaciones de telecomunicaciones de miles de dispositivos, los objetos artificiales en órbita cumplen funciones tan diversas como conectar teléfonos, guiar aviones, monitorear el clima o cartografiar bosques. Actualmente, de acuerdo con la NASA, hay unos 15.000 satélites activos alrededor de nuestro planeta, pero dentro en 2030 la cifra aumentará de modo más que exponencial: la Agencia Espacial Europea, habla de 100.000 satélites. Así, y, a medida que la órbita baja (LEO, por sus siglas en inglés) se llena, los ojos de ingenieros y científicos se vuelven hacia espacios más amplios, incluyendo la región entre la Tierra y la Luna conocida como espacio cislunar.. Esa región, que abarca hasta cientos de miles de kilómetros más allá de la órbita terrestre, ha sido considerada como el siguiente paso lógico para extender infraestructuras satelitales: desde comunicaciones entre la Tierra y futuras bases lunares hasta estaciones de observación o centros de datos espaciales que sirvan a misiones humanas. Sin embargo, un estudio publicado en Research Notes of the AAS, muestra que no es sencillo mantener satélites estables en esa zona.. Los autores, científicos del Lawrence Livermore National Laboratory (LLNL) utilizaron dos supercomputadores de enorme potencia (bautizados como Quartz y Ruby) para simular los movimientos de aproximadamente un millón de satélites virtuales en distintas posiciones dentro del espacio cislunar. Las simulaciones fueron tan complejas que, según el laboratorio, emplearon el equivalente de 1,6 millones de horas de CPU: sin este poder de cálculo, habrían tardado casi dos siglos en completarse en un ordenador convencional.. Los resultados dejan claro que este territorio no se comporta como las órbitas bajas cercanas a la Tierra. Mientras que en LEO las trayectorias de los satélites pueden ser relativamente predecibles y estables, el espacio entre la Tierra y la Luna está sometido a una constante batalla gravitatoria. Aquí no solo intervienen la gravedad terrestre y lunar, sino también la influencia del Sol. Esa interacción hace que los cálculos orbitales no tengan fórmulas simples que “digan dónde estará un objeto dentro de una semana”; en su lugar, los modelos deben avanzar en pasos muy pequeños para simular con precisión las fuerzas que actúan sobre cada objeto.. El resultado fue sorprendente: aunque alrededor de la mitad de las trayectorias (54 %) se mantuvieron estables durante al menos un año, solo el 9,7 % de ellas siguieron siendo estables a lo largo de un periodo de seis años, que fue la duración completa de la simulación. Es decir, menos de uno de cada diez satélites virtuales habría permanecido en una órbita útil durante un tiempo prolongado.. Buena parte de la explicación está en la complejidad gravitatoria. En el espacio entre la Tierra y la Luna, las pequeñas variaciones en el campo gravitatorio terrestre, por ejemplo, debido a que la Tierra no es un cuerpo perfectamente esférico, y las variaciones de la gravedad lunar y solar pueden alterar con el tiempo las trayectorias de los objetos. Esto hace que muchas órbitas simuladas se vuelvan inestables: algunos satélites virtuales terminaron acercándose demasiado al planeta o a la Luna, perdiendo altitud, o incluso quedando en trayectorias que los expulsarían hacia regiones menos útiles.. Los autores del estudio señalan que aprender qué órbitas funcionan y cuáles no es tan valioso como saber qué no funciona. Las simulaciones permiten crear un mapa de trayectorias probables y comprender qué factores hacen que una órbita dure años en lugar de meses. Este tipo de análisis es esencial cuando se planifican misiones reales, ya que un satélite fuera de posición no solo pierde su funcionalidad, sino que también puede convertirse en un objeto sin control que complique futuras operaciones en el espacio.. Además, aunque la probabilidad de supervivencia a largo plazo fue menor del 10 %, ese número sigue ofreciendo una base para pensar en cómo diseñar sistemas orbitales cislunares sostenibles. Con algoritmos adecuados de control de trayectoria, propulsión eficiente, puntos de libración gravitacional bien escogidos o incluso “estaciones de servicio orbitales”, es posible que se puedan mantener constelaciones útiles más allá de LEO. La simulación deja abierta la puerta a futuras investigaciones para optimizar estos sistemas.

Más noticias

El hielo de Groenlandia revela que el ser humano lleva contaminando el planeta con mercurio desde hace 4.000 años

15 de junio de 2026

China libera otro misterioso objeto desde Dragón Divino, su nave secreta

27 de junio de 2026

Este exoesqueleto desarrollado en Cataluña ya ayuda a pacientes neurológicos a volver a caminar

7 de marzo de 2026

El orbitador MAVEN que la NASA ha dado por perdido se sumará al cementerio marciano en los próximos 100 años

5 de junio de 2026

 

Una simulación computacional revela cuáles serían las consecuencias: muy pocos sobrevivirían.

  

La humanidad ha transformado el espacio cercano en una autopista de satélites. Desde las primeras misiones científicas hasta las constelaciones de telecomunicaciones de miles de dispositivos, los objetos artificiales en órbita cumplen funciones tan diversas como conectar teléfonos, guiar aviones, monitorear el clima o cartografiar bosques. Actualmente, de acuerdo con la NASA, hay unos 15.000 satélites activos alrededor de nuestro planeta, pero dentro en 2030 la cifra aumentará de modo más que exponencial: la Agencia Espacial Europea, habla de 100.000 satélites. Así, y, a medida que la órbita baja (LEO, por sus siglas en inglés) se llena, los ojos de ingenieros y científicos se vuelven hacia espacios más amplios, incluyendo la región entre la Tierra y la Luna conocida como espacio cislunar.. Esa región, que abarca hasta cientos de miles de kilómetros más allá de la órbita terrestre, ha sido considerada como el siguiente paso lógico para extender infraestructuras satelitales: desde comunicaciones entre la Tierra y futuras bases lunares hasta estaciones de observación o centros de datos espaciales que sirvan a misiones humanas. Sin embargo, un estudio publicado en Research Notes of the AAS, muestra que no es sencillo mantener satélites estables en esa zona.. Los autores, científicos del Lawrence Livermore National Laboratory (LLNL) utilizaron dos supercomputadores de enorme potencia (bautizados como Quartz y Ruby) para simular los movimientos de aproximadamente un millón de satélites virtuales en distintas posiciones dentro del espacio cislunar. Las simulaciones fueron tan complejas que, según el laboratorio, emplearon el equivalente de 1,6 millones de horas de CPU: sin este poder de cálculo, habrían tardado casi dos siglos en completarse en un ordenador convencional.. Los resultados dejan claro que este territorio no se comporta como las órbitas bajas cercanas a la Tierra. Mientras que en LEO las trayectorias de los satélites pueden ser relativamente predecibles y estables, el espacio entre la Tierra y la Luna está sometido a una constante batalla gravitatoria. Aquí no solo intervienen la gravedad terrestre y lunar, sino también la influencia del Sol. Esa interacción hace que los cálculos orbitales no tengan fórmulas simples que “digan dónde estará un objeto dentro de una semana”; en su lugar, los modelos deben avanzar en pasos muy pequeños para simular con precisión las fuerzas que actúan sobre cada objeto.. El resultado fue sorprendente: aunque alrededor de la mitad de las trayectorias (54 %) se mantuvieron estables durante al menos un año, solo el 9,7 % de ellas siguieron siendo estables a lo largo de un periodo de seis años, que fue la duración completa de la simulación. Es decir, menos de uno de cada diez satélites virtuales habría permanecido en una órbita útil durante un tiempo prolongado.. Buena parte de la explicación está en la complejidad gravitatoria. En el espacio entre la Tierra y la Luna, las pequeñas variaciones en el campo gravitatorio terrestre, por ejemplo, debido a que la Tierra no es un cuerpo perfectamente esférico, y las variaciones de la gravedad lunar y solar pueden alterar con el tiempo las trayectorias de los objetos. Esto hace que muchas órbitas simuladas se vuelvan inestables: algunos satélites virtuales terminaron acercándose demasiado al planeta o a la Luna, perdiendo altitud, o incluso quedando en trayectorias que los expulsarían hacia regiones menos útiles.. Los autores del estudio señalan que aprender qué órbitas funcionan y cuáles no es tan valioso como saber qué no funciona. Las simulaciones permiten crear un mapa de trayectorias probables y comprender qué factores hacen que una órbita dure años en lugar de meses. Este tipo de análisis es esencial cuando se planifican misiones reales, ya que un satélite fuera de posición no solo pierde su funcionalidad, sino que también puede convertirse en un objeto sin control que complique futuras operaciones en el espacio.. Además, aunque la probabilidad de supervivencia a largo plazo fue menor del 10 %, ese número sigue ofreciendo una base para pensar en cómo diseñar sistemas orbitales cislunares sostenibles. Con algoritmos adecuados de control de trayectoria, propulsión eficiente, puntos de libración gravitacional bien escogidos o incluso “estaciones de servicio orbitales”, es posible que se puedan mantener constelaciones útiles más allá de LEO. La simulación dejaabierta la puerta a futuras investigaciones para optimizar estos sistemas.

 Noticias de Tecnología y Videojuegos en La Razón

Meta planea lanzar un reloj inteligente y unas nuevas gafas Meta Ray-Ban Display este año
La alarmante advertencia de una experta de la NASA sobre los asteroides: «Me quita el sueño»
Leer también
Baloncesto

José Manuel Calderón asciende en los despachos de los Cleveland Cavaliers

20 de septiembre de 2026 10126
Deportes

Atlético – Real Madrid, en directo hoy: séptima jornada de LaLiga EA Sports

20 de septiembre de 2026 12920
Deportes

Así ha sido la pitada a Julián Álvarez en el Atlético – Real Madrid del Metropolitano

20 de septiembre de 2026 12945
Cataluña

Queman una estelada colgada en un edificio del siglo XIII protegido de Cadaqués, Girona

20 de septiembre de 2026 5075
Castilla y León

El segundo cumpleaños

20 de septiembre de 2026 13757
Andalucía

Andalucía conecta su oferta turística con operadores de China, Japón y Corea del Sur

20 de septiembre de 2026 1277
Cargar más
Entradas Recientes

José Manuel Calderón asciende en los despachos de los Cleveland Cavaliers

20 de septiembre de 2026

Atlético – Real Madrid, en directo hoy: séptima jornada de LaLiga EA Sports

20 de septiembre de 2026

Así ha sido la pitada a Julián Álvarez en el Atlético – Real Madrid del Metropolitano

20 de septiembre de 2026

Queman una estelada colgada en un edificio del siglo XIII protegido de Cadaqués, Girona

20 de septiembre de 2026

El segundo cumpleaños

20 de septiembre de 2026

Andalucía conecta su oferta turística con operadores de China, Japón y Corea del Sur

20 de septiembre de 2026
    Crónica Actual
    En ‘Crónica Actual’, nos dedicamos a la búsqueda incansable de la verdad y la precisión en el periodismo. Con un equipo de reporteros experimentados y una red de corresponsales en todo el mundo, ofrecemos cobertura en tiempo real de los eventos más importantes. Nuestra misión es informar a nuestros lectores con reportajes detallados, análisis profundos y una narrativa que conecta los puntos en el complejo tapiz de la sociedad. Desde conflictos internacionales hasta avances científicos, pasando por las últimas tendencias culturales, ‘Crónica Actual’ es su fuente confiable de noticias que importan.
    CRONICAACTUAL.COM © 2025 | Todos los derechos reservados.
    • Contacto
    • Sobre Nosotros
    • Aviso Legal
    • Política de Cookies
    • Política de Privacidad