Cuando en enero de 1989 se escuchó por primera vez esa línea de guitarra quejumbrosa y el fraseo inconfundible de I Don’t Want a Lover, pocos podían prever que estaba naciendo un mito del pop-rock europeo.. Ese single, debut de Texas, se convirtió inmediatamente en tarjeta de presentación de una banda escocesa destinada a dejar huella. I Don’t Want a Lover alcanzó el top 10 en la lista de éxitos del Reino Unido y se coló en el Billboard estadounidense, un logro nada desdeñable para una primera apuesta discográfica.. El origen del grupo se remonta a Glasgow, Escocia, en 1986, cuando el bajista Johnny McElhone (ex Altered Images) y la joven Sharleen Spiteri —peluquera por aquel entonces— decidieron dar forma a un grupo de rock con alma soul y un toque cinemático que incluso heredó su nombre de la película Paris, Texas, de Wim Wenders.. I Don’t Want a Lover, con su fusión de blues y pop, terminó por poner a Texas en el mapa en muchos países europeos. Ese primer álbum, Southside, vendió millones de copias y consolidó a la banda en la escena. Pero su trayectoria no fue un ascenso lineal: tras el debut, llegaron discos como Mother’s Heaven (1991) y Ricks Road (1993) con resultados más discretos en ventas, aunque estableciendo un catálogo sólido de seguidores.. La década de los noventa y, concretamente, White on Blonde (1997) marcó el verdadero salto cualitativo de Texas. Algunos de sus temas, como Say What You Want, sonaron con fuerza y el álbum llegó al número uno en Reino Unido, alcanzando el multiplatino. The Hush, que fue un éxito en el 99, y algunas canciones en recopilatorios y bandas sonoras ayudaron a extender la repercusión de la banda.. Entrados los 2000, la cantante, Spiteri, exploró una carrera en solitario y lanzó Melody y The Movie Songbook, en 2008 y 2010 respectivamente, pero en 2011 la banda volvió a unirse y desde entonces han mantenido una presencia activa, tanto en estudio como en directo.. Desde el lanzamiento de The Conversation en 2013 hasta el más reciente Hi, de 2021, la banda ha demostrado que no quiere vivir solo de su pasado, aunque en 2023 lanzaron The Very Best of 1989-2023, una colección, precisamente, retrospectiva en la que repasaron tres décadas de carrera y actuaron, ese mismo año, en el Glastonbury Festival, reafirmando su vigencia en escenarios de primer nivel.. Hoy, siguen ofreciendo conciertos, llenando recintos y celebrando un catálogo que conecta con múltiples generaciones. Sharleen Spiteri, figura central del grupo, insiste en que «la música debe seguir evolucionando» y que la banda no se define por nostalgia, sino por una «continua conversación con el presente».
Cuando en enero de 1989 se escuchó por primera vez esa línea de guitarra quejumbrosa y el fraseo inconfundible de I Don’t Want a Lover, pocos podían prever que estaba naciendo un mito del pop-rock europeo.. Ese single, debut de Texas, se convirtió inmediatamente en tarjeta de presentación de una banda escocesa destinada a dejar huella. I Don’t Want a Lover alcanzó el top 10 en la lista de éxitos del Reino Unido y se coló en el Billboard estadounidense, un logro nada desdeñable para una primera apuesta discográfica.. El origen del grupo se remonta a Glasgow, Escocia, en 1986, cuando el bajista Johnny McElhone (ex Altered Images) y la joven Sharleen Spiteri —peluquera por aquel entonces— decidieron dar forma a un grupo de rock con alma soul y un toque cinemático que incluso heredó su nombre de la película Paris, Texas, de Wim Wenders.. I Don’t Want a Lover, con su fusión de blues y pop, terminó por poner a Texas en el mapa en muchos países europeos. Ese primer álbum, Southside, vendió millones de copias y consolidó a la banda en la escena. Pero su trayectoria no fue un ascenso lineal: tras el debut, llegaron discos como Mother’s Heaven (1991) y Ricks Road (1993) con resultados más discretos en ventas, aunque estableciendo un catálogo sólido de seguidores.. La década de los noventa y, concretamente, White on Blonde (1997) marcó el verdadero salto cualitativo de Texas. Algunos de sus temas, como Say What You Want, sonaron con fuerza y el álbum llegó al número uno en Reino Unido, alcanzando el multiplatino. The Hush, que fue un éxito en el 99, y algunas canciones en recopilatorios y bandas sonoras ayudaron a extender la repercusión de la banda.. Entrados los 2000, la cantante, Spiteri, exploró una carrera en solitario y lanzó Melody y The Movie Songbook, en 2008 y 2010 respectivamente, pero en 2011 la banda volvió a unirse y desde entonces han mantenido una presencia activa, tanto en estudio como en directo.. Desde el lanzamiento de The Conversation en 2013 hasta el más reciente Hi, de 2021, la banda ha demostrado que no quiere vivir solo de su pasado, aunque en 2023 lanzaron The Very Best of 1989-2023, una colección, precisamente, retrospectiva en la que repasaron tres décadas de carrera y actuaron, ese mismo año, en el Glastonbury Festival, reafirmando su vigencia en escenarios de primer nivel.. Hoy, siguen ofreciendo conciertos, llenando recintos y celebrando un catálogo que conecta con múltiples generaciones. Sharleen Spiteri, figura central del grupo, insiste en que «la música debe seguir evolucionando» y que la banda no se define por nostalgia, sino por una «continua conversación con el presente».
