Por primera vez en casi dos décadas, el tradicional desfile de la victoria que se celebra en la Plaza Roja para conmemorar la derrota de los nazis en la Segunda Guerra Mundial prescindió por completo de tanques, misiles y vehículos blindados. La única demostración de poderío militar con capacidad de combate real llegó desde el aire, con los grupos acrobáticos de la Fuerza Aérea rusa, que fueron los únicos en exhibir armamento moderno durante la ceremonia.. Los protagonistas fueron los cazas Su-30SM de los «Caballeros Rusos» y los MiG-29 de los «Vencejos». Estos aviones de superioridad aérea y de gran maniobrabilidad formaron el icónico «Diamante de Kúbinka», una de las figuras más espectaculares del mundo de la acrobacia militar. Su rasgo más destacado es la capacidad para realizar maniobras de alta precisión a gran velocidad, incluso en formación cerrada, demostrando el alto entrenamiento de los pilotos rusos.. El cierre de las piruetas corrió a cargo de seis aviones de ataque a tierra Su-25, que pintaron el cielo de Moscú con humo blanco, azul y rojo, los colores de la bandera rusa. Aunque más simples y robustos que los cazas anteriores, los Su-25 son famosos por su resistencia y efectividad en misiones de apoyo cercano, cualidades probadas en múltiples conflictos.. El desfile de este año ha estado marcado por la ausencia de material armamentístico debido a la guerra de Ucrania, sin embargo, sí participaron representantes de todas las ramas de las Fuerzas Armadas, así como vídeos que muestran a militares «llevando a cabo tareas en la zona de operaciones militares especiales».. El año pasado, más de dos docenas de líderes mundiales, incluido el presidente chino Xi Jinping, estuvieron en Moscú para presenciar un desfile de miles de soldados -algunos de los cuales lucharon en Ucrania- y una variedad de armas, incluidos nuevos tanques y drones.
Por primera vez en casi dos décadas, el tradicional desfile de la victoria que se celebra en la Plaza Roja para conmemorar la derrota de los nazis en la Segunda Guerra Mundial prescindió por completo de tanques, misiles y vehículos blindados. La única demostración de poderío militar con capacidad de combate real llegó desde el aire, con los grupos acrobáticos de la Fuerza Aérea rusa, que fueron los únicos en exhibir armamento moderno durante la ceremonia.. Los protagonistas fueron los cazas Su-30SM de los «Caballeros Rusos» y los MiG-29 de los «Vencejos». Estos aviones de superioridad aérea y de gran maniobrabilidad formaron el icónico «Diamante de Kúbinka», una de las figuras más espectaculares del mundo de la acrobacia militar. Su rasgo más destacado es la capacidad para realizar maniobras de alta precisión a gran velocidad, incluso en formación cerrada, demostrando el alto entrenamiento de los pilotos rusos.. El cierre de las piruetas corrió a cargo de seis aviones de ataque a tierra Su-25, que pintaron el cielo de Moscú con humo blanco, azul y rojo, los colores de la bandera rusa. Aunque más simples y robustos que los cazas anteriores, los Su-25 son famosos por su resistencia y efectividad en misiones de apoyo cercano, cualidades probadas en múltiples conflictos.. Putin ha abanderado el desfile con mensaje de aliento a las fuerzas rusas que participan en el conflicto, pero caracterizado también por el alto el fuego en vigor con Kiev. Desde la tribuna, el mandatario ha recordado «el heroísmo del pueblo soviético» que repelió la invasión nazi durante la II Guerra Mundial (o la Gran Guerra Patria, como es denominada en Rusia), a un coste humano descomunal que rondó, según un difícil consenso histórico, los entre 20 y 30 millones de muertos en la antigua Unión Soviética desde mayo de 1941, el comienzo de la Operación Barbarroja, hasta la firma de la capitulación alemana cuatro años después, en mayo de 1945.. Como viene haciendo desde el principio de la invasión de Ucrania, Putin ha recurrido a la historia para alentar a sus fuerzas en combate en la actualidad. «La gran hazaña de la generación victoriosa inspira a los soldados que hoy realizan operaciones militares especiales. Se enfrentan a una fuerza agresiva armada y apoyada por todo el bloque de la OTAN. Y, sin embargo, nuestros héroes siguen adelante», ha proclamado.. El desfile de este año ha estado marcado por la ausencia de material armamentístico debido a la guerra de Ucrania, sin embargo, sí participaron representantes de todas las ramas de las Fuerzas Armadas, así como vídeos que muestran a militares «llevando a cabo tareas en la zona de operaciones militares especiales». El año pasado, más de dos docenas de líderes mundiales, incluido el presidente chino Xi Jinping, estuvieron en Moscú para presenciar un desfile de miles de soldados -algunos de los cuales lucharon en Ucrania- y una variedad de armas, incluidos nuevos tanques y drones.
Cazas Su-30SM y los MiG-29 surcaron el cielo de Moscú sustituyendo a los blindados, ausentes por primera vez en veinte años en la conmemoración del fin de la Segunda Guerra Mundial
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