Julián Álvarez prometía ser el culebrón del verano y está cumpliendo con creces. Desde que el Real Madrid realizara una oferta por el delantero argentino del Atlético de Madrid y su declaración ante los medios en la que manifestaba su intención de dejar el club han pasado dos meses y la situación parace complicarse cada vez más. de El delantero argentino atraviesa uno de los momentos más delicados desde que llegó al club rojiblanco. La «Araña» ha dejado clara su intención cambiar de equipo y el Barcelona sigue siendo su objetivo. El problema es el Atlético de Madrid se ha cerrado en banda, se ha negado a negociar con el club culé y reacciona a cada movimiento de Joan Laporta con un comunicado cada vez más duro que el anterior. El equipo madrileño mantiene una posición firme y recuerda que el jugador tiene contrato en vigor hasta 2030. En esta situación, al delantero argentino sólo le queda la opción de salir a la Premier League y el único candidato posible es el Arsenal, que debería pagar 150 millones de euros por el jugador que llegó a Madrid hace dos años con un traspaso de 70 millones fijos, más 10 en variables.. La situación parece haber desbordado al jugador. Desde que aterrizó en Madrid, le costó entrar en el once de Simeone, algo habitual en los fichajes del equipo colchonero, que tardan unos meses en entrar en el equipo con continuidad y algunos más en dar su mejor versión. Pero Álvarez no ha llegado a darla, sólo ha mostrado destellos. En febrero. la situación comenzó a sobrepasarle. No se adaptaba al equipo y eso le afectó personal y psicológicamente. Desde el Metropolitano se volcaron con el argentino, lo apoyaron y fueron pacientes, sobre todo Simeone que, a pesar de que en el campo no rendía siguió dándole continuidad para ayudarle. Al final de la temporada pasada parecía que había superado el bache pero su declaración antes de comenzar el Mundial de Estados Unidos, en la que dijo que quería abandonar el club hizo saltar todo por los aires. El Real Madrid presentó una oferta, que fue rechazada de inmediato. El Barcelona, tratando de abaratar el fichaje, ha utilizado una serie de tretas que no han gustado en la planta noble del Metropolitano, hasta el punto de que responder con una gran dureza a cada declaración o movimiento de Joan Laporta. Miguel Ángel Gil Marín lo dejó claro la semana pasada. Julián no jugará en el Barcelona este año.. En esta situación, el argentino, cuyo sueño era jugar en el club en el que Messi hizo casi toda su carrera, se ha venido abajo. Lleva dos días sin entrenar porque la situación es insostenible. La grada le pitó con fuerza el pasado fin de semana porque no le perdonan la traición, su familia ha recibido amenazas y el jugador ha vuelto a recaer en los problemas que pasó en febrero.. En este escenario, la pregunta es si es posible que un futbolista rescinda un contrato que ha firmado y que todavía tiene vigencia durante muchos años. La legislación española tiene una respuesta para estos casos y seguro que sorprenderá a más de uno. Existen leyes laborales especiales para los futbolistas profesionales y le dan al jugador el derecho de rescindir su vinculación contractual con el club.. La ley fija las consecuencias de la salida. Los jugadores de fútbol profesional están obligados a ingresar a una relación laboral establecida por el Real Decreto 1006/1985. Esta relación incluye las peculiaridades del acuerdo de los jugadores y también formas peculiares de terminar el contrato.. Una de esas formas es la finallización del contrato por voluntad del propio futbolista. En otras palabras, según la ley el jugador no está obligado a permanecer necesariamente en un club hasta el último día de su contrato si no quiere.. Sin embargo, eso no significa que pueda irse sin ninguna consecuencia económica. El artículo 16 regula las consecuencias de la rescisión del contrato por parte de un futbolista y establece que en el caso de que el jugador decida terminar su contrato sin que exista acuerdo, el club podría tener el derecho de exigir una indemnización. En el caso de que no hubiera acuerdo sobre la cantidad esta será determinada por la jurisdicción laboral.. La cantidad de esa indemnización puede ser calculado dependiendo de varios hechos incluyendo el daño causado al club, las razones detrás de la decisión del jugador de terminar el contrato y también hechos relacionados con el deporte.. Por consiguiente, queda claro que la regulación considera la posibilidad de que un jugador de fútbol se vaya unilateralmente de su equipo, pero siempre habrá un coste económico, que el club defenderá que sea la cláusula de rescisión y que en este caso es de 500 millones de euros.. ¿Significa que Julián Álvarez puede irse gratis?. No. Esta es una de las mayores matizaciones del caso. El derecho a la rescisión unilateral del contrato no significa el derecho a salir sin pagar nada. En el caso en el que no haya responsabilidad para el Atlético y el jugador quiera terminar sus obligaciones contractuales, el club puede obtener una compensación económica de acuerdo a las condiciones citadas anteriormente.. No significa necesariamente que la suma deba ser exactamente de 500 millones de euros que se establece en el contrato del argentino. Son dos asuntos distintos y su aplicación práctica dependerá de las circunstancias del caso y de la decisión de la jurisdicción laboral si no hay un entendimiento mutuo. El cálculo se haría en base al prejuicio económico que sufriría el club con su marcha, cómo afecta a la organización y planificación deportiva del equipo etc…. La cláusula de Julián Álvarez. El contrato firmado por el delantero con el Atlético de Madrid tiene una cláusula que estipula la compra de 500 millones de euros y termina en el año 2030.. El club rojo y blanco utilizó esta cifra para defenderse de las demandas del Barcelona por su interés en él.. Mientras tanto el Barcelona ha estado insistiendo que su oferta será de 100 millones de euros, lo cual está muy por debajo de esa cifra. A pesar de lo llegar a la cantidad de la cláusula. Laporta insistió de nuevo ayer en que su club seguía estando interesado en contratar al delantero argentino.. Por ello, la solución más factible y la más beneficiosa para ambas partes es que el Atlético del Madrid y el Arsenal acuerden un traspaso, algo que no parece sencillo. El plazo del mercado de fichajes se cierra el próximo martes, momento en el que todos los jugadores deben estar inscritos. El Arsenal es un equipo al que este verano le ha costado mucho cerrar algunos fichajes. Además, el desembolso debe ser como mínimo de 150 millones de euros, una cantidad que en la Premier es casi habitual este verano en contrataciones de jugadores de un escalón inferior al de Álvarez.
Julián Álvarez quiere dar un nuevo rumbo a su carrera. Sueña con jugar en el Barcelona, pero el Atlético no quiere. ¿Hay salida?
Julián Álvarez prometía ser el culebrón del verano y está cumpliendo con creces. Desde que el Real Madrid realizara una oferta por el delantero argentino del Atlético de Madrid y su declaración ante los medios en la que manifestaba su intención de dejar el club han pasado dos meses y la situación parace complicarse cada vez más. de El delantero argentino atraviesa uno de los momentos más delicados desde que llegó al club rojiblanco. La «Araña» ha dejado clara su intención cambiar de equipo y el Barcelona sigue siendo su objetivo. El problema es el Atlético de Madrid se ha cerrado en banda, se ha negado a negociar con el club culé y reacciona a cada movimiento de Joan Laporta con un comunicado cada vez más duro que el anterior. El equipo madrileño mantiene una posición firme y recuerda que el jugador tiene contrato en vigor hasta 2030. En esta situación, al delantero argentino sólo le queda la opción de salir a la Premier League y el único candidato posible es el Arsenal, que debería pagar 150 millones de euros por el jugador que llegó a Madrid hace dos años con un traspaso de 70 millones fijos, más 10 en variables.. La situación parece haber desbordado al jugador. Desde que aterrizó en Madrid, le costó entrar en el once de Simeone, algo habitual en los fichajes del equipo colchonero, que tardan unos meses en entrar en el equipo con continuidad y algunos más en dar su mejor versión. Pero Álvarez no ha llegado a darla, sólo ha mostrado destellos. En febrero. la situación comenzó a sobrepasarle. No se adaptaba al equipo y eso le afectó personal y psicológicamente. Desde el Metropolitano se volcaron con el argentino, lo apoyaron y fueron pacientes, sobre todo Simeone que, a pesar de que en el campo no rendía siguió dándole continuidad para ayudarle. Al final de la temporada pasada parecía que había superado el bache pero su declaración antes de comenzar el Mundial de Estados Unidos, en la que dijo que quería abandonar el club hizo saltar todo por los aires. El Real Madrid presentó una oferta, que fue rechazada de inmediato. El Barcelona, tratando de abaratar el fichaje, ha utilizado una serie de tretas que no han gustado en la planta noble del Metropolitano, hasta el punto de que responder con una gran dureza a cada declaración o movimiento de Joan Laporta. Miguel Ángel Gil Marín lo dejó claro la semana pasada. Julián no jugará en el Barcelona este año.. En esta situación, el argentino, cuyo sueño era jugar en el club en el que Messi hizo casi toda su carrera, se ha venido abajo. Lleva dos días sin entrenar porque la situación es insostenible. La grada le pitó con fuerza el pasado fin de semana porque no le perdonan la traición, su familia ha recibido amenazas y el jugador ha vuelto a recaer en los problemas que pasó en febrero.. En este escenario, la pregunta es si es posible que un futbolista rescinda un contrato que ha firmado y que todavía tiene vigencia durante muchos años. La legislación española tiene una respuesta para estos casos y seguro que sorprenderá a más de uno. Existen leyes laborales especiales para los futbolistas profesionales y le dan al jugador el derecho de rescindir su vinculación contractual con el club.. La ley fija las consecuencias de la salida. Los jugadores de fútbol profesional están obligados a ingresar a una relación laboral establecida por el Real Decreto 1006/1985. Esta relación incluye las peculiaridades del acuerdo de los jugadores y también formas peculiares de terminar el contrato.. Una de esas formas es la finallización del contrato por voluntad del propio futbolista. En otras palabras, según la ley el jugador no está obligado a permanecer necesariamente en un club hasta el último día de su contrato si no quiere.. Sin embargo, eso no significa que pueda irse sin ninguna consecuencia económica. El artículo 16 regula las consecuencias de la rescisión del contrato por parte de un futbolista y establece que en el caso de que el jugador decida terminar su contrato sin que exista acuerdo, el club podría tener el derecho de exigir una indemnización. En el caso de que no hubiera acuerdo sobre la cantidad esta será determinada por la jurisdicción laboral.. La cantidad de esa indemnización puede ser calculado dependiendo de varios hechos incluyendo el daño causado al club, las razones detrás de la decisión del jugador de terminar el contrato y también hechos relacionados con el deporte.. Por consiguiente, queda claro que la regulación considera la posibilidad de que un jugador de fútbol se vaya unilateralmente de su equipo, pero siempre habrá un coste económico, que el club defenderá que sea la cláusula de rescisión y que en este caso es de 500 millones de euros.. ¿Significa que Julián Álvarez puede irse gratis?. No. Esta es una de las mayores matizaciones del caso. El derecho a la rescisión unilateral del contrato no significa el derecho a salir sin pagar nada. En el caso en el que no haya responsabilidad para el Atlético y el jugador quiera terminar sus obligaciones contractuales, el club puede obtener una compensación económica de acuerdo a las condiciones citadas anteriormente.. No significa necesariamente que la suma deba ser exactamente de 500 millones de euros que se establece en el contrato del argentino. Son dos asuntos distintos y su aplicación práctica dependerá de las circunstancias del caso y de la decisión de la jurisdicción laboral si no hay un entendimiento mutuo. El cálculo se haría en base al prejuicio económico que sufriría el club con su marcha, cómo afecta a la organización y planificación deportiva del equipo etc…. La cláusula de Julián Álvarez. El contrato firmado por el delantero con el Atlético de Madrid tiene una cláusula que estipula la compra de 500 millones de euros y termina en el año 2030.. El club rojo y blanco utilizó esta cifra para defenderse de las demandas del Barcelona por su interés en él.. Mientras tanto el Barcelona ha estado insistiendo que su oferta será de 100 millones de euros, lo cual está muy por debajo de esa cifra. A pesar de lo llegar a la cantidad de la cláusula. Laporta insistió de nuevo ayer en que su club seguía estando interesado en contratar al delantero argentino.. Por ello, la solución más factible y la más beneficiosa para ambas partes es que el Atlético del Madrid y el Arsenal acuerden un traspaso, algo que no parece sencillo. El plazo del mercado de fichajes se cierra el próximo martes, momento en el que todos los jugadores deben estar inscritos. El Arsenal es un equipo al que este verano le ha costado mucho cerrar algunos fichajes. Además, el desembolso debe ser como mínimo de 150 millones de euros, una cantidad que en la Premier es casi habitual este verano en contrataciones de jugadores de un escalón inferior al de Álvarez.
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