La imagen de la UCO en la sede socialista de la calle Ferraz ha sido una gota más en un vaso que está a punto de desbordarse. Que sea un requerimiento de información y no un registro, como defiende el portavoz oficioso del PSOE, el ministro Óscar Puente, no rebaja la gravedad de la situación.. Entre las bases socialistas hay mucho desánimo, admiten fuentes del partido, en realidad, están en estado de «shock» desde que el ex presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, fue imputado y en privado no tienen más remedio que admitir que está pasando algo grave.. El silencio de ayer del PSPV sobre está cuestión fue elocuente y además, coordinado con Compromís. Uno y otro partido se limitaron ayer a enviar los comunicados que tenían previstos, como si nada nuevo hubiera ocurrido. El primero, insistió en uno de los asuntos en los que más énfasis ha puesto en los últimos meses, en el supuesto trato de favor del conseller de Sanidad, Marciano Gómez, a las concesiones sanitarias. En Compromís, dejaron también que fueran sus caras visibles en Madrid las que respondieran. Los nacionalistas enviaban una nota para denunciar el dragado de las playas de Cullera.. Los socialistas mantienen su hoja de ruta a pesar de que entre los alcaldes hay pánico a que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quiera aguantar y convocar un «superdomingo» electoral. Cuanto más alejadas estén unas elecciones de otras, mejor, insisten desde el partido.. Los más optimistas afirman que esta situación sirve para unir a las bases con el único objetivo de evitar una debacle electoral y todos coinciden en que no hay nada que pueda hacer cambiar la candidatura a la Generalitat de la ministra de Ciencia, Diana Morant. Insisten además en que las circunstancias vividas en la Comunitat Valenciana hacen que el análisis no se pueda hacer con en el resto de España.. Pese a todo, el Gobierno se mantiene en pie y esto es, en parte, gracias al apoyo de Compromís. Sin embargo, las declaraciones que hizo su síndic Joan Baldoví este mismo lunes son claras. «La línea roja para romper con el Gobierno de España es que existiera financiación ilegal».. El PP ha explotado sobremanera el mantra de que los votos de los nacionalistas no han servido para nada en esta legislatura, el ex presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, ya usaba este término y a Juanfran Pérez Llorca no le ha importado reutilizarlo.. El síndic del PP en Les Corts Valencianes, Fernando Pastor, afirmó ayer que «todo el mundo reconoce, aunque sea socialista, que el sanchismo está agonizando» y señaló que la pregunta que hay que hacerse en clave valenciana es «si también se va a llevar por delante al PSPV».. Remarcó que la secretaria general de los socialistas valencianos, Diana Morant, es «la ministra más ‘sanchista’ de todas y dijo que era la hija política de Zapatero».. Así mismo, recordó que el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha sido muy claro y contundente cuando ha dicho que lo que conviene en estos momentos a España es una convocatoria de elecciones urgente y que los españoles decidan porque «este ambiente es irrespirable».. El dirigente popular también apuntó a Compromís y a su síndic parlamentario, Joan Baldoví, al señalar que este último marcó como línea roja que apareciera un caso de financiación ilegal. «Hemos conocido que había un registro precisamente de la sede nacional del PSOE por dicho motivo».. Pastor se preguntó «dónde están hoy Baldoví y Compromís», y consideró que sus votantes «estarán sintiendo vergüenza de lo que sus líderes están haciendo que no es otra cosa que apoyar al sanchismo y a Zapatero».
Los socialistas admiten el desánimo entre las bases, pero mantendrán su hoja de ruta
La imagen de la UCO en la sede socialista de la calle Ferraz ha sido una gota más en un vaso que está a punto de desbordarse. Que sea un requerimiento de información y no un registro, como defiende el portavoz oficioso del PSOE, el ministro Óscar Puente, no rebaja la gravedad de la situación.. Entre las bases socialistas hay mucho desánimo, admiten fuentes del partido, en realidad, están en estado de «shock» desde que el ex presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, fue imputado y en privado no tienen más remedio que admitir que está pasando algo grave.. El silencio de ayer del PSPV sobre está cuestión fue elocuente y además, coordinado con Compromís. Uno y otro partido se limitaron ayer a enviar los comunicados que tenían previstos, como si nada nuevo hubiera ocurrido. El primero, insistió en uno de los asuntos en los que más énfasis ha puesto en los últimos meses, en el supuesto trato de favor del conseller de Sanidad, Marciano Gómez, a las concesiones sanitarias. En Compromís, dejaron también que fueran sus caras visibles en Madrid las que respondieran. Los nacionalistas enviaban una nota para denunciar el dragado de las playas de Cullera.. Los socialistas mantienen su hoja de ruta a pesar de que entre los alcaldes hay pánico a que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quiera aguantar y convocar un «superdomingo» electoral. Cuanto más alejadas estén unas elecciones de otras, mejor, insisten desde el partido.. Los más optimistas afirman que esta situación sirve para unir a las bases con el único objetivo de evitar una debacle electoral y todos coinciden en que no hay nada que pueda hacer cambiar la candidatura a la Generalitat de la ministra de Ciencia, Diana Morant. Insisten además en que las circunstancias vividas en la Comunitat Valenciana hacen que el análisis no se pueda hacer con en el resto de España.. Pese a todo, el Gobierno se mantiene en pie y esto es, en parte, gracias al apoyo de Compromís. Sin embargo, las declaraciones que hizo su síndic Joan Baldoví este mismo lunes son claras. «La línea roja para romper con el Gobierno de España es que existiera financiación ilegal».. El PP ha explotado sobremanera el mantra de que los votos de los nacionalistas no han servido para nada en esta legislatura, el ex presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, ya usaba este término y a Juanfran Pérez Llorca no le ha importado reutilizarlo.. El síndic del PP en Les Corts Valencianes, Fernando Pastor, afirmó ayer que «todo el mundo reconoce, aunque sea socialista, que el sanchismo está agonizando» y señaló que la pregunta que hay que hacerse en clave valenciana es «si también se va a llevar por delante al PSPV».. Remarcó que la secretaria general de los socialistas valencianos, Diana Morant, es «la ministra más ‘sanchista’ de todas y dijo que era la hija política de Zapatero».. Así mismo, recordó que el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha sido muy claro y contundente cuando ha dicho que lo que conviene en estos momentos a España es una convocatoria de elecciones urgente y que los españoles decidan porque «este ambiente es irrespirable».. El dirigente popular también apuntó a Compromís y a su síndic parlamentario, Joan Baldoví, al señalar que este último marcó como línea roja que apareciera un caso de financiación ilegal. «Hemos conocido que había un registro precisamente de la sede nacional del PSOE por dicho motivo».. Pastor se preguntó «dónde están hoy Baldoví y Compromís», y consideró que sus votantes «estarán sintiendo vergüenza de lo que sus líderes están haciendo que no es otra cosa que apoyar al sanchismo y a Zapatero».
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