«El proyecto que ha sido financiado va a consistir en analizar el efecto que tiene la proteína de insecto, concretamente del grillo y especialmente de una fibra, la quitina, a nivel de inflamación intestinal», explicó Carmen Rodríguez, investigadora postdoctoral de la Universidad de Almería (Ual) que acaba de recibir 100.000 dólares de la World Cancer Research Fund para estudiar si esa sustancia «podría modular la inflamación y alterar biomarcadores tempranos del cáncer colorrectal». Como investigadora principal de un consorcio que integra Tufts University, Colorado State University y University of Wisconsin-Madison, Rodríguez quiere estudiar posibles «cambios en la microbiota y en el ADN, para ver si se producen modificaciones genéticas y cambios en distintos marcadores inflamatorios», con un enfoque que combina sostenibilidad alimentaria, ciencia de vanguardia y salud pública.. Así, «este proyecto permitirá generar una base científica para estrategias dietéticas que reduzcan el riesgo de cáncer colorrectal», como manifestó Rodríguez, recordando que «todo esto comenzó hace dos años cuando inicié mi etapa postdoctoral en Boston para analizar nuevas fuentes de proteína, tanto a nivel nutricional como para que fueran sostenibles con el medio ambiente».. De esta forma, después de experimentar primero con ratones, donde «se produjeron modulaciones que eran favorables para todo el ambiente intestinal en un modelo de cáncer de colon», la profesora universitaria de la Ual nacida en Alhama de Almería lidera una iniciativa internacional que parte de un ensayo en el que voluntarios consumieron proteína de grillo o placebo durante 30 días para analizar cambios en microbiota, marcadores inflamatorios y metilación del ADN colónico.. Con una vocación investigadora surgida en la Universidad de Granada, con estudios sobre compuestos bioactivos del aceite de oliva y cáncer de mama, Carmen Rodríguez completó su doctorado en la Universidad de Jaén y amplió su formación en Liverpool antes de dar el salto a Estados Unidos, donde trabajó con el USDA-ARS y desarrolló un proyecto pionero en el laboratorio del Dr. Joel Mason (Tufts University). También se formó en cultivo de organoides de colon humano en Duke University, antes de volver a España con una beca postdoctoral de la Junta de Andalucía e incorporarse al Sport Research Group de la Ual, como docente e investigadora. Ahora, dirige este equipo dual con los norteamericanos, en el que se incluye también a otro investigador de la Ual, Borja Martínez, posicionando Almería en el mapa de la investigación oncológica gracias a un proyecto tan innovador como esperanzador, pues podría ayudar en la prevención de uno de los tumores más frecuentes.. «Reducing colorectal cancer risk with cricket powder and chitin» encuentra en la quitina del grillo un posible «prebiótico natural», capaz de generar cambios favorables en el ecosistema intestinal, ayudando a una nutrición sostenible, a mejorar la salud y a la prevención del cáncer. A medio plazo, los hallazgos podrían servir para diseñar estrategias nutricionales basadas en alimentos accesibles y sostenibles, incluidos los derivados de insectos, destinados a reducir la incidencia del cáncer colorrectal. «En realidad, aún no hemos trabajado suficiente la fuente novedosa de proteínas que podría derivar de los insectos», valoró Carmen Rodríguez, indicando que «estas proteínas pueden utilizarse en suplementaciones y formato harina, con un menor impacto medioambiental al producir menos CO2 y consumiendo menos recursos hídricos que las bases de proteínas animales actuales».. En cuanto al avance del proyecto, «se ha realizado ya la suplementación en humanos y ahora vamos a proceder al análisis de las muestras», aclaró la investigadora postdoctoral almeriense, señalando que «si los resultados apoyan nuestras hipótesis, el siguiente paso será plantear un ensayo clínico en pacientes con adenomas, comúnmente conocidos como pólipos, para evaluar el potencial preventivo de esta fuente proteica en un contexto real y clínicamente relevante».. Además, «el objetivo es continuar con esta línea de alimentos funcionales en la Ual», reconoció esta especialista del campo de la Nutrición, receptora de una de las siete becas INSPIRE que se entregan en todo el mundo. «Estoy feliz y orgullosa de que aparezca la Universidad de Almería y el nombre de mi tierra en una iniciativa de esta envergadura», porque «yo me encargaré del procesamiento de muestras en Boston, pero el análisis bioinformático, la escritura científica, etcétera, se hará desde Almería».. «Volver después de tanto recorrido y formar parte de este gran equipo me ha hecho valorar el gran nivel científico y humano que existe en nuestra universidad y el enorme potencial que tenemos para liderar investigación competitiva a nivel nacional e internacional», concluyó Rodríguez, «sorprendida de cómo ha subido de nivel la Ual en los últimos tiempos».. De hecho, la Universidad de Almería se posiciona de forma consistente en rankings nacionales e internacionales, destacando en áreas específicas y en compromisos sociales y situándose en torno al top 10-20 nacional según Forbes (2022-2025) y entre las 1000-1200 mejores del mundo en rankings como THE y US News. Asimismo, obtiene buenos resultados en Sostenibilidad y materias concretas como Biotecnología y Agricultura en el Ranking de Shanghai, resaltando en compromiso social y medioambiental.
Un proyecto analiza los «efectos positivos» de la quitina en la microbiota intestinal
«El proyecto que ha sido financiado va a consistir en analizar el efecto que tiene la proteína de insecto, concretamente del grillo y especialmente de una fibra, la quitina, a nivel de inflamación intestinal», explicó Carmen Rodríguez, investigadora postdoctoral de la Universidad de Almería (Ual) que acaba de recibir 100.000 dólares de la World Cancer Research Fund para estudiar si esa sustancia «podría modular la inflamación y alterar biomarcadores tempranos del cáncer colorrectal». Como investigadora principal de un consorcio que integra Tufts University, Colorado State University y University of Wisconsin-Madison, Rodríguez quiere estudiar posibles «cambios en la microbiota y en el ADN, para ver si se producen modificaciones genéticas y cambios en distintos marcadores inflamatorios», con un enfoque que combina sostenibilidad alimentaria, ciencia de vanguardia y salud pública.. Así, «este proyecto permitirá generar una base científica para estrategias dietéticas que reduzcan el riesgo de cáncer colorrectal», como manifestó Rodríguez, recordando que «todo esto comenzó hace dos años cuando inicié mi etapa postdoctoral en Boston para analizar nuevas fuentes de proteína, tanto a nivel nutricional como para que fueran sostenibles con el medio ambiente».. De esta forma, después de experimentar primero con ratones, donde «se produjeron modulaciones que eran favorables para todo el ambiente intestinal en un modelo de cáncer de colon», la profesora universitaria de la Ual nacida en Alhama de Almería lidera una iniciativa internacional que parte de un ensayo en el que voluntarios consumieron proteína de grillo o placebo durante 30 días para analizar cambios en microbiota, marcadores inflamatorios y metilación del ADN colónico.. Con una vocación investigadora surgida en la Universidad de Granada, con estudios sobre compuestos bioactivos del aceite de oliva y cáncer de mama, Carmen Rodríguez completó su doctorado en la Universidad de Jaén y amplió su formación en Liverpool antes de dar el salto a Estados Unidos, donde trabajó con el USDA-ARS y desarrolló un proyecto pionero en el laboratorio del Dr. Joel Mason (Tufts University). También se formó en cultivo de organoides de colon humano en Duke University, antes de volver a España con una beca postdoctoral de la Junta de Andalucía e incorporarse al Sport Research Group de la Ual, como docente e investigadora. Ahora, dirige este equipo dual con los norteamericanos, en el que se incluye también a otro investigador de la Ual, Borja Martínez, posicionando Almería en el mapa de la investigación oncológica gracias a un proyecto tan innovador como esperanzador, pues podría ayudar en la prevención de uno de los tumores más frecuentes.. «Reducing colorectal cancer risk with cricket powder and chitin» encuentra en la quitina del grillo un posible «prebiótico natural», capaz de generar cambios favorables en el ecosistema intestinal, ayudando a una nutrición sostenible, a mejorar la salud y a la prevención del cáncer. A medio plazo, los hallazgos podrían servir para diseñar estrategias nutricionales basadas en alimentos accesibles y sostenibles, incluidos los derivados de insectos, destinados a reducir la incidencia del cáncer colorrectal. «En realidad, aún no hemos trabajado suficiente la fuente novedosa de proteínas que podría derivar de los insectos», valoró Carmen Rodríguez, indicando que «estas proteínas pueden utilizarse en suplementaciones y formato harina, con un menor impacto medioambiental al producir menos CO2 y consumiendo menos recursos hídricos que las bases de proteínas animales actuales».. En cuanto al avance del proyecto, «se ha realizado ya la suplementación en humanos y ahora vamos a proceder al análisis de las muestras», aclaró la investigadora postdoctoral almeriense, señalando que «si los resultados apoyan nuestras hipótesis, el siguiente paso será plantear un ensayo clínico en pacientes con adenomas, comúnmente conocidos como pólipos, para evaluar el potencial preventivo de esta fuente proteica en un contexto real y clínicamente relevante».. Además, «el objetivo es continuar con esta línea de alimentos funcionales en la Ual», reconoció esta especialista del campo de la Nutrición, receptora de una de las siete becas INSPIRE que se entregan en todo el mundo. «Estoy feliz y orgullosa de que aparezca la Universidad de Almería y el nombre de mi tierra en una iniciativa de esta envergadura», porque «yo me encargaré del procesamiento de muestras en Boston, pero el análisis bioinformático, la escritura científica, etcétera, se hará desde Almería».. «Volver después de tanto recorrido y formar parte de este gran equipo me ha hecho valorar el gran nivel científico y humano que existe en nuestra universidad y el enorme potencial que tenemos para liderar investigación competitiva a nivel nacional e internacional», concluyó Rodríguez, «sorprendida de cómo ha subido de nivel la Ual en los últimos tiempos».. De hecho, la Universidad de Almería se posiciona de forma consistente en rankings nacionales e internacionales, destacando en áreas específicas y en compromisos sociales y situándose en torno al top 10-20 nacional según Forbes (2022-2025) y entre las 1000-1200 mejores del mundo en rankings como THE y US News. Asimismo, obtiene buenos resultados en Sostenibilidad y materias concretas como Biotecnología y Agricultura en el Ranking de Shanghai, resaltando en compromiso social y medioambiental.
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