La transformación del Château du Tournepuits, situado en Guînes, en el norte de Francia, ha provocado una intensa reacción entre vecinos, expertos en patrimonio y usuarios de redes sociales.. El edificio, levantado en 1848 para el terrateniente y político Narcisse Boulanger, llevaba años abandonado y en mal estado, pero muchos esperaban una rehabilitación más fiel a su aspecto original.. Finalmente, el castillo ha sido convertido en nueve viviendas sociales dentro de un proyecto impulsado por La Foncière Chênelet en colaboración con la agencia nacional francesa de vivienda.. La reforma que reabre el debate sobre el patrimonio en Francia. La reforma, que ha supuesto una inversión de unos 2,8 millones de euros, sustituyó la cubierta original por un nuevo tejado con revestimiento de madera y añadió una ampliación moderna en la parte trasera. Además, el terreno que rodeaba el castillo, que antes funcionaba como parque, fue despejado durante las obras.. Los promotores defienden que el proyecto ha permitido recuperar un edificio que llevaba años abandonado y convertirlo en viviendas sociales. Según la promotora, los apartamentos se han diseñado para ser energéticamente eficientes, accesibles para personas con discapacidad y adaptados también a personas mayores.. El nuevo aspecto del castillo, sin embargo, ha provocado fuertes críticas. El conservador del Louvre Nicolas Milovanovic calificó el resultado como una “fealdad sin paliativos”, mientras que el economista Jean Messiha afirmó que “habría sido más digno derribarlo”.. En redes sociales también se han multiplicado las críticas, donde algunos usuarios han descrito el resultado como una “monstruosidad”, un destrozo arquitectónico o incluso una “traición cultural”.
El Château du Tournepuits, construido en 1848 cerca de Calais, ha perdido su cubierta histórica y parte de sus jardines para convertirse en nueve viviendas sociales
La transformación del Château du Tournepuits, situado en Guînes, en el norte de Francia, ha provocado una intensa reacción entre vecinos, expertos en patrimonio y usuarios de redes sociales.. El edificio, levantado en 1848 para el terrateniente y político Narcisse Boulanger, llevaba años abandonado y en mal estado, pero muchos esperaban una rehabilitación más fiel a su aspecto original.. Finalmente, el castillo ha sido convertido en nueve viviendas sociales dentro de un proyecto impulsado por La Foncière Chênelet en colaboración con la agencia nacional francesa de vivienda.. La reforma, que ha supuesto una inversión de unos 2,8 millones de euros, sustituyó la cubierta original por un nuevo tejado con revestimiento de madera y añadió una ampliación moderna en la parte trasera. Además, el terreno que rodeaba el castillo, que antes funcionaba como parque, fue despejado durante las obras.. Los promotores defienden que el proyecto ha permitido recuperar un edificio que llevaba años abandonado y convertirlo en viviendas sociales. Según la promotora, los apartamentos se han diseñado para ser energéticamente eficientes, accesibles para personas con discapacidad y adaptados también a personas mayores.. El nuevo aspecto del castillo, sin embargo, ha provocado fuertes críticas. El conservador del Louvre Nicolas Milovanovic calificó el resultado como una “fealdad sin paliativos”, mientras que el economista Jean Messiha afirmó que “habría sido más digno derribarlo”.. En redes sociales también se han multiplicado las críticas, donde algunos usuarios han descrito el resultado como una “monstruosidad”, un destrozo arquitectónico o incluso una “traición cultural”.
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