El pleno de la RAE procederá esta tarde a la votación para ocupar el asiento que dejó vacante Mario Vargas Llosa tras su fallecimiento, un lugar que previsiblemente será para Sergio Ramírez, único candidato al sillón L. Una candidatura que cuenta con el respaldo del director de la Real Academia Española, Santiago Muñoz Machado; del exdirector de la RAE y del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha, y Luis Mateo Díez, Premio Cervantes 2023.. Sin embargo, este nombramiento ha estado empañado por la oposición de la Iniciativa Ciudadana Víctimas del Sandinismo, que en una carta remitida a la RAE lamentaron que se vaya a conceder ese honor a alguien como Ramírez, que fue miembro de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional entre 1979 y 1985, en la que «ejerció poder constituyente y ejecutivo de facto»; y además fue vicepresidente de Nicaragua entre 1985 y 1990.. El lugar de don Mario. «La silla L es el lugar que ocupó don Mario Vargas Llosa, voz persistente contra los totalitarismos en América Latina. Afirmamos que esta candidatura no honra la memoria moral, intelectual e histórica asociada a ese lugar de la lengua española», subrayó la misiva.. Pero Ramírez, que al mismo tiempo ha recibido numerosos apoyos de escritores latinoamericanos y que la RAE definió como «fundamental, generoso y comprometido», quitó peso a la polémica y dejó claro que para él «lo importante es la lengua, la cultura», no asuntos que «no trascienden la frontera de Nicaragua».. Allí, en la Nicaragua que preside su antiguo aliado Daniel Ortega, ahora tienen «una dictadura tan cruel y totalitaria como la dictadura de Somoza. Es doloroso que tanto esfuerzo haya desembocado en esto: una segunda dictadura», lamentó el Premio Cervantes 2017.
El escritor cuenta con el respaldo del director de la Docta Casa, Santiago Muñoz Machado; su exdirector, Víctor García de la Concha; y Luis Mateo Díez, Premio Cervantes 2023
El pleno de la RAE procederá esta tarde a la votación para ocupar el asiento que dejó vacante Mario Vargas Llosa tras su fallecimiento, un lugar que previsiblemente será para Sergio Ramírez, único candidato al sillón L. Una candidatura que cuenta con el respaldo del director de la Real Academia Española, Santiago Muñoz Machado; del exdirector de la RAE y del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha, y Luis Mateo Díez, Premio Cervantes 2023.. Sin embargo, este nombramiento ha estado empañado por la oposición de la Iniciativa Ciudadana Víctimas del Sandinismo, que en una carta remitida a la RAE lamentaron que se vaya a conceder ese honor a alguien como Ramírez, que fue miembro de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional entre 1979 y 1985, en la que «ejerció poder constituyente y ejecutivo de facto»; y además fue vicepresidente de Nicaragua entre 1985 y 1990.. «La silla L es el lugar que ocupó don Mario Vargas Llosa, voz persistente contra los totalitarismos en América Latina. Afirmamos que esta candidatura no honra la memoria moral, intelectual e histórica asociada a ese lugar de la lengua española», subrayó la misiva.. Pero Ramírez, que al mismo tiempo ha recibido numerosos apoyos de escritores latinoamericanos y que la RAE definió como «fundamental, generoso y comprometido», quitó peso a la polémica y dejó claro que para él «lo importante es la lengua, la cultura», no asuntos que «no trascienden la frontera de Nicaragua».. Allí, en la Nicaragua que preside su antiguo aliado Daniel Ortega, ahora tienen «una dictadura tan cruel y totalitaria como la dictadura de Somoza. Es doloroso que tanto esfuerzo haya desembocado en esto: una segunda dictadura», lamentó el Premio Cervantes 2017.
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