Mientras el sistema taurino global suele mirar al torero como gran protagonista y eje de sus ferias, Francia vuelve a poner al toro en el centro de todo. Así, las plazas de Ceret y Alès han reafirmado su compromiso con el eje fundamental de la fiesta. La Asociación de Aficionados Ceretanos (ADAC) ha desvelado una feria de julio que no es apta para cardíacos. En este rincón del Rosellón, el respeto al animal es una religión y los carteles de 2026 son el testamento de una afición que exige integridad, poder y ese punto de peligro que solo los hierros de leyenda pueden garantizar.. La gran apuesta de Ceret reside en el formato de gesta. El joven Mario Vilau ha decidido lanzar un órdago a la historia encerrándose en solitario con cuatro novillos de dos divisas que quitan el sueño: Barcial y Partido de Resina. No es solo un reto físico, es una declaración de intenciones en una matinal que promete ser un ejercicio de supervivencia y torería. Es el regreso a la épica de los niños que quieren ser hombres frente a las «patas blancas» y los «grises» de leyenda, en un escenario donde el silencio del público pesa tanto como el pitón del astado.. Por su parte, la localidad de Alès no se queda atrás en su apuesta por el desafío ganadero. La empresa dirigida por Didier Cabanis ha diseñado una jornada para el mes de mayo donde la competencia entre hierros locales y divisas históricas será el gran atractivo. En el Coliseo de Alès, el formato de desafío busca recuperar la emoción de la variedad de embestidas, obligando a los matadores a desplegar todos sus recursos técnicos frente a toros de Robert Margé y el siempre temido Cura de Valverde.. El «torismo» francés se consolida así como el último refugio de la autenticidad. En estos ciclos, nombres como Sánchez Vara, Antonio Ferrera o Juan de Castilla no son solo nombres en un papel, sino especialistas en el cuerpo a cuerpo con las ganaderías más duras del campo bravo. La presencia de hierros como Dolores Aguirre o José Escolar asegura que el interés del aficionado no decaiga en ningún momento del festejo. En Francia, el toro no es el colaborador, es el protagonista absoluto de una tragedia que busca la verdad por encima del trofeo.. Esta apuesta por la diversidad ganadera y el respeto al trapío sitúa a Ceret y Alès en el radar de los aficionados de todo el mundo. Son ferias con personalidad propia, donde la emoción nace de la incertidumbre y donde cada muletazo tiene un valor multiplicado por la exigencia del oponente. El mapa taurino de 2026 ya tiene marcadas estas estaciones francesas como puntos de paso obligatorio para quienes entienden que, sin el toro en toda su integridad, el rito pierde su sentido más profundo.. Estos son los carteles:. Alés. Sábado 16 de mayo. Matinal. Toros de Robert Margé y Cura de Valverde para Sánchez Vara, El Rafi y Carlos Olsina.. Sábado 16. Vespertina: Erales de La Suerte y Barceló para Matías Sauvaire y Remy Ascencio.. Ceret. Sábado 11 de julio. Matinal. Novillos de Barcial y Partido de Resina para Mario Vilau, en solitario.. Sábado 11. Vespertina. Toros de Dolores Aguirre para Sánchez Vara, Damián Castaño y Luis Gerpe.. Domingo 12. Matinal. Novillos de Isaías y Tulio Vázquez para Valentín Hoyos y Jesús de la Calzada.. Domingo 12. Vespertina. Toros de José Escolar para Antonio Ferrera, Juan de Castilla y Maxime Solera.
Ceret y Alès reafirman su compromiso con el eje fundamental de la fiesta: el toro en su máxima expresión, en los carteles de sus respectivos ciclos
Mientras el sistema taurino global suele mirar al torero como gran protagonista y eje de sus ferias, Francia vuelve a poner al toro en el centro de todo. Así, las plazas de Ceret y Alès han reafirmado su compromiso con el eje fundamental de la fiesta. La Asociación de Aficionados Ceretanos (ADAC) ha desvelado una feria de julio que no es apta para cardíacos. En este rincón del Rosellón, el respeto al animal es una religión y los carteles de 2026 son el testamento de una afición que exige integridad, poder y ese punto de peligro que solo los hierros de leyenda pueden garantizar.. La gran apuesta de Ceret reside en el formato de gesta. El joven Mario Vilau ha decidido lanzar un órdago a la historia encerrándose en solitario con cuatro novillos de dos divisas que quitan el sueño: Barcial y Partido de Resina. No es solo un reto físico, es una declaración de intenciones en una matinal que promete ser un ejercicio de supervivencia y torería. Es el regreso a la épica de los niños que quieren ser hombres frente a las «patas blancas» y los «grises» de leyenda, en un escenario donde el silencio del público pesa tanto como el pitón del astado.. Por su parte, la localidad de Alès no se queda atrás en su apuesta por el desafío ganadero. La empresa dirigida por Didier Cabanis ha diseñado una jornada para el mes de mayo donde la competencia entre hierros locales y divisas históricas será el gran atractivo. En el Coliseo de Alès, el formato de desafío busca recuperar la emoción de la variedad de embestidas, obligando a los matadores a desplegar todos sus recursos técnicos frente a toros de Robert Margé y el siempre temido Cura de Valverde.. El «torismo» francés se consolida así como el último refugio de la autenticidad. En estos ciclos, nombres como Sánchez Vara, Antonio Ferrera o Juan de Castilla no son solo nombres en un papel, sino especialistas en el cuerpo a cuerpo con las ganaderías más duras del campo bravo. La presencia de hierros como Dolores Aguirre o José Escolar asegura que el interés del aficionado no decaiga en ningún momento del festejo. En Francia, el toro no es el colaborador, es el protagonista absoluto de una tragedia que busca la verdad por encima del trofeo.. Esta apuesta por la diversidad ganadera y el respeto al trapío sitúa a Ceret y Alès en el radar de los aficionados de todo el mundo. Son ferias con personalidad propia, donde la emoción nace de la incertidumbre y donde cada muletazo tiene un valor multiplicado por la exigencia del oponente. El mapa taurino de 2026 ya tiene marcadas estas estaciones francesas como puntos de paso obligatorio para quienes entienden que, sin el toro en toda su integridad, el rito pierde su sentido más profundo.. Alés. Sábado 16 de mayo. Matinal. Toros de Robert Margé y Cura de Valverde para Sánchez Vara, El Rafi y Carlos Olsina.. Sábado 16. Vespertina: Erales de La Suerte y Barceló para Matías Sauvaire y Remy Ascencio.. Ceret. Sábado 11 de julio. Matinal. Novillos de Barcial y Partido de Resina para Mario Vilau, en solitario.. Sábado 11. Vespertina. Toros de Dolores Aguirre para Sánchez Vara, Damián Castaño y Luis Gerpe.. Domingo 12. Matinal. Novillos de Isaías y Tulio Vázquez para Valentín Hoyos y Jesús de la Calzada.. Domingo 12. Vespertina. Toros de José Escolar para Antonio Ferrera, Juan de Castilla y Maxime Solera.
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