La consejera de Agricultura, Sara Rubira, ha preferido ser prudente este martes y ha asegurado que los técnicos de su departamento todavía no han podido hacer una estimación de las pérdidas económicas causadas por el paso de la dana Emilia por la Región de Murcia. Unas palabras que ha pronunciado a pie de campo durante su visita a alguna de las fincas que se han convertido en la zona cero de este último temporal en la comunidad: principalmente, los pueblos de Totana y Alhama. La borrasca que ha barrido en las últimas horas el territorio ha destrozado por completo algunos cultivos de brócoli, lechuga y alcachofa, que acababan de ser plantados por los agricultores murcianos. Solo en el Camino de La Fontanilla, una zona rural fronteriza entre los términos municipales alhameño y totanero, los trabajadores del campo calculan que se han anegado de 200 a 300 hectáreas de cultivo.
Quien sí ha ido un paso más allá, a pesar de que todavía no hay una cifra oficial de daños, ha sido el alcalde de Totana, Juan Pagan. El primer edil de este municipio ya ha anticipado que van a solicitar formalmente la declaración de Zona Catastrófica para estas fincas, que se han visto seriamente perjudicadas por el temporal de lluvias. No en vano, ha recordado que en parajes como La Charca o, sin ir más lejos, en el propio casco urbano totanero han caído en las últimas horas de 200 a 300 litros por metro cuadrado, una cifra que suele ser el valor de precipitación global que se recoge durante todo el año. “Es mucho el daño el que hay, lo único que nos queda es intentar evaluar y ver cómo se pueden pedir ayudas de algún tipo”, ha apuntado Pagán, quien ha recordado que su municipio cuenta con una cifra aproximada de 4.000 regantes, de manera que también se van a ver afectadas durante esta campaña las numerosas cooperativas con las que cuenta este pueblo de la Región, que es eminentemente agrícola y cuya economía depende directamente de los frutos que da la tierra.
“Yo estaba plantando hace poco y ahora la parcela la tengo inundada y la situación es muy grave”, ha asegurado Paco Robles, una agricultor alhameño que ha visto cómo ‘Emilia’ ha dado al traste con su cosecha de alcachofa. El hecho de que las parcelas estén completamente anegadas impide el acceso a estos agricultores, que no podrán volver al tajo hasta, al menos, dentro de un mes. “Las pérdidas son del 100 %”, se ha lamentado este mismo trabajador agrícola. A esto se suma, además, los numerosos destrozos que ha causado el temporal en algunas carreteras y, especialmente, en algunos caminos rurales. La falta de limpieza en algunas parcelas ha ejercido de ‘tapón’ y ha obligado al agua a buscar su cauce, lo que ha provocado importantes daños en el firme y está dificultando el tránsito de camiones y tractores por la zona. “Aquí lo que hace falta es cortar algunos tramos de carretera, porque cualquier vehículo puede pasar, colapsar la carretera y caerse hacia abajo”, ha advertido Antonio, un ganadero dedicado al sector de la logística porcina, que surte de animales al gigante Elpozo. Él también se ve seriamente perjudicado por estos destrozos causados por el agua en las vías que transitan sus camiones habitualmente, cuando salen del cebadero.
Apoyo del Gobierno regional
Desde el Ejecutivo murciano han querido mostrar su apoyo sin fisuras al sector agrícola de estos municipios, que han sufrido el azote de las inclemencias meteorológicas. Así lo ha manifestado la consejera regional, Sara Rubira, quien ha aprovechado para el exigir al Gobierno central que acometa cuanto antes las infraestructuras hídricas necesarias en la zona, para evitar los envites de la la lluvia copiosa. Rubira ha recordado que “aquí en la región de Murcia llueve poco y, cuando llueve, lo hace de manera torrencial y no siempre lo hace en beneficio de los agricultores”. Por eso, la titular de
Agricultura ha aprovechado la ocasión para reivindicar la utilidad del seguro agrario, que sirve para cubrir las pérdidas causadas por estos fenómenos meteorológicos adversos. La consejera regional ha explicado que estas coberturas son beneficiosas, de manera que “el agricultor tenga que pagar menos y que tenga asegurados los cultivos, porque ya conocemos cómo se producen las lluvias aquí en la región de Murcia”.
La inversión en seguros agrarios en la comunidad ha crecido en los últimos tres años de 3 millones de euros a 7,2 millones de euros, lo que indica que los trabajadores del campo son cada vez más conscientes de proteger de esta forma sus plantaciones. En cualquier caso, Rubira ha recordado que el nivel de aseguramiento, por ejemplo, en la uva de mesa sin pepita alcanza un 57 %, mientras que si hablamos de otros cultivos hortofructícolas, esa cobertura desciende hasta el 35 %. Esta situación deja completamente desprotegidos a muchos agricultores murcianos frente a las danas y a las borrascas, que barren recurrentemente el territorio.
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La consejera de Agricultura, Sara Rubira, ha preferido ser prudente este martes y ha asegurado que los técnicos de su departamento todavía no han podido hacer una estimación de las pérdidas económicas causadas por el paso de la dana Emilia por la Región de Murcia. Unas palabras que ha pronunciado a pie de campo durante su visita a alguna de las fincas que se han convertido en la zona cero de este último temporal en la comunidad: principalmente, los pueblos de Totana y Alhama. La borrasca que ha barrido en las últimas horas el territorio ha destrozado por completo algunos cultivos de brócoli, lechuga y alcachofa, que acababan de ser plantados por los agricultores murcianos. Solo en el Camino de La Fontanilla, una zona rural fronteriza entre los términos municipales alhameño y totanero, los trabajadores del campo calculan que se han anegado de 200 a 300 hectáreas de cultivo.. Quien sí ha ido un paso más allá, a pesar de que todavía no hay una cifra oficial de daños, ha sido el alcalde de Totana, Juan Pagan. El primer edil de este municipio ya ha anticipado que van a solicitar formalmente la declaración de Zona Catastrófica para estas fincas, que se han visto seriamente perjudicadas por el temporal de lluvias. No en vano, ha recordado que en parajes como La Charca o, sin ir más lejos, en el propio casco urbano totanero han caído en las últimas horas de 200 a 300 litros por metro cuadrado, una cifra que suele ser el valor de precipitación global que se recoge durante todo el año. “Es mucho el daño el que hay, lo único que nos queda es intentar evaluar y ver cómo se pueden pedir ayudas de algún tipo”, ha apuntado Pagán, quien ha recordado que su municipio cuenta con una cifra aproximada de 4.000 regantes, de manera que también se van a ver afectadas durante esta campaña las numerosas cooperativas con las que cuenta este pueblo de la Región, que es eminentemente agrícola y cuya economía depende directamente de los frutos que da la tierra.. “Yo estaba plantando hace poco y ahora la parcela la tengo inundada y la situación es muy grave”, ha asegurado Paco Robles, una agricultor alhameño que ha visto cómo ‘Emilia’ ha dado al traste con su cosecha de alcachofa. El hecho de que las parcelas estén completamente anegadas impide el acceso a estos agricultores, que no podrán volver al tajo hasta, al menos, dentro de un mes. “Las pérdidas son del 100 %”, se ha lamentado este mismo trabajador agrícola. A esto se suma, además, los numerosos destrozos que ha causado el temporal en algunas carreteras y, especialmente, en algunos caminos rurales. La falta de limpieza en algunas parcelas ha ejercido de ‘tapón’ y ha obligado al agua a buscar su cauce, lo que ha provocado importantes daños en el firme y está dificultando el tránsito de camiones y tractores por la zona. “Aquí lo que hace falta es cortar algunos tramos de carretera, porque cualquier vehículo puede pasar, colapsar la carretera y caerse hacia abajo”, ha advertido Antonio, un ganadero dedicado al sector de la logística porcina, que surte de animales al gigante Elpozo. Él también se ve seriamente perjudicado por estos destrozos causados por el agua en las vías que transitan sus camiones habitualmente, cuando salen del cebadero.. Apoyo del Gobierno regional. Desde el Ejecutivo murciano han querido mostrar su apoyo sin fisuras al sector agrícola de estos municipios, que han sufrido el azote de las inclemencias meteorológicas. Así lo ha manifestado la consejera regional, Sara Rubira, quien ha aprovechado para el exigir al Gobierno central que acometa cuanto antes las infraestructuras hídricas necesarias en la zona, para evitar los envites de la la lluvia copiosa. Rubira ha recordado que “aquí en la región de Murcia llueve poco y, cuando llueve, lo hace de manera torrencial y no siempre lo hace en beneficio de los agricultores”. Por eso, la titular de. Agricultura ha aprovechado la ocasión para reivindicar la utilidad del seguro agrario, que sirve para cubrir las pérdidas causadas por estos fenómenos meteorológicos adversos. La consejera regional ha explicado que estas coberturas son beneficiosas, de manera que “el agricultor tenga que pagar menos y que tenga asegurados los cultivos, porque ya conocemos cómo se producen las lluvias aquí en la región de Murcia”.. La inversión en seguros agrarios en la comunidad ha crecido en los últimos tres años de 3 millones de euros a 7,2 millones de euros, lo que indica que los trabajadores del campo son cada vez más conscientes de proteger de esta forma sus plantaciones. En cualquier caso, Rubira ha recordado que el nivel de aseguramiento, por ejemplo, en la uva de mesa sin pepita alcanza un 57 %, mientras que si hablamos de otros cultivos hortofructícolas, esa cobertura desciende hasta el 35 %. Esta situación deja completamente desprotegidos a muchos agricultores murcianos frente a las danas y a las borrascas, que barren recurrentemente el territorio.
La dana Emilia se ceba con los municipios de Alhama y Totana y da al traste con gran parte de los cultivos de brócoli, lechuga y alcachofa, lo que ha generado pérdidas millonarias
