El chef Diego Laso, nacido en Valencia hace 48 años, es ampliamente conocido como introductor de la alta cocina nipona tradicional, a través primero de su restaurante Momiji en el Mercado de Colón de la capital y por liderar actualmente proyectos exclusivos como Amas y la joya de la corona, Onami, recién inaugurado, ambos en el Hotel del AR Diamante Beach en la turística Calpe, en Alicante. Contemos que Diego Laso se sintió cautivado desde niño por la cultura, la historia y todo el ceremonial sagrado y ancestral que envuelve la vida de la sociedad japonesa. Sintió esa llamada irrefrenable hacia el universo nipón hasta el punto de acercarse a él a través de artes marciales como el aikido en concreto. Tras viajar hasta allá varias veces, por fin y como era de esperar, decidió quedarse y vivir in situ llevado por su atracción por el país de sol naciente. Pero en una de esas, después de estudiar arte dramático, teatro japonés, la técnica de la ikebana, caligrafía… de empaparse del mundo oriental y de su gente y tras trabajar en varios restaurantes, fue la gastronomía japonesa lo que le atrapó definitivamente. Esta semana pasada visitamos el proyecto más ambicioso del actual Diego Laso, su Onami, recién inaugurado a los pies del totémico y majestuoso Peñón de Ifach y salimos con una sensación absolutamente diferente del concepto de restaurante «japo» al uso, porque Onami no se queda en un restaurante de alta cocina japonesa, Se trata de una experiencia en la que se movilizan los cinco sentidos. ¿Saben lo que significa Onami? Pues el nombre del restaurante es una palabra compuesta por la fusión de «ona», ola, en valenciano y «nami», que significa ola, en japonés. Quizás en ese juego de silabas se encierre la filosofía de la fusión de la tradición japonesa y el producto mediterráneo que predica el chef valenciano para su propuesta más personal y ambiciosa. Solo ocho comensales Digamos primero que la sala, que se encuentra en el interior del hotel, consiste en una barra desde la que se atiende a los ocho comensales únicos por servicio. Esta singularidad garantiza una cercanía y una intimidad con los chefs que sirven individualmente mientras explican cada plato. La ceremonia, que lo es, lleva su tiempo. Era de esperar que nos encontráremos con un menú degustación inspirado en la cocina kaiseki de temporada. Un menú único, sin opciones veganas ni menú infantil. La cosa va en serio. Una forma de entender la gastronomía desde la calma, la precisión y el equilibrio: técnica japonesa, producto mediterráneo y una promesa clara, dejarse llevar por un viaje irrepetible. Lo bien cierto es que Onami, en un ambiente minimalista, relajante y tenue, promete despertar la sensibilidad gastronómica, las emociones culinarias y permanecer como una experiencia inolvidable. Menú Sushi Kaiseki Todo comenzó con un Sakizuke (aperitivo), consistente en una ostra con gazpacho de melón happodashi, exótica bienvenida. El entra
Diego Laso inaugura su proyecto más ambicioso de alta cocina japonesa en Calpe, donde solo lo disfrutan ocho privilegiados por noche:
El chef Diego Laso, nacido en Valencia hace 48 años, es ampliamente conocido como introductor de la alta cocina nipona tradicional, a través primero de su restaurante Momiji en el Mercado de Colón de la capital y por liderar actualmente proyectos exclusivos como Amas y la joya de la corona, Onami, recién inaugurado, ambos en el Hotel del AR Diamante Beach en la turística Calpe, en Alicante.Contemos que Diego Laso se sintió cautivado desde niño por la cultura, la historia y todo el ceremonial sagrado y ancestral que envuelve la vida de la sociedad japonesa. Sintió esa llamada irrefrenable hacia el universo nipón hasta el punto de acercarse a él a través de artes marciales como el aikido en concreto. Tras viajar hasta allá varias veces, por fin y como era de esperar, decidió quedarse y vivir in situ llevado por su atracción por el país de sol naciente. Pero en una de esas, después de estudiar arte dramático, teatro japonés, la técnica de la ikebana, caligrafía… de empaparse del mundo oriental y de su gente y tras trabajar en varios restaurantes, fue la gastronomía japonesa lo que le atrapó definitivamente.Esta semana pasada visitamos el proyecto más ambicioso del actual Diego Laso, su Onami, recién inaugurado a los pies del totémico y majestuoso Peñón de Ifach y salimos con una sensación absolutamente diferente del concepto de restaurante «japo» al uso, porque Onami no se queda en un restaurante de alta cocina japonesa, Se trata de una experiencia en la que se movilizan los cinco sentidos.¿Saben lo que significa Onami? Pues el nombre del restaurante es una palabra compuesta por la fusión de «ona», ola, en valenciano y «nami», que significa ola, en japonés. Quizás en ese juego de silabas se encierre la filosofía de la fusión de la tradición japonesa y el producto mediterráneo que predica el chef valenciano para su propuesta más personal y ambiciosa.Solo ocho comensalesDigamos primero que la sala, que se encuentra en el interior del hotel, consiste en una barra desde la que se atiende a los ocho comensales únicos por servicio. Esta singularidad garantiza una cercanía y una intimidad con los chefs que sirven individualmente mientras explican cada plato. La ceremonia, que lo es, lleva su tiempo.Era de esperar que nos encontráremos con un menú degustación inspirado en la cocina kaiseki de temporada. Un menú único, sin opciones veganas ni menú infantil. La cosa va en serio. Una forma de entender la gastronomía desde la calma, la precisión y el equilibrio: técnica japonesa, producto mediterráneo y una promesa clara, dejarse llevar por un viaje irrepetible. Lo bien cierto es que Onami, en un ambiente minimalista, relajante y tenue, promete despertar la sensibilidad gastronómica, las emociones culinarias y permanecer como una experiencia inolvidable.Menú Sushi KaisekiTodo comenzó con un Sakizuke (aperitivo), consistente en una ostra con gazpacho de melón happodashi, exótica bienvenida. El entrante, Has
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