El juez de la Audiencia Nacional que investiga el llamado caso Leire, Santiago Pedraz, ha hallado en las investigaciones de la UCO suficientes “indicios de responsabilidad” como para imputar a la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, y al teniente general que ejerce como director adjunto operativo, Manuel Llamas. Ambos podrán explicarse como investigados el 16 de julio por posible prevaricación y obstrucción a la justicia. Son asuntos que requieren respuestas completas y la máxima transparencia por parte de este cuerpo de Seguridad, del Ministerio del Interior y del Gobierno.Seguir leyendo
La imputación de la directora de la Guardia Civil por el juez Pedraz exige respuestas completas y fieles a la verdad
EditorialEs responsabilidad del director, y expresa la opinión del diario sobre asuntos de actualidad nacional o internacionalLa imputación de la directora de la Guardia Civil por el juez Pedraz exige respuestas completas y fieles a la verdadEl audio de esta noticia utiliza una voz sintética generada por Inteligencia Artificial y podría tener algunas inconsistencias.La directora general de la Guardia Civil, Mercedes González (izquierda), y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska (derecha), en un acto de entrega de despachos a suboficiales del instituto armado en San Lorenzo del Escorial (Madrid). Javier Lizón (EFE)El juez de la Audiencia Nacional que investiga el llamado caso Leire, Santiago Pedraz, ha hallado en las investigaciones de la UCO suficientes “indicios de responsabilidad” como para imputar a la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, y al teniente general que ejerce como director adjunto operativo, Manuel Llamas. Ambos podrán explicarse como investigados el 16 de julio por posible prevaricación y obstrucción a la justicia. Son asuntos que requieren respuestas completas y la máxima transparencia por parte de este cuerpo de Seguridad, del Ministerio del Interior y del Gobierno.Los hechos investigados ya pueden dibujarse con cierta concreción: Mercedes González accedió a reunirse dos o tres veces con Leire Díez, la fontanera del PSOE que supuestamente gestó una trama de la mano del entonces secretario de Organización, Santos Cerdán, para frenar las causas que minaban al presidente Pedro Sánchez, según ella misma ha reconocido. Lo hicieron en otoño de 2024, pocos meses después de que naciera la trama y, según el auto del juez, estableciera un plan para amedrentar, desestabilizar o disuadir a los investigadores implicados en esos casos en la Guardia Civil, en la judicatura o en la Fiscalía. Después de esos contactos, anotados y aireados por Díez en sus prolijas libretas, mensajes y audios, González o su segundo abrieron investigaciones internas contra agentes del cuerpo por supuesta filtración de datos relativos a esas causas. Las tres se cerraron sin consecuencias, pero la Fiscalía subraya el posible clima de presión, autocensura e intimidación que aspiraban a generar entre los servidores públicos que cumplían con sus obligaciones.El salto del nombre de Mercedes González de la libreta de Leire Díez a un auto de la Audiencia Nacional como imputada no puede quedar sin respuesta y sin explicaciones claras y fieles a la verdad. Será por tanto de extrema importancia su declaración ante los jueces para evaluar su credibilidad para seguir en el puesto. El solo y rutinario pronunciamiento de cierre de filas por parte del Gobierno es insuficiente.La desconfianza ciudadana crece y se multiplica ante el juego de versiones que el ministro del Interior ha protagonizado en estos días sobre la relación entre Leire Díez y Mercedes González. Si en un primer momento Fernando Grande-Marlaska
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