Con las fiestas del Orgullo LGTBIQ+ más presentes que nunca, no está de más recordar y hacer una comparativa sobre cómo comenzó esta tradición en España y qué se consiguió con todo el esfuerzo. Cuando nos imaginamos el Orgullo LGTBIQ+, tendemos a pensar en una festividad llena de banderas, colores, música, carrozas, espectáculos… Pero esto no siempre fue así; en el pasado solo se escuchaban los gritos de rabia, impotencia y miedo. Ser una persona homosexual en la actualidad no es fácil, y son muchas las personas que sufren una discriminación por ello. Sin embargo, hace unas décadas la situación era aún peor y podía suponer el encarcelamiento o incluso la muerte. Nueva York. La pionera Todo este movimiento comienza en 1969 en la ciudad de Nueva York, en Estados Unidos. Concretamente nos situamos en el conocido pub neoyorquino Stonewall Inn, en el barrio de Greenwich Village, al oeste del Bajo Manhattan. En una época marcada por el odio hacia la homosexualidad, se producían a menudo redadas a locales, en las que los agentes entraban a los bares gais a golpear al personal y a la clientela. Sin embargo, la madrugada del 28 de junio, algo cambió. Los clientes unieron fuerzas y se defendieron ante las injusticias. Los disturbios que se dieron durante varios días contribuyeron a la creación del movimiento que conocemos hoy en día. Barcelona. El comienzo de un cambio España tardó casi una década más en sumarse a la lucha. En un contexto marcado por los últimos años de la dictadura franquista, los homosexuales se veían condenados por la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social, con la que se castigaba al colectivo. En la ciudad de Barcelona, Francesc Francino y Armand de Fluvià comenzaron en secreto una campaña contra esta ley y formaron el Movimiento Español de Liberación Homosexual en 1970, la primera asociación moderna de los derechos homosexuales en el país. Pero en 1974 se tuvo que disolver por el acoso policial recibido. Tras la muerte de Francisco Franco en 1975, se creó el Front d’Alliberament Gai de Catalunya (FAGC), que no fue legalizado hasta 5 años más tarde, en 1980. En 1977, la FAGC convocó una manifestación en las Ramblas de Barcelona, a la que acudieron alrededor de 4.000 personas. En una era que respiraba cambio, pero que a su vez seguía marcada por el miedo y la incertidumbre, esta multitud, liderada por un grupo de transexuales, se adueñó de las calles bajo el lema de «Nosaltres no tenim por, nosaltres som» (Nosotros no tenemos miedo, nosotros somos). El resultado aparente de esta manifestación fue el encarcelamiento de un doctor y varios heridos. Sin embargo, esta movilización rompió tabúes, reclamó derechos y consiguió una mayor libertad sexual. Además, fue pocos años más tarde cuando consiguieron que se eliminara la Ley sobre Peligrosidad y Rehabilitación Social. Madrid. La capital se suma al cambio A los acontecimientos vividos en Barcelona se sumaría Madrid un año má
No fue un festejo con música, carrozas ni espectáculos, sino un desfile que terminaría marcando un punto de inflexión
Con las fiestas del Orgullo LGTBIQ+ más presentes que nunca, no está de más recordar y hacer una comparativa sobre cómo comenzó esta tradición en España y qué se consiguió con todo el esfuerzo.Cuando nos imaginamos el Orgullo LGTBIQ+, tendemos a pensar en una festividad llena de banderas, colores, música, carrozas, espectáculos… Pero esto no siempre fue así; en el pasado solo se escuchaban los gritos de rabia, impotencia y miedo. Ser una persona homosexual en la actualidad no es fácil, y son muchas las personas que sufren una discriminación por ello. Sin embargo, hace unas décadas la situación era aún peor y podía suponer el encarcelamiento o incluso la muerte. Nueva York. La pioneraTodo este movimiento comienza en 1969 en la ciudad de Nueva York, en Estados Unidos. Concretamente nos situamos en el conocido pub neoyorquino Stonewall Inn, en el barrio de Greenwich Village, al oeste del Bajo Manhattan.En una época marcada por el odio hacia la homosexualidad, se producían a menudo redadas a locales, en las que los agentes entraban a los bares gais a golpear al personal y a la clientela. Sin embargo, la madrugada del 28 de junio, algo cambió. Los clientes unieron fuerzas y se defendieron ante las injusticias. Los disturbios que se dieron durante varios días contribuyeron a la creación del movimiento que conocemos hoy en día.Barcelona. El comienzo de un cambioEspaña tardó casi una década más en sumarse a la lucha. En un contexto marcado por los últimos años de la dictadura franquista, los homosexuales se veían condenados por la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social, con la que se castigaba al colectivo.En la ciudad de Barcelona, Francesc Francino y Armand de Fluvià comenzaron en secreto una campaña contra esta ley y formaron el Movimiento Español de Liberación Homosexual en 1970, la primera asociación moderna de los derechos homosexuales en el país. Pero en 1974 se tuvo que disolver por el acoso policial recibido.Tras la muerte de Francisco Franco en 1975, se creó el Front d’Alliberament Gai de Catalunya (FAGC), que no fue legalizado hasta 5 años más tarde, en 1980. En 1977, la FAGC convocó una manifestación en las Ramblas de Barcelona, a la que acudieron alrededor de 4.000 personas.En una era que respiraba cambio, pero que a su vez seguía marcada por el miedo y la incertidumbre, esta multitud, liderada por un grupo de transexuales, se adueñó de las calles bajo el lema de «Nosaltres no tenim por, nosaltres som» (Nosotros no tenemos miedo, nosotros somos).El resultado aparente de esta manifestación fue el encarcelamiento de un doctor y varios heridos. Sin embargo, esta movilización rompió tabúes, reclamó derechos y consiguió una mayor libertad sexual. Además, fue pocos años más tarde cuando consiguieron que se eliminara la Ley sobre Peligrosidad y Rehabilitación Social.Madrid. La capital se suma al cambioA los acontecimientos vividos en Barcelona se sumaría Madrid un año más tarde, con
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