Miles de docentes —unos 5.000 según los organizadores— tomaron este martes las calles de Santiago de Compostela en una manifestación convocada por CIG y STEG para exigir mejoras laborales y la apertura de una negociación real con la Xunta de Galicia. La movilización coincidió con la sexta jornada de huelga del curso en la enseñanza pública gallega.. La marcha arrancó pasadas las 12.20 horas desde la Alameda compostelana, encabezada por una pancarta con el lema ‘Loitando construimos o ensino público galego’, y finalizó ante la sede de la Xunta. Durante el recorrido, profesores y estudiantes —convocados también por el Sindicato de Estudantes da Galiza— corearon consignas en defensa de la enseñanza pública y contra el aumento de la burocracia, en una protesta marcada por el tono reivindicativo y la unidad del colectivo.. Antes del inicio de la manifestación, la secretaria nacional de CIG-Ensino, Laura Arroxo, denunció la falta de avances en las negociaciones con el Gobierno gallego y criticó lo que considera una estrategia basada en “fotos y propaganda”. “Queremos un documento donde se recojan mejoras laborales y la recuperación de derechos. Estamos cansados de anuncios y promesas sin concreción”, afirmó.. En la misma línea, la secretaria de organización de STEG, Comba Campoi, advirtió de que el profesorado gallego “está cada vez más movilizado” ante el deterioro progresivo de sus condiciones laborales. “No se aceptan anuncios vacíos. La realidad es que las condiciones empeoran curso tras curso en todas las etapas educativas”, subrayó.. También intervino Ana Cabanelas, representante de Asambleas Abertas do Ensino Público, quien definió la jornada como “una demostración de fuerza, unidad y generosidad” del profesorado, organizado desde los propios centros educativos.. Críticas a los datos oficiales. La protesta culminó alrededor de las 13.20 horas frente a la sede del Gobierno gallego, donde varios representantes del profesorado —desde Infantil hasta Formación Profesional y enseñanzas artísticas— dieron lectura a un manifiesto conjunto con las principales reivindicaciones del colectivo.. Entre ellas, destacan la recuperación del horario lectivo previo a 2010 (21 y 18 horas), la reducción de ratios en todas las etapas, el incremento de personal para atención a la diversidad y la puesta en marcha de un plan “real” para reducir la carga burocrática. También reclaman mejoras salariales, la equiparación retributiva de determinados cuerpos docentes, la recuperación del pago del verano al profesorado sustituto y medidas de conciliación como la reducción de jornada a partir de los 55 años.. Desde la CIG cuestionaron además los datos oficiales de seguimiento de la huelga ofrecidos por la Xunta, que lo sitúan en un 8,61%. Arroxo aseguró que esa cifra “no es real” y denunció problemas técnicos en el sistema de recogida de datos. Según los registros de la Consellería, el seguimiento ha ido descendiendo desde el 14,5% en la primera jornada de huelga en septiembre hasta cifras próximas al 10% en las convocatorias de diciembre.. “Estrategia política”. Por su parte, el conselleiro de Educación, Ciencia, Universidades e FP, Román Rodríguez, calificó la huelga como “fuera de lugar” y enmarcó las movilizaciones en una “estrategia política” vinculada al entorno de la UPG, el BNG y la CIG.. Rodríguez defendió la vía del diálogo con la “inmensa mayoría de los sindicatos” y contrapuso esta actitud con la de la CIG, a la que acusa de mantener una posición de bloqueo constante. “Siempre fue imposible llegar a acuerdos con la CIG”, afirmó, insistiendo en que el sistema educativo gallego “funciona y funciona bien”.. Sin embargo, desde el sindicato rechazan estas acusaciones y aseguran que no han sido convocados a ninguna mesa de negociación en lo que va de curso. Además, critican el reciente acuerdo alcanzado por la Xunta con CC.OO., UGT, ANPE y CSIF, que incluye medidas como la reducción horaria en Secundaria o planes de atención al alumnado con necesidades especiales.. “Si realmente tienen algo negociado, que lo muestren. Queremos ver la letra pequeña y cómo se va a aplicar en la enseñanza pública”, concluyó Arroxo, dejando claro que el conflicto sigue abierto y que las movilizaciones podrían continuar en las próximas semanas.
Los sindicatos cifran en 5.000 los asistentes a la protesta mientras la Xunta rebaja el seguimiento al 8,61% y tacha la movilización de “fuera de lugar”
Miles de docentes —unos 5.000 según los organizadores— tomaron este martes las calles de Santiago de Compostela en una manifestación convocada por CIG y STEG para exigir mejoras laborales y la apertura de una negociación real con la Xunta de Galicia. La movilización coincidió con la sexta jornada de huelga del curso en la enseñanza pública gallega.. La marcha arrancó pasadas las 12.20 horas desde la Alameda compostelana, encabezada por una pancarta con el lema ‘Loitando construimos o ensino público galego’, y finalizó ante la sede de la Xunta. Durante el recorrido, profesores y estudiantes —convocados también por el Sindicato de Estudantes da Galiza— corearon consignas en defensa de la enseñanza pública y contra el aumento de la burocracia, en una protesta marcada por el tono reivindicativo y la unidad del colectivo.. Antes del inicio de la manifestación, la secretaria nacional de CIG-Ensino, Laura Arroxo, denunció la falta de avances en las negociaciones con el Gobierno gallego y criticó lo que considera una estrategia basada en “fotos y propaganda”. “Queremos un documento donde se recojan mejoras laborales y la recuperación de derechos. Estamos cansados de anuncios y promesas sin concreción”, afirmó.. En la misma línea, la secretaria de organización de STEG, Comba Campoi, advirtió de que el profesorado gallego “está cada vez más movilizado” ante el deterioro progresivo de sus condiciones laborales. “No se aceptan anuncios vacíos. La realidad es que las condiciones empeoran curso tras curso en todas las etapas educativas”, subrayó.. También intervino Ana Cabanelas, representante de Asambleas Abertas do Ensino Público, quien definió la jornada como “una demostración de fuerza, unidad y generosidad” del profesorado, organizado desde los propios centros educativos.. Críticas a los datos oficiales. La protesta culminó alrededor de las 13.20 horas frente a la sede del Gobierno gallego, donde varios representantes del profesorado —desde Infantil hasta Formación Profesional y enseñanzas artísticas— dieron lectura a un manifiesto conjunto con las principales reivindicaciones del colectivo.. Entre ellas, destacan la recuperación del horario lectivo previo a 2010 (21 y 18 horas), la reducción de ratios en todas las etapas, el incremento de personal para atención a la diversidad y la puesta en marcha de un plan “real” para reducir la carga burocrática. También reclaman mejoras salariales, la equiparación retributiva de determinados cuerpos docentes, la recuperación del pago del verano al profesorado sustituto y medidas de conciliación como la reducción de jornada a partir de los 55 años.. Desde la CIG cuestionaron además los datos oficiales de seguimiento de la huelga ofrecidos por la Xunta, que lo sitúan en un 8,61%. Arroxo aseguró que esa cifra “no es real” y denunció problemas técnicos en el sistema de recogida de datos. Según los registros de la Consellería, el seguimiento ha ido descendiendo desde el 14,5% en la primera jornada de huelga en septiembre hasta cifras próximas al 10% en las convocatorias de diciembre.. “Estrategia política”. Por su parte, el conselleiro de Educación, Ciencia, Universidades e FP, Román Rodríguez, calificó la huelga como “fuera de lugar” y enmarcó las movilizaciones en una “estrategia política” vinculada al entorno de la UPG, el BNG y la CIG.. Rodríguez defendió la vía del diálogo con la “inmensa mayoría de los sindicatos” y contrapuso esta actitud con la de la CIG, a la que acusa de mantener una posición de bloqueo constante. “Siempre fue imposible llegar a acuerdos con la CIG”, afirmó, insistiendo en que el sistema educativo gallego “funciona y funciona bien”.. Sin embargo, desde el sindicato rechazan estas acusaciones y aseguran que no han sido convocados a ninguna mesa de negociación en lo que va de curso. Además, critican el reciente acuerdo alcanzado por la Xunta con CC.OO., UGT, ANPE y CSIF, que incluye medidas como la reducción horaria en Secundaria o planes de atención al alumnado con necesidades especiales.. “Si realmente tienen algo negociado, que lo muestren. Queremos ver la letra pequeña y cómo se va a aplicar en la enseñanza pública”, concluyó Arroxo, dejando claro que el conflicto sigue abierto y que las movilizaciones podrían continuar en las próximas semanas.
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