Leo Messi es Leo Messi. Argentina juega para él y el resto de jugadores de las selecciones sueñan con cambiarle la camiseta al final del partido. Es un jugador que ya ha trascendido, que casi está por encima del bien y del mal y de ahí el viral diálogo con el colegiado del encuentro contra Suiza. El camino a las semifinales del Mundial 2026 Argentina cerró los cuartos de final del Mundial 2026 con un pase durísimo de conseguir, arrancado en la prórroga ante una Suiza que los llevó al límite durante prácticamente todo el partido. La selección campeona llegaba con el peso del título de Qatar 2022 sobre los hombros y con la presión de quien tiene que defender lo que ya ganó, y los suizos se lo pusieron complicado desde el primer minuto, sin dejarse intimidar ni en los momentos en los que la lógica invitaba a ceder. El encuentro fue tenso e igualado, un duelo de los que no perdonan los errores y en los que el resultado se construye con esfuerzo y también con algo de fortuna. La autoridad del ’10’ sobre el terreno de juego En ese clima de tensión, el minuto 42 del primer tiempo dejó una de las imágenes más comentadas de toda la fase de cuartos. Lionel Messi se plantó frente al árbitro portugués Joao Pinheiro en el centro del campo y le exigió respeto en el trato, con una firmeza que fue captada por las cámaras y que recorrió las redes en cuestión de minutos. «Hablá bien, no faltés el respeto. A mí hablame bien. Yo te hablé bien», le dijo Messi a Pinheiro, en un intercambio que no tenía que ver con ninguna jugada en particular sino con la forma en que el colegiado se había dirigido a él. Esa es la diferencia con una protesta arbitral al uso: Messi no reclamaba una decisión, reclamaba trato digno, y eso le dio a la escena un peso que va más allá del fútbol. Las imágenes no recogen con claridad lo que Pinheiro le dijo, aunque la expresión del capitán argentino sugería que el tono del árbitro había sido elevado o directo en exceso. «No faltes el respeto. Yo te hablé bien, a mí háblame bien», insistió Messi en otra toma del mismo momento, como si quisiera asegurarse de que el mensaje quedaba claro. La expulsión que encendió la polémica El partido siguió cargado de tensión y a los 72 minutos llegó otra de las decisiones que marcarían el relato del choque: Pinheiro expulsó al delantero suizo Breel Embolo con doble amonestación, tras revisar la jugada con el VAR. La polémica se instaló de inmediato porque Embolo habría simulado una falta, y esa acción fue precisamente la que desencadenó la revisión y terminó con la tarjeta roja. Suiza se quedó con diez, Argentina tuvo superioridad numérica durante el tramo final y la prórroga, y aun así los helvéticos no se rindieron. El árbitro Pinheiro protagonizó, en apenas treinta minutos de diferencia, el tenso cara a cara con Messi y la controvertida expulsión del jugador suizo, lo que lo convirtió en figura inevitable de la crónica del p
El capitán de la selección argentina exigió al colegiado que respetase su jerarquía en el partido de cuartos de final del Mundial
Leo Messi es Leo Messi. Argentina juega para él y el resto de jugadores de las selecciones sueñan con cambiarle la camiseta al final del partido. Es un jugador que ya ha trascendido, que casi está por encima del bien y del mal y de ahí el viral diálogo con el colegiado del encuentro contra Suiza.El camino a las semifinales del Mundial 2026Argentina cerró los cuartos de final del Mundial 2026 con un pase durísimo de conseguir, arrancado en la prórroga ante una Suiza que los llevó al límite durante prácticamente todo el partido. La selección campeona llegaba con el peso del título de Qatar 2022 sobre los hombros y con la presión de quien tiene que defender lo que ya ganó, y los suizos se lo pusieron complicado desde el primer minuto, sin dejarse intimidar ni en los momentos en los que la lógica invitaba a ceder. El encuentro fue tenso e igualado, un duelo de los que no perdonan los errores y en los que el resultado se construye con esfuerzo y también con algo de fortuna.La autoridad del ’10’ sobre el terreno de juegoEn ese clima de tensión, el minuto 42 del primer tiempo dejó una de las imágenes más comentadas de toda la fase de cuartos. Lionel Messi se plantó frente al árbitro portugués Joao Pinheiro en el centro del campo y le exigió respeto en el trato, con una firmeza que fue captada por las cámaras y que recorrió las redes en cuestión de minutos. «Hablá bien, no faltés el respeto. A mí hablame bien. Yo te hablé bien», le dijo Messi a Pinheiro, en un intercambio que no tenía que ver con ninguna jugada en particular sino con la forma en que el colegiado se había dirigido a él. Esa es la diferencia con una protesta arbitral al uso: Messi no reclamaba una decisión, reclamaba trato digno, y eso le dio a la escena un peso que va más allá del fútbol. Las imágenes no recogen con claridad lo que Pinheiro le dijo, aunque la expresión del capitán argentino sugería que el tono del árbitro había sido elevado o directo en exceso. «No faltes el respeto. Yo te hablé bien, a mí háblame bien», insistió Messi en otra toma del mismo momento, como si quisiera asegurarse de que el mensaje quedaba claro.La expulsión que encendió la polémicaEl partido siguió cargado de tensión y a los 72 minutos llegó otra de las decisiones que marcarían el relato del choque: Pinheiro expulsó al delantero suizo Breel Embolo con doble amonestación, tras revisar la jugada con el VAR. La polémica se instaló de inmediato porque Embolo habría simulado una falta, y esa acción fue precisamente la que desencadenó la revisión y terminó con la tarjeta roja. Suiza se quedó con diez, Argentina tuvo superioridad numérica durante el tramo final y la prórroga, y aun así los helvéticos no se rindieron. El árbitro Pinheiro protagonizó, en apenas treinta minutos de diferencia, el tenso cara a cara con Messi y la controvertida expulsión del jugador suizo, lo que lo convirtió en figura inevitable de la crónica del partido por raz
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