Hablamos con la actriz francesa Mélanie Thierry, protagonista de la película ‘La habitación de Mariana’, un drama ambientado en un burdel de Ucrania en 1942.. ¿Cómo ha sido el proceso de aprender ucraniano para ponerte en la piel de Mariana?. No era la primera vez que trabajaba con Emmanuel Finkiel, yo sé que al principio él había dicho que para este papel iba a buscar a alguien del país, pero, bueno, él me conoce, le caigo bien, nos caemos bien y me dice «Oye, ¿crees que tú podrías?» y yo digo «Bueno podemos intentarlo, si funciona bien, si no pues nada». Y como él es un tipo fiel y legal había esa idea de continuidad y lo quiso hacer conmigo, entonces ahí lo intenté. Al principio, hay que decir que no había muchísimo tiempo porque estaba previsto que se empezara en abril de 2022, pero, claro, la guerra en empezó en febrero. Entonces, todo se paró, nos dio más tiempo, no había esa necesidad de inmediatez para llegar a dominar el idioma. Con el tiempo, durante dos años y medio, he podido aprenderlo bien rodeada de gente que me ha ayudado con el idioma hasta llegar a hacer que el ucraniano fuese casi como el mío para hacer la película. En definitiva, con tranquilidad y paciencia.Y, además, con la pasión y el gusto de llegar a amar y dominar un idioma nuevo y luego de defender ese idioma, porque me di cuenta de que realmente es un idioma de resistencia.. Precisamente, hablando del Emmanuel Finkiel, es la tercera película que que ruedas consecutivamente con él, ¿te consideras su musa?. La verdad es que es un placer trabajar con él. Tiene ese lado, una parte algo visceral. de pasión, pero también un pensamiento tan inteligente, tan brillante… Tengo una admiración total por él, y además nos reímos, nos lo pasamos bien, nos entendemos. Y si eso funciona pues seguimos trabajando juntos con mucho gusto.. ¿Cómo fue rodar con con el nño, con Hugo? Porque entiendo que grabar tan íntimamente con un chiquillo acaba generando un vínculo casi familiar, ¿no?. Encontrar un niño pequeño ideal para hacer una película es como se dice buscar un agujero en un pajar, o sea, realmente muy difícil, pero ahí hemos tenido mucha suerte, y ya desde el casting la audición con este niño que vino desde Ucrania hasta Francia vimos enseguida que tenía algo realmente especial, esa belleza digamos cinemática, esa mirada melancólica pero viva y atenta, esa inteligencia, ese instinto interior; veíamos que él realmente sentía y vivía las cosas. Él era muy voluntarioso porque sentía como que tenía una misión en sus manos para hacer esto en parte porque Ucrania estaba en guerra y él veía que sus tíos y familiares partían a la guerra y él realmente, de repente, se encuentra dentro de una película que cuenta usa historia de guerra, que es de su pasado pero que se han convertido en su presente. Le dio la oportunidad también de vivir algo distinto, de salir de su cotidianidad.
La actriz francesa encarna a una prostituta ucraniana en ‘La habitación de Mariana’
Hablamos con la actriz francesa Mélanie Thierry, protagonista de la película ‘La habitación de Mariana’, un drama ambientado en un burdel de Ucrania en 1942.. ¿Cómo ha sido el proceso de aprender ucraniano para ponerte en la piel de Mariana?. No era la primera vez que trabajaba con Emmanuel Finkiel, yo sé que al principio él había dicho que para este papel iba a buscar a alguien del país, pero, bueno, él me conoce, le caigo bien, nos caemos bien y me dice «Oye, ¿crees que tú podrías?» y yo digo «Bueno podemos intentarlo, si funciona bien, si no pues nada». Y como él es un tipo fiel y legal había esa idea de continuidad y lo quiso hacer conmigo, entonces ahí lo intenté. Al principio, hay que decir que no había muchísimo tiempo porque estaba previsto que se empezara en abril de 2022, pero, claro, la guerra en empezó en febrero. Entonces, todo se paró, nos dio más tiempo, no había esa necesidad de inmediatez para llegar a dominar el idioma. Con el tiempo, durante dos años y medio, he podido aprenderlo bien rodeada de gente que me ha ayudado con el idioma hasta llegar a hacer que el ucraniano fuese casi como el mío para hacer la película. En definitiva, con tranquilidad y paciencia.Y, además, con la pasión y el gusto de llegar a amar y dominar un idioma nuevo y luego de defender ese idioma, porque me di cuenta de que realmente es un idioma de resistencia.. Precisamente, hablando del Emmanuel Finkiel, es la tercera película que que ruedas consecutivamente con él, ¿te consideras su musa?. La verdad es que es un placer trabajar con él. Tiene ese lado, una parte algo visceral. de pasión, pero también un pensamiento tan inteligente, tan brillante… Tengo una admiración total por él, y además nos reímos, nos lo pasamos bien, nos entendemos. Y si eso funciona pues seguimos trabajando juntos con mucho gusto.. ¿Cómo fue rodar con con el nño, con Hugo? Porque entiendo que grabar tan íntimamente con un chiquillo acaba generando un vínculo casi familiar, ¿no?. Encontrar un niño pequeño ideal para hacer una película es como se dice buscar un agujero en un pajar, o sea, realmente muy difícil, pero ahí hemos tenido mucha suerte, y ya desde el casting la audición con este niño que vino desde Ucrania hasta Francia vimos enseguida que tenía algo realmente especial, esa belleza digamos cinemática, esa mirada melancólica pero viva y atenta, esa inteligencia, ese instinto interior; veíamos que él realmente sentía y vivía las cosas. Él era muy voluntarioso porque sentía como que tenía una misión en sus manos para hacer esto en parte porque Ucrania estaba en guerra y él veía que sus tíos y familiares partían a la guerra y él realmente, de repente, se encuentra dentro de una película que cuenta usa historia de guerra, que es de su pasado pero que se han convertido en su presente. Le dio la oportunidad también de vivir algo distinto, de salir de su cotidianidad.
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