Supercalifragilísticoespialidoso. Del tirón. ¿Cuántas veces tuviste que repetir la palabreja para que pudieras recitarla sin trabarte? Si preguntas el significado seguramente no lo sepas. Es como el IRPF, sabes que existe pero no tienes ni idea de para qué sirve.. Mary Poppins es un ícono del cine y de la cultura general. Una niñera británica cuya entrada se presenta descendiendo suavemente del cielo, con los pies juntos y una sonrisa que ni el viento londinense logra despeinar. Su vuelo, grácil y fino, se sustenta por un paraguas — y magia— como si fuese una suerte de paracaídas portátil capaz de suavizar su caída para evitar dejarse los dientes en la calzada londinense. La escena se queda grabada en la retina y han pasado muchos, pero muchos años desde su lanzamiento en la gran pantalla, por ende, seguro que al menos una persona en el mundo como mínimo se ha preguntado ‘Oye… El paraguas de Mary Poppins… ¿Puede hacerla planear de verdad?’. 60 años de la niñera voladora. Mary Poppins no pasa nunca de moda. Estrenada el 2 de diciembre de 1965 por Disney, cuenta la historia de una niñera mágica que llega del cielo, literalmente, para poner orden y algo de alegría en la familia Banks, en pleno Londres eduardiano. Con su bolso infinito, su sombrero con flores y, por supuesto, su paraguas, Mary Poppins se convirtió en un icono del cine y de la imaginación infantil.. Uno de los grandes momentos del film es la canción “Supercalifragilisticoespialidoso”, una palabra tan absurda como maravillosa. En la historia, sirve para decir lo que no se puede explicar con nada más: algo tan bueno, tan increíble o tan divertido, que no cabe en el lenguaje normal. Lo inefable expresado de forma muy larga. Suena a juego, a magia, a ese tipo de imaginación sin límites que define la película. Porque Mary Poppins no trata solo de una niñera con trucos, sino de recuperar la fantasía en un mundo demasiado serio.. Es la historia de cómo la imaginación puede cambiar todo, incluso lo que parece imposible. Y si hay algo imposible de verdad es su entrada voladora suspendida sobre Londres, movida por el viento, sonriendo como si flotar fuera tan fácil como dar un aplauso y que mucha gente habrá intentado saltando de una silla en su casa. Alguien lo ha intentado desde lo más alto seguro, pero no conviene recordarlo, porque la física tiene muy claro que si vas a planear… Mejor no uses un paraguas.. Un paraguas no es un parachoques. Para saber si Mary Poppins podría realmente planear con su paraguas, hay que empezar por saber la velocidad terminal, que es la velocidad a la que una persona cae cuando la fuerza del aire que la frena , es decir, su resistencia aerodinámica, iguala al peso que la empuja hacia abajo. En condiciones normales, una persona en posición erguida alcanza unos 190 km/h, y en posición extendida como la de un paracaidista, unos 50–60 km/h. Es decir, que normalmente cuando estás en caída libre la velocidad terminal te puede dejar terminal de verdad.. ¿Cómo se puede evitar hacer un Picasso contra el pavimento? El truco está en aumentar la superficie de contacto con el aire: cuanto más área se opone a la caída, más se reduce la velocidad. Por eso los paracaídas son tan amplios, para retener más cantidad de aire en ellos y frenar a la persona que lo usa.. Los paracaídas modernos alcanzan superficies de entre 20 y 25 m², lo suficiente para sostener a un adulto de unos 70 kilos a una velocidad segura de unos 18 km/h. Un paraguas, en cambio, tiene como mucho 1 m² de superficie útil. Frena lo mismo que los frenos del coche de tu bisabuelo que lleva sin usarse desde el estreno en el cine de Mary Poppins. La diferencia es abismal.. La física tiene muy estudiado el rozamiento del aire porque es algo que nos toca día a día, literalmente. El aire te está tocando ahora mismo y cada vez que te mueves, andas, corres o saltas, te frena levemente. Haciendo números, en caída libre con un paraguas de 1 m² y suponiendo que está hecho de un material cuya porosidad es muy baja para que el aire no traspase el tejido, la velocidad terminal es de 108 km/h. Un impacto así de fuerte te deja supercalifragilisticoespialidoso de verdad, pero no sólo tu cuerpo no aguanta, si no que en realidad, si le quitas la magia al paraguas, éste tampoco.. A esa velocidad, ningún paraguas aguantaría. Su estructura colapsaría por la presión del aire, y el usuario caería peligrosamente rápido. Si normalmente con tormentas relativamente fuertes te quedas con un amasijo de aluminio deconstruido por los “fuertes vientos” imagina cayendo al vacío. Para que el descenso fuese “mágicamente” suave, el paraguas necesitaría una superficie unas 25 veces mayor, unos 25 m², y una estructura increíblemente rígida pero ligera. Es decir, que tu paraguas debería tener 5,6 metros de diámetro, más grande que las sombrillas que te llevas a la playa e incluso que el propio coche con el que te acercas al mar.. ¿Qué podría sostener un paraguas normal entonces? Las mismas cuentas nos confirman que para poder aterrizar con una velocidad relativamente segura de, por ejemplo, 18 km/h, lo que cuelga del mango debería ser algo de 1,8 kg de peso. Vamos, que un gato llamado Kitty Poppins podría salvarse, pero cantar igual de bien seguro que no.. Además hay que tener en cuentra otro factor. Planeando grácilmente no te mueves por un entorno uniforme. Los vientos varían, las corrientes de aire cambian y las turbulencias harían el vuelo incontrolable. Un simple cambio en la dirección del aire podría volcar el paraguas y convertir el vuelo en una caída libre supercalifaragi-ya sabes.. Podéis ver todos los cálculos sobre el vuelo de Mary Poppins en este link a mi perfil de Patreon, de acceso libre y gratuito. Los paraguas sirven para parar el agua y, si le echas imaginación para usarlo de escudo de Capitán America en una batalla con los Vengadores cuando juegas con tu sobrina en el parque, pero ni intentes planear con él ni incites a los demás a hacerlo. Aún así, si lo hacéis, como diría la canción, cuando toméis el antiinflamatorio tomadlo con un poco de azúcar, que así la píldora pasará mejor.
Un paraguas tiene una superficie demasiado pequeña como para soportar el peso de una persona en caída libre
Supercalifragilísticoespialidoso. Del tirón. ¿Cuántas veces tuviste que repetir la palabreja para que pudieras recitarla sin trabarte? Si preguntas el significado seguramente no lo sepas. Es como el IRPF, sabes que existe pero no tienes ni idea de para qué sirve.. Mary Poppins es un ícono del cine y de la cultura general. Una niñera británica cuya entrada se presenta descendiendo suavemente del cielo, con los pies juntos y una sonrisa que ni el viento londinense logra despeinar. Su vuelo, grácil y fino, se sustenta por un paraguas — y magia— como si fuese una suerte de paracaídas portátil capaz de suavizar su caída para evitar dejarse los dientes en la calzada londinense. La escena se queda grabada en la retina y han pasado muchos, pero muchos años desde su lanzamiento en la gran pantalla, por ende, seguro que al menos una persona en el mundo como mínimo se ha preguntado ‘Oye… El paraguas de Mary Poppins… ¿Puede hacerla planear de verdad?’. 60 años de la niñera voladora. Mary Poppins no pasa nunca de moda. Estrenada el 2 de diciembre de 1965 por Disney, cuenta la historia de una niñera mágica que llega del cielo, literalmente, para poner orden y algo de alegría en la familia Banks, en pleno Londres eduardiano. Con su bolso infinito, su sombrero con flores y, por supuesto, su paraguas, Mary Poppins se convirtió en un icono del cine y de la imaginación infantil.. ‘Mary Poppins’Cinemanía. Uno de los grandes momentos del film es la canción “Supercalifragilisticoespialidoso”, una palabra tan absurda como maravillosa. En la historia, sirve para decir lo que no se puede explicar con nada más: algo tan bueno, tan increíble o tan divertido, que no cabe en el lenguaje normal. Lo inefable expresado de forma muy larga. Suena a juego, a magia, a ese tipo de imaginación sin límites que define la película. Porque Mary Poppins no trata solo de una niñera con trucos, sino de recuperar la fantasía en un mundo demasiado serio.. Es la historia de cómo la imaginación puede cambiar todo, incluso lo que parece imposible. Y si hay algo imposible de verdad es su entrada voladora suspendida sobre Londres, movida por el viento, sonriendo como si flotar fuera tan fácil como dar un aplauso y que mucha gente habrá intentado saltando de una silla en su casa. Alguien lo ha intentado desde lo más alto seguro, pero no conviene recordarlo, porque la física tiene muy claro que si vas a planear… Mejor no uses un paraguas.. Un paraguas no es un parachoques. Para saber si Mary Poppins podría realmente planear con su paraguas, hay que empezar por saber la velocidad terminal, que es la velocidad a la que una persona cae cuando la fuerza del aire que la frena , es decir, su resistencia aerodinámica, iguala al peso que la empuja hacia abajo. En condiciones normales, una persona en posición erguida alcanza unos 190 km/h, y en posición extendida como la de un paracaidista, unos 50–60 km/h. Es decir, que normalmente cuando estás en caída libre la velocidad terminal te puede dejar terminal de verdad.. ¿Cómo se puede evitar hacer un Picasso contra el pavimento? El truco está en aumentar la superficie de contacto con el aire: cuanto más área se opone a la caída, más se reduce la velocidad. Por eso los paracaídas son tan amplios, para retener más cantidad de aire en ellos y frenar a la persona que lo usa.. Los paracaídas modernos alcanzan superficies de entre 20 y 25 m², lo suficiente para sostener a un adulto de unos 70 kilos a una velocidad segura de unos 18 km/h. Un paraguas, en cambio, tiene como mucho 1 m² de superficie útil. Frena lo mismo que los frenos del coche de tu bisabuelo que lleva sin usarse desde el estreno en el cine de Mary Poppins. La diferencia es abismal.. La física tiene muy estudiado el rozamiento del aire porque es algo que nos toca día a día, literalmente. El aire te está tocando ahora mismo y cada vez que te mueves, andas, corres o saltas, te frena levemente. Haciendo números, en caída libre con un paraguas de 1 m² y suponiendo que está hecho de un material cuya porosidad es muy baja para que el aire no traspase el tejido, la velocidad terminal es de 108 km/h. Un impacto así de fuerte te deja supercalifragilisticoespialidoso de verdad, pero no sólo tu cuerpo no aguanta, si no que en realidad, si le quitas la magia al paraguas, éste tampoco.. ‘Mary Poppins’Cinemanía. A esa velocidad, ningún paraguas aguantaría. Su estructura colapsaría por la presión del aire, y el usuario caería peligrosamente rápido. Si normalmente con tormentas relativamente fuertes te quedas con un amasijo de aluminio deconstruido por los “fuertes vientos” imagina cayendo al vacío. Para que el descenso fuese “mágicamente” suave, el paraguas necesitaría una superficie unas 25 veces mayor, unos 25 m², y una estructura increíblemente rígida pero ligera. Es decir, que tu paraguas debería tener 5,6 metros de diámetro, más grande que las sombrillas que te llevas a la playa e incluso que el propio coche con el que te acercas al mar.. ¿Qué podría sostener un paraguas normal entonces? Las mismas cuentas nos confirman que para poder aterrizar con una velocidad relativamente segura de, por ejemplo, 18 km/h, lo que cuelga del mango debería ser algo de 1,8 kg de peso. Vamos, que un gato llamado Kitty Poppins podría salvarse, pero cantar igual de bien seguro que no.. Además hay que tener en cuentra otro factor. Planeando grácilmente no te mueves por un entorno uniforme. Los vientos varían, las corrientes de aire cambian y las turbulencias harían el vuelo incontrolable. Un simple cambio en la dirección del aire podría volcar el paraguas y convertir el vuelo en una caída libre supercalifaragi-ya sabes.. Podéis ver todos los cálculos sobre el vuelo de Mary Poppins en este link a mi perfil de Patreon, de acceso libre y gratuito. Los paraguas sirven para parar el agua y, si le echas imaginación para usarlo de escudo de Capitán America en una batalla con los Vengadores cuando juegas con tu sobrina en el parque, pero ni intentes planear con él ni incites a los demás a hacerlo. Aún así, si lo hacéis, como diría la canción, cuando toméis el antiinflamatorio tomadlo con un poco de azúcar, que así la píldora pasará mejor.
