Marta Sánchez recordó en Late Xou un episodio curioso de su infancia, en la línea de otras anécdotas que ha contado sobre su niñez y su carrera musical, tras una gran sorpresa que le preparó Marc Giró. Entre risas, la cantante rememoró cómo surgían sus ocurrencias y su imaginación desde pequeña.. La artista reveló el nombre artístico que utilizaba de niña: «Yo me llamaba de pequeñita a mí misma Headaway», contó. La elección surgió de su fascinación por la música y las películas estadounidenses. «Me encantaba en los Estados Unidos, yo me volvía loca con la música allí, americana, las películas… y me puse ese nombre porque Marta era muy común», explicó.. El significado del nombre vino de manera involuntaria: «Lo más curioso, que yo no sabía inglés en esa época, que tenía seis años solamente. Luego, si lo analizas en inglés, Headaway es ‘cabeza a ida'». «¡Ah! O sea, es filósofa. No me digáis que no es fuerte», comentó Marc Giró, desternillándose, en plató.. La charla derivó en un episodio dramático pero con final feliz en El Rastro de Madrid. «Mi madre me perdió un día. El rastro es muy propenso a pérdidas infantiles», relató. Un señor la encontró y preguntó: «¿Es su hija?» La madre afirmó, pero el señor, para asegurarse, le preguntó por su nombre. «No es Marta, dice que se llama Headaway», respondió el hombre, confuso.. El recuerdo quedó marcado en su memoria: «No, no me quería dar a la señora… El señor no quería darme a mi madre», contó entre risas. Así, desde los seis años, Marta Sánchez -o Headaway- ya destacaba por su imaginación y aunque el nombre no le acompañaría toda la vida.
La cantante recordó en ‘Late Xou’ cómo surgió su nombre artístico de niña y el susto que vivió su madre cuando la perdieron en El Rastro de Madrid.
20MINUTOS.ES – Televisión
Marta Sánchez recordó en Late Xou un episodio curioso de su infancia, en la línea de otras anécdotas que ha contado sobre su niñez y su carrera musical, tras una gran sorpresa que le preparó Marc Giró. Entre risas, la cantante rememoró cómo surgían sus ocurrencias y su imaginación desde pequeña.. La artista reveló el nombre artístico que utilizaba de niña: «Yo me llamaba de pequeñita a mí misma Headaway», contó. La elección surgió de su fascinación por la música y las películas estadounidenses. «Me encantaba en los Estados Unidos, yo me volvía loca con la música allí, americana, las películas… y me puse ese nombre porque Marta era muy común», explicó.. El significado del nombre vino de manera involuntaria: «Lo más curioso, que yo no sabía inglés en esa época, que tenía seis años solamente. Luego, si lo analizas en inglés, Headaway es ‘cabeza a ida'». «¡Ah! O sea, es filósofa. No me digáis que no es fuerte», comentó Marc Giró, desternillándose, en plató.. La charla derivó en un episodio dramático pero con final feliz en El Rastro de Madrid. «Mi madre me perdió un día. El rastro es muy propenso a pérdidas infantiles», relató. Un señor la encontró y preguntó: «¿Es su hija?» La madre afirmó, pero el señor, para asegurarse, le preguntó por su nombre. «No es Marta, dice que se llama Headaway», respondió el hombre, confuso.. El recuerdo quedó marcado en su memoria: «No, no me quería dar a la señora… El señor no quería darme a mi madre», contó entre risas. Así, desde los seis años, Marta Sánchez -o Headaway- ya destacaba por su imaginación y aunque el nombre no le acompañaría toda la vida.
