La actriz Marta Hazas visitó este martes La Revuelta y sorprendió al público al compartir su tendencia al pensamiento catastrófico, incluso en momentos aparentemente felices. En conversación con David Broncano, reconoció entre risas: «Soy una falsa optimista, me obligo todo el rato».. Hazas relató que recientemente, tras un vuelo a Santander desviado a Asturias por el viento, no pudo evitar imaginar el peor desenlace. «¿Y si ahora me mato en la carretera mientras voy de Asturias en este taxi a Santander?», recordó que pensó entonces.. La actriz situó ese patrón en su infancia. Contó que cuando los Reyes Magos le traían muchos regalos, la alegría se tornaba en angustia: «Como me muera ahora y queden tristes mis padres». «Tú imagínate el nivel», añadió para describir hasta qué punto el miedo irracional irrumpía en momentos de felicidad.. Hazas explicó que esa sensación también aparece en su carrera profesiona: «Acabo una serie o una película y digo: igual es lo último que hago». Ante la insistencia de Broncano, se dirigió a sí misma en voz alta para tranquilizarse: «Tía Marta, todo va a ir genial, estás aquí, ¿qué te va a pasar?».. La conversación derivó en una broma sobre el supuesto «búnker» del presentador, al que ella dijo que acudiría en caso de catástrofe. Broncano ironizó: «Una clave de tener un búnker es no decir que tienes un búnker». Entre confesión y humor, Hazas dejó ver una faceta menos conocida, marcada por la autoexigencia y el temor a que lo bueno se termine.
La actriz reveló que siempre se pone en lo peor aunque la situación sea favorable, tanto en su vida como en el trabajo, y que le pasa desde pequeña.
20MINUTOS.ES – Televisión
La actriz Marta Hazas visitó este martes La Revuelta y sorprendió al público al compartir su tendencia al pensamiento catastrófico, incluso en momentos aparentemente felices. En conversación con David Broncano, reconoció entre risas: «Soy una falsa optimista, me obligo todo el rato».. Hazas relató que recientemente, tras un vuelo a Santander desviado a Asturias por el viento, no pudo evitar imaginar el peor desenlace. «¿Y si ahora me mato en la carretera mientras voy de Asturias en este taxi a Santander?», recordó que pensó entonces.. La actriz situó ese patrón en su infancia. Contó que cuando los Reyes Magos le traían muchos regalos, la alegría se tornaba en angustia: «Como me muera ahora y queden tristes mis padres». «Tú imagínate el nivel», añadió para describir hasta qué punto el miedo irracional irrumpía en momentos de felicidad.. Hazas explicó que esa sensación también aparece en su carrera profesiona: «Acabo una serie o una película y digo: igual es lo último que hago». Ante la insistencia de Broncano, se dirigió a sí misma en voz alta para tranquilizarse: «Tía Marta, todo va a ir genial, estás aquí, ¿qué te va a pasar?».. La conversación derivó en una broma sobre el supuesto «búnker» del presentador, al que ella dijo que acudiría en caso de catástrofe. Broncano ironizó: «Una clave de tener un búnker es no decir que tienes un búnker». Entre confesión y humor, Hazas dejó ver una faceta menos conocida, marcada por la autoexigencia y el temor a que lo bueno se termine.
