Los primeros días del año no han transcurrido precisamente sobre ruedas para María Pombo. Y es que, aunque todo fue bien en la llegada al mundo de su tercera hija, Mariana, en lo que describió como un «parto soñado», la influencer ha vuelto a verse salpicada por la polémica en redes, después de la infracción grave que habría cometido su marido al volante durante su regreso a casa desde el hospital.. El incidente se remonta al pasado 3 de enero, cuando la madrileña activó la cámara de su móvil para capturar este especial trayecto en coche, sin percatarse de que su pareja, Pablo Castellano, circulaba en aquel momento a 140 km/h, sobrepasando el límite de velocidad permitido en carretera, con su hija recién nacida y ella misma en el interior del vehículo.. La hermana de Marta Pombo publicó este vídeo en sus historias de Instagram y, rápidamente, se viralizó provocando un aluvión de críticas en torno al matrimonio. Además, tampoco tardaron en aparecer los rumores sobre la posible intervención de la Guardia Civil para llamar a declarar a Castellano por su presunta infracción de tráfico.. Ahora, en medio de esta nueva polémica que ha marcado en cierto modo su arranque de 2026, la creadora de contenido ha decidido sumarse a una de las tendencias (o trends) más virales del momento, echando la vista atrás para repasar cómo era su vida hace exactamente una década, en 2016, cuando empezaba a abrirse paso en las redes sociales y su relación con el padre de sus hijos comenzaba a consolidarse.. Una época que, a juzgar por sus palabras, a día de hoy recuerda con mucho cariño. «Volvería un buen rato al 2016», admitía María Pombo en la descripción de su última publicación en Instagram, ensalzando algunos de los aspectos que más añora de aquella etapa, desde su vida en pareja con Castellano antes de darse el ‘sí, quiero’ y tener hijos hasta el por entonces emergente ecosistema digital del que disfrutaba en su ahora entorno profesional.. «[Volvería] a nuestra época de novios, a mis 21, a cómo funcionaban las redes, a vivir con mis padres y mis hermanas, a independizarme, a viajar por el mundo sin pena, a mis veranos de siempre, a poder fallar, a quedarme un ratito más de fiesta, a mi era de YouTube…», destacó la influencer, acompañando su nostálgico testimonio con un carrusel de imágenes y vídeos extraídos de aquel año.. En ellos, se observa a la creadora de contenido rodeada de su pareja, su hermana y varias personas de su círculo más íntimo, disfrutando del buen tiempo en la playa, de noches de fiesta o posando ante la cámara utilizando el característico filtro del perro, uno de los primeros que empezó a popularizarse en redes como Instagram.
Los primeros días del año no han transcurrido precisamente sobre ruedas para María Pombo. Y es que, aunque todo fue bien en la llegada al mundo de su tercera hija, Mariana, en lo que describió como un «parto soñado», la influencer ha vuelto a verse salpicada por la polémica en redes, después de la infracción grave que habría cometido su marido al volante durante su regreso a casa desde el hospital.. El incidente se remonta al pasado 3 de enero, cuando la madrileña activó la cámara de su móvil para capturar este especial trayecto en coche, sin percatarse de que su pareja, Pablo Castellano, circulaba en aquel momento a 140 km/h, sobrepasando el límite de velocidad permitido en carretera, con su hija recién nacida y ella misma en el interior del vehículo.. La hermana de Marta Pombo publicó este vídeo en sus historias de Instagram y, rápidamente, se viralizó provocando un aluvión de críticas en torno al matrimonio. Además, tampoco tardaron en aparecer los rumores sobre la posible intervención de la Guardia Civil para llamar a declarar a Castellano por su presunta infracción de tráfico.. Ahora, en medio de esta nueva polémica que ha marcado en cierto modo su arranque de 2026, la creadora de contenido ha decidido sumarse a una de las tendencias (o trends) más virales del momento, echando la vista atrás para repasar cómo era su vida hace exactamente una década, en 2016, cuando empezaba a abrirse paso en las redes sociales y su relación con el padre de sus hijos comenzaba a consolidarse.. Una época que, a juzgar por sus palabras, a día de hoy recuerda con mucho cariño. «Volvería un buen rato al 2016», admitía María Pombo en la descripción de su última publicación en Instagram, ensalzando algunos de los aspectos que más añora de aquella etapa, desde su vida en pareja con Castellano antes de darse el ‘sí, quiero’ y tener hijos hasta el por entonces emergente ecosistema digital del que disfrutaba en su ahora entorno profesional.. «[Volvería] a nuestra época de novios, a mis 21, a cómo funcionaban las redes, a vivir con mis padres y mis hermanas, a independizarme, a viajar por el mundo sin pena, a mis veranos de siempre, a poder fallar, a quedarme un ratito más de fiesta, a mi era de YouTube…», destacó la influencer, acompañando su nostálgico testimonio con un carrusel de imágenes y vídeos extraídos de aquel año.. En ellos, se observa a la creadora de contenido rodeada de su pareja, su hermana y varias personas de su círculo más íntimo, disfrutando del buen tiempo en la playa, de noches de fiesta o posando ante la cámara utilizando el característico filtro del perro, uno de los primeros que empezó a popularizarse en redes como Instagram.
