Marcos Martinón-Torres (Ourense, 1977) es uno de los cuatro comisarios de la nueva exposición del Museo Arqueológico de Alicante, Marq, «El oro y el universo. Saberes indígenas de Colombia», que se inaugurará el 29 de junio. Es catedrático de Ciencias Arqueológicas en la Universidad de Cambridge (Reino Unido) y fue el comisario de «El legado de las dinastías Qin y Han, China. Los guerreros de Xian», también del Marq. Recibe a LA RAZÓN en pleno montaje de la muestra.. En la presentación de la exposición en Madrid comentó la relevancia del préstamo del Museo del Oro de Bogotá a España…. Sí desde el 2012 no se había hecho un préstamo de esta envergadura del Museo del Oro a España y ahora se hace un préstamo de casi 300 objetos o presencias, como las llamamos, y muchas de ellas es la primera vez que visitan España. El Museo del Oro tiene mucha demanda, ya han hecho 200 exposiciones internacionales; han estado en todos los grandes museos del mundo. Conseguir meter al Marq en su calendario de exhibiciones, ya es un éxito. Y que la exposición temporal se haya hecho a nuestra medida es otro éxito.. ¿Cuándo empezó a gestarse?. Las primeras conversaciones empezaron en 2023; entonces estuve aquí mucho tiempo, trabajando en la en la exposición de los guerreros de Terracota, y me enamoré del Marq como museo y como equipo. Empecé a calentarles la cabeza, diciéndoles que había que hacer otra exposición todavía mejor que los guerreros de Xian y que fuese y todavía más sorprendente y que fuese sobre Colombia.. Y se ha hecho…. Sí. Entonces empezamos con las conversaciones entre el Marq y la que entonces era directora del Museo del Oro, María Alicia Uribe, una colega con la que trabajé durante mucho tiempo. Se jubiló precisamente este año, pero ella también está en el germen de esta exposición y es una de las integrantes del equipo de comisarios, que somos cuatro.. La comparación con los guerreros del Xian es inevitable…. Ya. Pero no tiene absolutamente nada que ver esta exposición ni por la naturaleza de los objetos ni por las ideas que exploramos ni por las sensaciones que vivirá el visitante. Sí tienen en común que la exposición es una experiencia totalmente inmersiva. Me parecía que esta exposición podía estar a la altura de los guerreros de terracota. Desde el inició pensé, quiero algo que sorprenda.. China y Colombia, dos mundos diferentes a Europa…. Sí, pero también es cierto que los guerreros de Terracota pues todo el mundo sabe o cree que saber algo sobre ellos. Y quiero pensar que en la exposición encontraron algo que le sorprendió, pero, de Colombia, creo que la gente sabe poco. Y lo poco que se cree saber, pues está lleno de prejuicios y estereotipos. Y entonces pues el punto de partida es muy diferente y el punto de llegada probablemente también.. Eso es lo que, salvando las distancias, reivindicaron Bad Bunny y Shakira, en la SuperBowl y el Mundial de fútbol, la idiosincrasia del universo latino…. Eso es algo pues que está en él centro de esta exposición. La pregunta de partida es, de hecho, ¿es posible habitar el mundo de otras maneras? Y evidentemente la respuesta es, sí, pero queremos ahondar en las implicaciones de de esa realidad que podría ser y es obvia, pero que quizás no analizamos lo suficiente. Eso es aplicable al pasado, o sea, tiene una raíz histórica y tiene una raíz en el presente. Y estamos tratando de abordar las dos. Por eso esto es una exposición de pasado y de presente.. Una de las aspiraciones es que nadie salga indiferente de la visita a la exposición…. Pues creo que vamos a tratar de descubrir para alguna gente unas cosmologías, unas maneras de estar en el mundo en las que no se considera el ser humano el centro del universo, sino un ser más que cohabita con otros seres que pueden ser las plantas, los animales, las piedras, los seres espirituales, y todos ellos tienen el mismo valor y, por tanto, las relaciones entre ellos son lo más importante. Hay que tratar de mantener un equilibrio entre todos los seres que habitamos en el mundo, sin asumir que los humanos tenemos la superioridad y de ese punto de partida se derivan comportamientos que buscan más la reciprocidad, es decir, se da tanto como se recibe, no se acumula para no desequilibrar el ambiente, no se explota el ambiente más allá de lo necesario, y se trabaja más cooperativamente. Esto es algo que los europeos se encontraron cuando llegaron a América y encontraron civilizaciones en las que no había reyes, en las que no había monedas, y eso pues, por una parte les desconcertó, por otra les llevó a negar la palabra civilización a estas sociedades. En cambio eran igual de complejas y sofisticadas, pero que nunca se les ha llamado civilizaciones hasta muy recientemente.. El título de la exposición alude a los saberes indígenas de Colombia…. A día de hoy hay más de un millón de personas indígenas en Colombia, hay más de 115 comunidades indígenas reconocidas y 65 lenguas que no se hablan en ningún lugar del mundo. Eso es una realidad que tenemos que reconocer, tenemos que celebrar y que además creo que nos pueden dar las claves o puntos de reflexión para enfrentarnos a la crisis ética y ecológica en la que vivimos.. Sin comparar…. Exacto. No se trata de hacer un juicio de valor de quién es mejor ni quién es peor, simplemente de poner sobre la mesa otra realidad. Y luego se pueden iniciar otras conversaciones más incómodas como por qué evitamos la palabra civilización cuando hablamos de las sociedades prehispánicas de Colombia; sí la utilizamos para los aztecas, para los egipcios, para el imperio chino, pero se lo negamos a estas ciudades. ¿A qué se debe eso y en qué medida los europeos tenemos responsabilidad por ello? Y se plantean otras preguntas igualmente incómodas.. ¿Cómo por ejemplo?. Cuestiones como cuáles son las consecuencias de nuestra obsesión por el oro y el dorado. Y también cuáles son las consecuencias de nuestra ligereza al confundir coca con cocaína.. Entiendo que el diálogo entre España y América está presente…. Es una exposición sobre Colombia en Europa y entonces inevitablemente se establece un diálogo entre esos dos mundos que tampoco están separados. De hecho, hay muchos cientos de miles de colombianos y colombianas en España y en Europa, que espero que puedan participar de esta conversación también. No buscamos juzgar el pasado con los ojos del presente. Eso es algo que polariza las discusiones tanto positiva como negativamente. Como historiadores y arqueólogos, lo que sí que podemos hacer, es analizar procesos históricos, eventos históricos y sus consecuencias a largo plazo. Eso es legítimo y necesario. Es decir, ¿por qué la realidad de Colombia es la que es?. ¿Y que tiene que ver Europa en esa realidad?. Sí, en qué medida esa realidad es consecuencia de algo que sucedió hace 500 años es una conversación que debemos tener. Y si tenemos esa conversación igual pues podemos replantearnos algunas certezas, cuestionarnos algunos valores y ver a dónde nos lleva esa conversación. Sí, en esos 500 años hay miles de años en los que se utiliza el oro sin esa obsesión por acumular y por usarlo para separar a los que tienen de los que no tienen. El oro y su metal son fascinantes, por sus propiedades, su maleabilidad, su brillo, su rareza… En las sociedades prehispánicas de Colombia, utilizaban muchísimo oro, pero era propiedad colectiva. Nadie lo acumulaba, sino que se regalaba, se ofrecía, se intercambiaba entre humanos, pero también entre humanos y seres espirituales.. De hecho, se hacían ofrendas…. Sí, se hacían ofrendas precisamente porque, como se toman cosas del mundo, se devuelven cosas al mundo para mantener ese equilibrio, esa reciprocidad. Y el oro facilitaba la comunicación con ese mundo espiritual. El oro se consideraba una presencia con vigencia y con poder y con agencia, es decir, el oro sigue estando vivo y hay comunidades que siguen considerando el oro como un ser vivo. Pero no lo consideran como una riqueza económica, es otro valor el que tiene. Entonces, de nuevo, volvemos a esa idea de partida de que hay otras maneras de entender el mundo. Y, claro, cuando los europeos llegan a América, como nos consideramos a nosotros mismos como la culminación de la civilización y lo mejor del mundo, cuanto más diferente eres de mí, más incivilizado, más bárbaro me pareces, y eso es lo que sucedió.. ¿Qué piezas son sus favoritas?. Estamos preparando la exposición y hoy mismo estuve en el sótano, porque estamos haciendo el «check in» y, cada vez que veo las piezas, mi favorita cambia. La selección para la muestra es realmente extraordinaria, es brutal. Con cada una de las vitrinas se podría montar una exposición internacional de relevancia. Como hay tantas piezas, hemos tratado de articularlas con temas y narrativas. De hecho, las piezas que hemos utilizado para la página web de la exposición no son las mismas que se utilizan para el «merchandising».. Ya, pero algunas dejarán al público con la boca abierta…. A mí me gustan mucho las figuras votivas de la de los muiscas, de la civilización muisca, que es una de las culturas orfebres de Colombia. Estas figuras son antropomorfas, es decir, son seres humanos pequeñitos y te puedes encontrar una persona tocando un instrumento musical, una madre con un bebé o un guerrero con un lanzador de dardos. Tienen una estética que a mí me encanta y son piezas que tienen dos dimensiones muy interesantes.. ¿Cuáles son?. La primera dimensión es que todas las piezas empezaron su vida como figuras de cera. Para hacerlas se empleaba una técnica que se llama el vaciado de la cera perdida, que requiere primero modelarlas en cera de abejas, alrededor se hace un molde de arcilla, luego se funde la cera y luego se echa el oro. Es muy probable que el modelado de la cera fuese tan importante o más que el propio oro, porque si acudimos a las comunidades actuales de Colombia, las abejas y la cera tienen muchísima importancia de ritual y es muy probable que la cera fuese un material muy importante, pero invisible arqueológicamente.. ¿Algunas pinceladas del discurso expositivo?. En la primera sala el visitante se va a ver inmerso en un espacio que evoca una maloca amazónica. La maloca es como una casa comunal en la que se hacen los rituales. Allí descubriremos principios cosmológicos de distintas comunidades indígenas del pasado y del presente y conoceremos también los seres del mundo. Después, a medida que avanza la exposición, descubriremos el sistema de canales y camellones de Colombia; en vez de hacer presas para bloquear el agua, hacían canales para trabajar con el agua. Después, aprenderemos de transformaciones, de transformaciones del cuerpo y de la identidad mediante pinturas, tatuajes, narigueras.. ¿Y cómo continúa?. Luego hablaremos de transformaciones de la materia para entender las técnicas orfebres y la gran diversidad de tecnologías que desarrollaron las sociedades prehispánicas; cada una responde, por supuesto, a un sustrato cultural diferente. Después viviremos un viaje chamánico y descubriremos también las plantas maestras, las plantas de poder y entenderemos la importancia que tiene la coca, el tabaco y otras plantas para un gran número de sociedades indígenas prehispánicas y modernas y aclararemos, espero, la muy mal entendida relación entre la cocaína y la coca. Y el final de la exposición lo dejaré abierto.
Comisario de la muestra «El oro y el universo. Saberes indígenas de Colombia» que se inaugura en el Museo Aqueológico de Alicante, Marq, el día 29
Marcos Martinón-Torres (Ourense, 1977) es uno de los cuatro comisarios de la nueva exposición del Museo Arqueológico de Alicante, Marq, «El oro y el universo. Saberes indígenas de Colombia», que se inaugurará el 29 de junio. Es catedrático de Ciencias Arqueológicas en la Universidad de Cambridge (Reino Unido) y fue el comisario de «El legado de las dinastías Qin y Han, China. Los guerreros de Xian», también del Marq. Recibe a LA RAZÓN en pleno montaje de la muestra.. En la presentación de la exposición en Madrid comentó la relevancia del préstamo del Museo del Oro de Bogotá a España…. Sí desde el 2012 no se había hecho un préstamo de esta envergadura del Museo del Oro a España y ahora se hace un préstamo de casi 300 objetos o presencias, como las llamamos, y muchas de ellas es la primera vez que visitan España. El Museo del Oro tiene mucha demanda, ya han hecho 200 exposiciones internacionales; han estado en todos los grandes museos del mundo. Conseguir meter al Marq en su calendario de exhibiciones, ya es un éxito. Y que la exposición temporal se haya hecho a nuestra medida es otro éxito.. ¿Cuándo empezó a gestarse?. Las primeras conversaciones empezaron en 2023; entonces estuve aquí mucho tiempo, trabajando en la en la exposición de los guerreros de Terracota, y me enamoré del Marq como museo y como equipo. Empecé a calentarles la cabeza, diciéndoles que había que hacer otra exposición todavía mejor que los guerreros de Xian y que fuese y todavía más sorprendente y que fuese sobre Colombia.. Y se ha hecho…. Sí. Entonces empezamos con las conversaciones entre el Marq y la que entonces era directora del Museo del Oro, María Alicia Uribe, una colega con la que trabajé durante mucho tiempo. Se jubiló precisamente este año, pero ella también está en el germen de esta exposición y es una de las integrantes del equipo de comisarios, que somos cuatro.. La comparación con los guerreros del Xian es inevitable…. Ya. Pero no tiene absolutamente nada que ver esta exposición ni por la naturaleza de los objetos ni por las ideas que exploramos ni por las sensaciones que vivirá el visitante. Sí tienen en común que la exposición es una experiencia totalmente inmersiva. Me parecía que esta exposición podía estar a la altura de los guerreros de terracota. Desde el inició pensé, quiero algo que sorprenda.. China y Colombia, dos mundos diferentes a Europa…. Sí, pero también es cierto que los guerreros de Terracota pues todo el mundo sabe o cree que saber algo sobre ellos. Y quiero pensar que en la exposición encontraron algo que le sorprendió, pero, de Colombia, creo que la gente sabe poco. Y lo poco que se cree saber, pues está lleno de prejuicios y estereotipos. Y entonces pues el punto de partida es muy diferente y el punto de llegada probablemente también.. Eso es lo que, salvando las distancias, reivindicaron Bad Bunny y Shakira, en la SuperBowl y el Mundial de fútbol, la idiosincrasia del universo latino…. Eso es algo pues que está en él centro de esta exposición. La pregunta de partida es, de hecho, ¿es posible habitar el mundo de otras maneras? Y evidentemente la respuesta es, sí, pero queremos ahondar en las implicaciones de de esa realidad que podría ser y es obvia, pero que quizás no analizamos lo suficiente. Eso es aplicable al pasado, o sea, tiene una raíz histórica y tiene una raíz en el presente. Y estamos tratando de abordar las dos. Por eso esto es una exposición de pasado y de presente.. Una de las aspiraciones es que nadie salga indiferente de la visita a la exposición…. Pues creo que vamos a tratar de descubrir para alguna gente unas cosmologías, unas maneras de estar en el mundo en las que no se considera el ser humano el centro del universo, sino un ser más que cohabita con otros seres que pueden ser las plantas, los animales, las piedras, los seres espirituales, y todos ellos tienen el mismo valor y, por tanto, las relaciones entre ellos son lo más importante. Hay que tratar de mantener un equilibrio entre todos los seres que habitamos en el mundo, sin asumir que los humanos tenemos la superioridad y de ese punto de partida se derivan comportamientos que buscan más la reciprocidad, es decir, se da tanto como se recibe, no se acumula para no desequilibrar el ambiente, no se explota el ambiente más allá de lo necesario, y se trabaja más cooperativamente. Esto es algo que los europeos se encontraron cuando llegaron a América y encontraron civilizaciones en las que no había reyes, en las que no había monedas, y eso pues, por una parte les desconcertó, por otra les llevó a negar la palabra civilización a estas sociedades. En cambio eran igual de complejas y sofisticadas, pero que nunca se les ha llamado civilizaciones hasta muy recientemente.. El título de la exposición alude a los saberes indígenas de Colombia…. A día de hoy hay más de un millón de personas indígenas en Colombia, hay más de 115 comunidades indígenas reconocidas y 65 lenguas que no se hablan en ningún lugar del mundo. Eso es una realidad que tenemos que reconocer, tenemos que celebrar y que además creo que nos pueden dar las claves o puntos de reflexión para enfrentarnos a la crisis ética y ecológica en la que vivimos.. Sin comparar…. Exacto. No se trata de hacer un juicio de valor de quién es mejor ni quién es peor, simplemente de poner sobre la mesa otra realidad. Y luego se pueden iniciar otras conversaciones más incómodas como por qué evitamos la palabra civilización cuando hablamos de las sociedades prehispánicas de Colombia; sí la utilizamos para los aztecas, para los egipcios, para el imperio chino, pero se lo negamos a estas ciudades. ¿A qué se debe eso y en qué medida los europeos tenemos responsabilidad por ello? Y se plantean otras preguntas igualmente incómodas.. ¿Cómo por ejemplo?. Cuestiones como cuáles son las consecuencias de nuestra obsesión por el oro y el dorado. Y también cuáles son las consecuencias de nuestra ligereza al confundir coca con cocaína.. Entiendo que el diálogo entre España y América está presente…. Es una exposición sobre Colombia en Europa y entonces inevitablemente se establece un diálogo entre esos dos mundos que tampoco están separados. De hecho, hay muchos cientos de miles de colombianos y colombianas en España y en Europa, que espero que puedan participar de esta conversación también. No buscamos juzgar el pasado con los ojos del presente. Eso es algo que polariza las discusiones tanto positiva como negativamente. Como historiadores y arqueólogos, lo que sí que podemos hacer, es analizar procesos históricos, eventos históricos y sus consecuencias a largo plazo. Eso es legítimo y necesario. Es decir, ¿por qué la realidad de Colombia es la que es?. ¿Y que tiene que ver Europa en esa realidad?. Sí, en qué medida esa realidad es consecuencia de algo que sucedió hace 500 años es una conversación que debemos tener. Y si tenemos esa conversación igual pues podemos replantearnos algunas certezas, cuestionarnos algunos valores y ver a dónde nos lleva esa conversación. Sí, en esos 500 años hay miles de años en los que se utiliza el oro sin esa obsesión por acumular y por usarlo para separar a los que tienen de los que no tienen. El oro y su metal son fascinantes, por sus propiedades, su maleabilidad, su brillo, su rareza… En las sociedades prehispánicas de Colombia, utilizaban muchísimo oro, pero era propiedad colectiva. Nadie lo acumulaba, sino que se regalaba, se ofrecía, se intercambiaba entre humanos, pero también entre humanos y seres espirituales.. De hecho, se hacían ofrendas…. Sí, se hacían ofrendas precisamente porque, como se toman cosas del mundo, se devuelven cosas al mundo para mantener ese equilibrio, esa reciprocidad. Y el oro facilitaba la comunicación con ese mundo espiritual. El oro se consideraba una presencia con vigencia y con poder y con agencia, es decir, el oro sigue estando vivo y hay comunidades que siguen considerando el oro como un ser vivo. Pero no lo consideran como una riqueza económica, es otro valor el que tiene. Entonces, de nuevo, volvemos a esa idea de partida de que hay otras maneras de entender el mundo. Y, claro, cuando los europeos llegan a América, como nos consideramos a nosotros mismos como la culminación de la civilización y lo mejor del mundo, cuanto más diferente eres de mí, más incivilizado, más bárbaro me pareces, y eso es lo que sucedió.. ¿Qué piezas son sus favoritas?. Estamos preparando la exposición y hoy mismo estuve en el sótano, porque estamos haciendo el «check in» y, cada vez que veo las piezas, mi favorita cambia. La selección para la muestra es realmente extraordinaria, es brutal. Con cada una de las vitrinas se podría montar una exposición internacional de relevancia. Como hay tantas piezas, hemos tratado de articularlas con temas y narrativas. De hecho, las piezas que hemos utilizado para la página web de la exposición no son las mismas que se utilizan para el «merchandising».. Ya, pero algunas dejarán al público con la boca abierta…. A mí me gustan mucho las figuras votivas de la de los muiscas, de la civilización muisca, que es una de las culturas orfebres de Colombia. Estas figuras son antropomorfas, es decir, son seres humanos pequeñitos y te puedes encontrar una persona tocando un instrumento musical, una madre con un bebé o un guerrero con un lanzador de dardos. Tienen una estética que a mí me encanta y son piezas que tienen dos dimensiones muy interesantes.. ¿Cuáles son?. La primera dimensión es que todas las piezas empezaron su vida como figuras de cera. Para hacerlas se empleaba una técnica que se llama el vaciado de la cera perdida, que requiere primero modelarlas en cera de abejas, alrededor se hace un molde de arcilla, luego se funde la cera y luego se echa el oro. Es muy probable que el modelado de la cera fuese tan importante o más que el propio oro, porque si acudimos a las comunidades actuales de Colombia, las abejas y la cera tienen muchísima importancia de ritual y es muy probable que la cera fuese un material muy importante, pero invisible arqueológicamente.. ¿Algunas pinceladas del discurso expositivo?. En la primera sala el visitante se va a ver inmerso en un espacio que evoca una maloca amazónica. La maloca es como una casa comunal en la que se hacen los rituales. Allí descubriremos principios cosmológicos de distintas comunidades indígenas del pasado y del presente y conoceremos también los seres del mundo. Después, a medida que avanza la exposición, descubriremos el sistema de canales y camellones de Colombia; en vez de hacer presas para bloquear el agua, hacían canales para trabajar con el agua. Después, aprenderemos de transformaciones, de transformaciones del cuerpo y de la identidad mediante pinturas, tatuajes, narigueras.. ¿Y cómo continúa?. Luego hablaremos de transformaciones de la materia para entender las técnicas orfebres y la gran diversidad de tecnologías que desarrollaron las sociedades prehispánicas; cada una responde, por supuesto, a un sustrato cultural diferente. Después viviremos un viaje chamánico y descubriremos también las plantas maestras, las plantas de poder y entenderemos la importancia que tiene la coca, el tabaco y otras plantas para un gran número de sociedades indígenas prehispánicas y modernas y aclararemos, espero, la muy mal entendida relación entre la cocaína y la coca. Y el final de la exposición lo dejaré abierto.
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