Todos los días del año hay un motivo para regalar flores, pero sin duda San Valentín es uno de los días grandes de las floristerías. Y para que nadie tenga excusas por falta de tiempo, en la floristería Violeta Lolín de Valencia han vuelto a tomárselo muy en serio. Situada en la plaza del Ayuntamiento de Valencia, este comercio histórico forma parte de uno de los mercados de flores con más solera de España y ha decidido abrir tres días de manera interrumpida. La plaza está literalmente inundada de flores conformando un espectáculo de color que no pasa desapercibido.. Su propietario, Miguel Ángel Garrido Soriano, explica a LA RAZÓN que están siendo días muy intensos. Esta noche de viernes seguirán abiertos para que en esta madrugada de San Valentín nadie se quede sin demostrar su amor, entendido en el más amplio de los conceptos.. Y como las modas cambian, este año hay una flor que está a punto de desbancar a los tulipanes. Las redes sociales han catapultado a esta flor, sobre todo entre los jóvenes. «Cada vez más es la gente de 20 a 35 años compra flores y les gustan muchísimo los tulipanes». Se trata, además, de un producto asequible porque por «15 o 20 euros tienes un ramito de flores de tulipanes, que está muy de moda».. Para los que les gusta la originalidad, «sigue teniendo tirón el ramo variado, que podemos preparar a partir de 35 euros y no llega a ser el clásico ramo de rosas» porque la rosa, aunque sigue siendo la número uno en San Valentín, no convence a todos. «Mucha gente nos cuenta que se ha cansado de las rosas, aunque es el producto que perdura año tras año».. «Asociamos las rosas rojas a San Valentín y es cierto que se mantiene en el pódium por su tradición, es la insignia del amor».. La Violeta Lolín hará mañana balance de cómo ha sido este San Valentín, de momento, Garrido asegura que está siendo una experiencia muy enriquecedora. «La gente se acerca a comprar y también a hacerse muchas fotos. Estamos muy contentos».. La luz de esta floristería ha dado estas noches vida a esta emblemática plaza que ya está en la cuenta atrás para convertirse, un año más, en la catedral del pólvora.
La Violeta Lolín recibe a enamorados que dicen «te quiero» con flores
Todos los días del año hay un motivo para regalar flores, pero sin duda San Valentín es uno de los días grandes de las floristerías. Y para que nadie tenga excusas por falta de tiempo, en la floristería Violeta Lolín de Valencia han vuelto a tomárselo muy en serio. Situada en la plaza del Ayuntamiento de Valencia, este comercio histórico forma parte de uno de los mercados de flores con más solera de España y ha decidido abrir tres días de manera interrumpida. La plaza está literalmente inundada de flores conformando un espectáculo de color que no pasa desapercibido.. Su propietario, Miguel Ángel Garrido Soriano, explica a LA RAZÓN que están siendo días muy intensos. Esta noche de viernes seguirán abiertos para que en esta madrugada de San Valentín nadie se quede sin demostrar su amor, entendido en el más amplio de los conceptos.. Y como las modas cambian, este año hay una flor que está a punto de desbancar a los tulipanes. Las redes sociales han catapultado a esta flor, sobre todo entre los jóvenes. «Cada vez más es la gente de 20 a 35 años compra flores y les gustan muchísimo los tulipanes». Se trata, además, de un producto asequible porque por «15 o 20 euros tienes un ramito de flores de tulipanes, que está muy de moda».. Para los que les gusta la originalidad, «sigue teniendo tirón el ramo variado, que podemos preparar a partir de 35 euros y no llega a ser el clásico ramo de rosas» porque la rosa, aunque sigue siendo la número uno en San Valentín, no convence a todos. «Mucha gente nos cuenta que se ha cansado de las rosas, aunque es el producto que perdura año tras año».. «Asociamos las rosas rojas a San Valentín y es cierto que se mantiene en el pódium por su tradición, es la insignia del amor».. La Violeta Lolín hará mañana balance de cómo ha sido este San Valentín, de momento, Garrido asegura que está siendo una experiencia muy enriquecedora. «La gente se acerca a comprar y también a hacerse muchas fotos. Estamos muy contentos».. La luz de esta floristería ha dado estas noches vida a esta emblemática plaza que ya está en la cuenta atrás para convertirse, un año más, en la catedral del pólvora.
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