Este 2026 se cumplen 150 años de la primera llamada telefónica de la historia, aquella en la que Alexander Graham Bell pronunció su célebre «Mr. Watson, come here, I want to see you».. Aquella frase, aparentemente trivial, inauguró una revolución tecnológica que transformó la forma de comunicarse, trabajar y relacionarse. Lo que empezó como un experimento rudimentario entre dos habitaciones se convirtió en una red global que hoy damos por sentada.. España no tardó en sumarse a ese cambio. Apenas un año después, en 1877, ya se realizaban las primeras pruebas telefónicas en Barcelona y Madrid.. Y en 1880, el extremeño Rodrigo Sánchez Arjona protagonizó la primera conexión de larga distancia entre Fregenal de la Sierra y Sevilla, un hito que demostró que el país estaba dispuesto a abrazar la modernidad.. A partir de ahí, el teléfono comenzó a expandirse por ciudades y pueblos, aunque con una red todavía precaria y dependiente de centralitas manuales.. Ahí entraron en escena las telefonistas, figuras esenciales en la historia de las telecomunicaciones. Por eso, Malas lenguas quiso sumarse a la celebración y envió a su Jonatan Oliva a un lugar muy especial: Canena, Jaén.. Allí se encuentra el Museo de Telecomunicaciones, donde se rinde homenaje a esas telefonistas que jugaron un papel tan importante antes de que existieran las conexiones automáticas.. Y es que eran ellas quienes, con precisión casi quirúrgica, conectaban físicamente cada llamada. Se exigía una voz clara, rapidez mental, buena memoria y, sobre todo, discreción absoluta.. En muchos pueblos, la telefonista era la persona mejor informada de la localidad, como le mostraron algunas de las habitantes del pueblo al reportero del programa de Jesús Cintora.. El Museo de Canena reúne centralitas originales, teléfonos históricos y piezas que muestran cómo funcionaba el sistema antes de la era digital. Es también un homenaje explícito a aquellas primeras operadoras, cuyo trabajo sostenía la red mucho antes de que existieran las pantallas táctiles y las llamadas automáticas.. «Era un oficio que hacían, principalmente mujeres», destacó Oliva. «Era de las pocas cosas en las que nos dejaban trabajar», le contó una de ellas al reportero.. «Debían de tener dos características: que fueran solteras y una determinada longitud de brazo», le explicaron en el museo al colaborador de Malas lenguas.. Oliva también afirmó que «la llamada histórica más importante que se ha hecho en España es ‘MóStoles, empanadillas, Encarna'», recordando el famoso sketch de Martes y Trece.. Otras vecinas de la localidad jienense le confesaron al reportero que todavía usaban el teléfono fijo, algo que ha caído en desuso en las viviendas de las grandes ciudades, que optan por el teléfono móvil.
El programa de Jesús Cintora celebró el 150 aniversario de la primera llamada teléfónica del mundo.
20MINUTOS.ES – Televisión
Este 2026 se cumplen 150 años de la primera llamada telefónica de la historia, aquella en la que Alexander Graham Bell pronunció su célebre «Mr. Watson, come here, I want to see you».. Aquella frase, aparentemente trivial, inauguró una revolución tecnológica que transformó la forma de comunicarse, trabajar y relacionarse. Lo que empezó como un experimento rudimentario entre dos habitaciones se convirtió en una red global que hoy damos por sentada.. España no tardó en sumarse a ese cambio. Apenas un año después, en 1877, ya se realizaban las primeras pruebas telefónicas en Barcelona y Madrid.. Las chicas del cable. Y en 1880, el extremeño Rodrigo Sánchez Arjona protagonizó la primera conexión de larga distancia entre Fregenal de la Sierra y Sevilla, un hito que demostró que el país estaba dispuesto a abrazar la modernidad.. A partir de ahí, el teléfono comenzó a expandirse por ciudades y pueblos, aunque con una red todavía precaria y dependiente de centralitas manuales.. Ahí entraron en escena las telefonistas, figuras esenciales en la historia de las telecomunicaciones. Por eso, Malas lenguas quiso sumarse a la celebración y envió a su Jonatan Oliva a un lugar muy especial: Canena, Jaén.. Allí se encuentra el Museo de Telecomunicaciones, donde se rinde homenaje a esas telefonistas que jugaron un papel tan importante antes de que existieran las conexiones automáticas.. Y es que eran ellas quienes, con precisión casi quirúrgica, conectaban físicamente cada llamada. Se exigía una voz clara, rapidez mental, buena memoria y, sobre todo, discreción absoluta.. Jonatan Oliva, en ‘Malas lenguas’.RTVE. En muchos pueblos, la telefonista era la persona mejor informada de la localidad, como le mostraron algunas de las habitantes del pueblo al reportero del programa de Jesús Cintora.. El Museo de Canena reúne centralitas originales, teléfonos históricos y piezas que muestran cómo funcionaba el sistema antes de la era digital. Es también un homenaje explícito a aquellas primeras operadoras, cuyo trabajo sostenía la red mucho antes de que existieran las pantallas táctiles y las llamadas automáticas.. «Era un oficio que hacían, principalmente mujeres», destacó Oliva. «Era de las pocas cosas en las que nos dejaban trabajar», le contó una de ellas al reportero.. «Debían de tener dos características: que fueran solteras y una determinada longitud de brazo», le explicaron en el museo al colaborador de Malas lenguas.. Oliva también afirmó que «la llamada histórica más importante que se ha hecho en España es ‘MóStoles, empanadillas, Encarna'», recordando el famoso sketch de Martes y Trece.. Otras vecinas de la localidad jienense le confesaron al reportero que todavía usaban el teléfono fijo, algo que ha caído en desuso en las viviendas de las grandes ciudades, que optan por el teléfono móvil.
