El candidato de Por Andalucía a la Presidencia de la Junta de Andalucía, Antonio Maíllo, ha propuesto este miércoles la elaboración de un mapa público que evite la instalación de plantas energéticas en suelos fértiles para proteger al sector agropecuario.. En declaraciones a los periodistas en Castro del Rio (Córdoba), Maíllo ha afirmado que su formación siempre ha defendido una transición energética que sustituya las energías fósiles por la energía renovable desde una «planificación pública» que establezca «unos mapas de dónde se puede instalar y dónde no».. En este sentido, ha asegurado que si él es presidente de Andalucía no aceptará el «modelo» actual de que llegue «un fondo de inversión extranjero y decida donde tiene que instalarse», mientras que ha recordado que la región cuenta con «400.000 hectáreas» de «tierra baldía» donde se pueden instalar en lugar de hacerlo en «las tierras fértiles que son de uso de los pequeños agricultores».. «Lo tenemos clarísimo, vamos a proteger, como ya se hace en Francia, que ninguna tierra fértil sirva para instalaciones mientras hay hectáreas de tierras baldías que pueden servir», ha apostillado Maíllo, quien ha acusado al candidato del PP a la reelección, Juanma Moreno, de ser «sumiso» a los «intereses de un inversor extranjero» y usar la declaración de «utilidad pública» como excusa para «expropiar a pequeños agricultores».. Por ello, ha defendido un «sistema planificado» desde la Junta de Andalucía con un «mapa de diseño» de donde se deben establecer tanto las fotovoltaicas, como eólicas o las solares y, por supuesto, «incompatible con el territorio agrario».. Además, ha resaltado que el sistema tendrá una «definición de zona estratégica de especial atención agropecuaria» para que si algún agricultor quiere vender la tierra para destinarla a ese uso energético, la administración regional tenga el «uso del derecho de tanteo y retracto» para quedársela y hacer un «banco de tierras» que pueda dársela a «agricultores que quieran instalarse».. Por otro lado, Maíllo ha señalado que su formación tiene contemplado un plan para proteger al sector agropecuario en Andalucía ante el impacto del acuerdo de Mercosur, los aranceles propuestos por Estados Unidos y los efectos de la Política Agraria Común (PAC) con el objetivo de que la Junta andaluza pase de ser un «actor inoperativo» a un «actor económico activo» que proteja al sector primario.
«Hay hectáreas de tierras baldías que pueden servir», indica el candidato de Por Andalucía
El candidato de Por Andalucía a la Presidencia de la Junta de Andalucía, Antonio Maíllo, ha propuesto este miércoles la elaboración de un mapa público que evite la instalación de plantas energéticas en suelos fértiles para proteger al sector agropecuario.. En declaraciones a los periodistas en Castro del Rio (Córdoba), Maíllo ha afirmado que su formación siempre ha defendido una transición energética que sustituya las energías fósiles por la energía renovable desde una «planificación pública» que establezca «unos mapas de dónde se puede instalar y dónde no».. En este sentido, ha asegurado que si él es presidente de Andalucía no aceptará el «modelo» actual de que llegue «un fondo de inversión extranjero y decida donde tiene que instalarse», mientras que ha recordado que la región cuenta con «400.000 hectáreas» de «tierra baldía» donde se pueden instalar en lugar de hacerlo en «las tierras fértiles que son de uso de los pequeños agricultores».. «Lo tenemos clarísimo, vamos a proteger, como ya se hace en Francia, que ninguna tierra fértil sirva para instalaciones mientras hay hectáreas de tierras baldías que pueden servir», ha apostillado Maíllo, quien ha acusado al candidato del PP a la reelección, Juanma Moreno, de ser «sumiso» a los «intereses de un inversor extranjero» y usar la declaración de «utilidad pública» como excusa para «expropiar a pequeños agricultores».. Por ello, ha defendido un «sistema planificado» desde la Junta de Andalucía con un «mapa de diseño» de donde se deben establecer tanto las fotovoltaicas, como eólicas o las solares y, por supuesto, «incompatible con el territorio agrario».. Además, ha resaltado que el sistema tendrá una «definición de zona estratégica de especial atención agropecuaria» para que si algún agricultor quiere vender la tierra para destinarla a ese uso energético, la administración regional tenga el «uso del derecho de tanteo y retracto» para quedársela y hacer un «banco de tierras» que pueda dársela a «agricultores que quieran instalarse».. Por otro lado, Maíllo ha señalado que su formación tiene contemplado un plan para proteger al sector agropecuario en Andalucía ante el impacto del acuerdo de Mercosur, los aranceles propuestos por Estados Unidos y los efectos de la Política Agraria Común (PAC) con el objetivo de que la Junta andaluza pase de ser un «actor inoperativo» a un «actor económico activo» que proteja al sector primario.
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