El presidente francés, Emmanuel Macron, aseguró este martes durante un discurso a la nación que «no se pueden aprobar» los ataques de EE UU e Israel contra Irán porque «están fuera del derecho internacional», pero aseguró que Teherán «tiene la responsabilidad primera» por su programa nuclear y el apoyo a milicias de Oriente Medio. El jefe de Estado también ha confirmado que el portaaviones «Charles de Gaulle» se dirige hacia el Mediterráneo, remitiéndose al impacto del conflicto de Oriente Medio en el comercio internacional. «Estamos tomando la iniciativa de construir una coalición para reunir los recursos, incluidos los militares, para reanudar y asegurar el tráfico en sus rutas marítimas que son esenciales para la economía global «, aseguró Macron.
Macron intenta romper el papel de espectador al que le han relegado en la guerra de Irán. El malestar es evidente porque ni EE UU ni Israel avisaron previamente a París del inicio de sus operaciones conjuntas. El presidente francés lleva cuatro días pretendiendo recuperar un rol en la escena internacional y al anuncio del aumento de la capacidad nuclear de disuasión francesa del pasado lunes se ha sumado este martes una alocución de Macron por televisión desde el Elíseo.. Durante su intervención, Macron ha anunciado el desplazamiento del portaviones Charles de Gaulle hacia el Mediterráneo, un anuncio cargado de simbolismo y una manera de mostrar a los principales actores de la guerra de Irán el peso de Francia a la hora de defender los intereses de Francia y de lo que llama Macron una potencia «fiable» que defiende sus intereses legítimos y los de sus aliados en la región.. A esto se suma la llegada de una fragata francesa, la Languedoc, a Chipre 24 horas después del ataque iraní contra una base británica en la isla. Horas antes de la intervención de Macron, el Gobierno chipriota confirmaba también que Francia va a desplegar un sistema antimisiles en la isla. Fuentes del Elíseo subrayan que la participación francesa en el conflicto se limita a una posición defensiva y no ofensiva. En este sentido, aviones Raffale con base en los Emiratos Árabes Unidos han llevado a cabo operaciones de seguridad aérea sobre bases francesas en Oriente Medio, según ha confirmado el ministro de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, sin precisar más detalles.. Garantizar la seguridad. Macron también ha expresado su idea de avanzar en una coalición con sus socios en la región para garantizar la seguridad del tráfico en la región, amenazada desde el inicio del conflicto hace cinco días. «Estamos tomando la iniciativa de crear una coalición para reunir los medios, incluidos los militares, necesarios para recuperar y garantizar la seguridad del tráfico marítimo en Oriente Medio», ha explicado Emmanuel Macron en un discurso que apenas ha durado 7 minutos en tono sobrio desde el Elíseo y durante el cual, de nuevo el mandatario galo ha hecho un difícil equilibrio con Israel. Por un lado, ha condenado el objetivo iraní de acabar con Israel y ha pedido a Hizbulá que detenga cualquier ataque sobre Israel y por otro, ha instado a Netanyahu a «respetar el territorio libanés y su integridad».. Otra cuestión sobre la que se esperaba con expectación las palabras del presidente era el eventual retorno de la numerosa comunidad francesa en Oriente Medio. París va a fletar varios aviones para que puedan regresar de forma escalonada los casos más urgentes. En total, se estima que hay 400.000 franceses en hasta doce países de la zona, de los cuales, 25.000 ya han expresado su deseo de volver lo antes posible. Los primeros repatriados deben llegar a París al cierre de esta edición.. Aunque la actividad se ha reanudado de forma muy limitada en Dubai y Abu Dabi, miles de franceses siguen atrapados en los distintos emiratos. Dado que la situación podría prolongarse durante varias semanas, «estamos organizando de forma ordenada la repatriación de nuestros conciudadanos que lo deseen, empezando por los más vulnerables» ha dicho Macron este martes por la noche en televisión.. Disuasión nuclear. Estos anuncios se suman a los que el propio Macron hizo en materia nuclear el lunes. La disuasión nuclear es la piedra angular de la estrategia de Defensa de Francia desde tiempos del general De Gaulle. París ya ha ofrecido esa defensa a sus socios europeos y ha admitido que hay 8 países interesados. En cualquier caso, Macron ha vuelto a dejar claro que será Francia quien se quedaría con la prerrogativa última de apretar el botón rojo.»Si usáramos nuestro arsenal, ningún Estado, por poderoso que fuera, podría evitarlo, y ninguno, por grande que fuera, podría recuperarse» dijo Macron el lunes.. «Nuestra disuasión es robusta y eficaz. Cualquier país que se atreva a atacar Francia sabe el importante precio que tendrá que pagar», ha vuelto a recordar el presidente francés. Tras la invasión rusa de Ucrania y la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, «la situación ha cambiado y obliga a ir a una disuasión avanzada» porque, según el presidente francés, «los europeos se han acostumbrado a que su defensa dependa de reglas pactadas por terceros. París y Berlín se han comprometido a tomar medidas concretas este año, incluyendo la participación alemana en ejercicios nucleares franceses, visitas conjuntas a emplazamientos estratégicos y el desarrollo de capacidades convencionales con sus socios europeos.
Durante un breve discurso a la nación el presidente francés ha confirmado el envío del portaaviones nuclear Charles de Gaulle al Mediterráneo
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