El trasvase Tajo-Segura, una infraestructura clave para la economía de la Región de Murcia, afronta una de sus mayores encrucijadas. Los recortes derivados del aumento de los caudales ecológicos en el Alto Tajo mantienen en alerta a los regantes de Murcia, Alicante y Almería, que temen una reducción drástica de los recursos disponibles para sus cultivos.
El presidente del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (SCRATS), Lucas Jiménez, (Sangonera La Seca, 1967) defiende la viabilidad de esta infraestructura y denuncia el impacto de unas decisiones que considera políticas. En esta entrevista para LA RAZÓN, analiza la situación actual del Trasvase y sus perspectivas de futuro.
El SCRATS califica de “insostenible” la situación del sector primario. ¿Cuál es actualmente el principal problema que está poniendo en riesgo la viabilidad de las explotaciones agrícolas de la Región de Murcia?
No se trata de un problema, sino de un conjunto de problemas. A los generalizados en el conjunto del país -coste de los productos, complejidad administrativa, trabas para frenar las plagas y diferente vara de medir a nuestros productos con respecto a los que vienen de fuera-, el sector primario de la cuenca del Segura se enfrenta a dos retos diferenciadores: la habitual escasez de agua y los elevados costes de la misma.
Este año hidrológico ha sido bueno, pero ustedes siguen denunciando el recorte del Trasvase Tajo-Segura. ¿Cómo se explica que, con una situación hidrológica favorable, los regantes sigan teniendo incertidumbre sobre el agua disponible para sus cultivos?
El recorte del Trasvase es la consecuencia directa de la elevación premeditada y política de los caudales ecológicos en los tramos del Alto Tajo. Ese recorte se graduó temporalmente para que fuese efectivo en su totalidad en enero de 2027. Cuando la situación de los embalses de cabecera empeore, que lo hará, veremos las consecuencias reales del recorte de 2023 efectuado por el Consejo de Ministros de don Pedro Sánchez.
En un reciente comunicado hablan de recursos “aprobados pero pendientes de trasvasar”. ¿De qué recursos están hablando exactamente y qué está impidiendo que lleguen a la cuenca del Segura?
En el momento de la desgraciada rotura del canal quedaban pendientes de trasvasar un total de 99 hm³, de los cuales aproximadamente 65 -una vez descontadas las pérdidas- son para regadío. El resto se destina al abastecimiento humano de nuestras regiones.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, reclama que se apliquen las nuevas reglas de explotación del Tajo-Segura, mientras que López Miras ha anunciado que intentará retrasarlas. ¿Qué posición tiene el SCRATS ante estas nuevas reglas y qué consecuencias tendría su entrada en vigor para los regantes?
Siempre advertimos de que lo primordial es revertir el recorte y devolver al Alto Tajo el caudal preciso, no el caudal elevado por motivos políticos que se aplica ahora. Eso es lo importante. Las reglas no tendrían importancia si no fuera porque, al necesitar de su aprobación en las Cortes Generales, harían más complicado, si cabe, volver a la normalidad de caudales en el Alto Tajo.
Ustedes también denuncian la incertidumbre sobre el cierre de pozos. ¿Qué impacto tendría para los agricultores de la Región que se produjera ese cierre y hasta qué punto son necesarios esos recursos para garantizar el próximo año hidrológico?
Mire usted, lo previsto en el Plan de Cuenca del Tajo-Segura vigente en la actualidad es un cese de extracciones del 50%. Añádale el cierre efectivo del 50% del Trasvase y el drama está servido. Nuestras regiones no se pueden permitir esta situación, y España tampoco.
Han anunciado que elevarán el tono contra el Gobierno de la Nación si no llegan esos recursos y que acompañarán a las organizaciones agrarias en sus movilizaciones. ¿Hasta dónde está dispuesto a llegar el SCRATS y qué tendría que ocurrir para que considerasen que se ha cruzado una línea roja?
El volumen pendiente de trasvasar -fruto del retraso provocado por otra rotura ocurrida en el verano de 2025, así como de la gestión eficiente de nuestros regadíos y de la concienciación existente en nuestros hogares sobre el consumo responsable de agua- ha de ser trasvasado cuando se resuelva la avería, porque nada lo impide, salvo, en su caso, la voluntad política del Gobierno de la Nación de poner trabas al sector en estas regiones.
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El trasvase Tajo-Segura, una infraestructura clave para la economía de la Región de Murcia, afronta una de sus mayores encrucijadas. Los recortes derivados del aumento de los caudales ecológicos en el Alto Tajo mantienen en alerta a los regantes de Murcia, Alicante y Almería, que temen una reducción drástica de los recursos disponibles para sus cultivos.
El presidente del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (SCRATS), Lucas Jiménez, (Sangonera La Seca, 1967) defiende la viabilidad de esta infraestructura y denuncia el impacto de unas decisiones que considera políticas. En esta entrevista para LA RAZÓN, analiza la situación actual del Trasvase y sus perspectivas de futuro.
El SCRATS califica de “insostenible” la situación del sector primario. ¿Cuál es actualmente el principal problema que está poniendo en riesgo la viabilidad de las explotaciones agrícolas de la Región de Murcia?
No se trata de un problema, sino de un conjunto de problemas. A los generalizados en el conjunto del país -coste de los productos, complejidad administrativa, trabas para frenar las plagas y diferente vara de medir a nuestros productos con respecto a los que vienen de fuera-, el sector primario de la cuenca del Segura se enfrenta a dos retos diferenciadores: la habitual escasez de agua y los elevados costes de la misma.
Este año hidrológico ha sido bueno, pero ustedes siguen denunciando el recorte del Trasvase Tajo-Segura. ¿Cómo se explica que, con una situación hidrológica favorable, los regantes sigan teniendo incertidumbre sobre el agua disponible para sus cultivos?
El recorte del Trasvase es la consecuencia directa de la elevación premeditada y política de los caudales ecológicos en los tramos del Alto Tajo. Ese recorte se graduó temporalmente para que fuese efectivo en su totalidad en enero de 2027. Cuando la situación de los embalses de cabecera empeore, que lo hará, veremos las consecuencias reales del recorte de 2023 efectuado por el Consejo de Ministros de don Pedro Sánchez.
En un reciente comunicado hablan de recursos “aprobados pero pendientes de trasvasar”. ¿De qué recursos están hablando exactamente y qué está impidiendo que lleguen a la cuenca del Segura?
En el momento de la desgraciada rotura del canal quedaban pendientes de trasvasar un total de 99 hm³, de los cuales aproximadamente 65 -una vez descontadas las pérdidas- son para regadío. El resto se destina al abastecimiento humano de nuestras regiones.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, reclama que se apliquen las nuevas reglas de explotación del Tajo-Segura, mientras que López Miras ha anunciado que intentará retrasarlas. ¿Qué posición tiene el SCRATS ante estas nuevas reglas y qué consecuencias tendría su entrada en vigor para los regantes?
Siempre advertimos de que lo primordial es revertir el recorte y devolver al Alto Tajo el caudal preciso, no el caudal elevado por motivos políticos que se aplica ahora. Eso es lo importante. Las reglas no tendrían importancia si no fuera porque, al necesitar de su aprobación en las Cortes Generales, harían más complicado, si cabe, volver a la normalidad de caudales en el Alto Tajo.
Ustedes también denuncian la incertidumbre sobre el cierre de pozos. ¿Qué impacto tendría para los agricultores de la Región que se produjera ese cierre y hasta qué punto son necesarios esos recursos para garantizar el próximo año hidrológico?
Mire usted, lo previsto en el Plan de Cuenca del Tajo-Segura vigente en la actualidad es un cese de extracciones del 50%. Añádale el cierre efectivo del 50% del Trasvase y el drama está servido. Nuestras regiones no se pueden permitir esta situación, y España tampoco.
Han anunciado que elevarán el tono contra el Gobierno de la Nación si no llegan esos recursos y que acompañarán a las organizaciones agrarias en sus movilizaciones. ¿Hasta dónde está dispuesto a llegar el SCRATS y qué tendría que ocurrir para que considerasen que se ha cruzado una línea roja?
El volumen pendiente de trasvasar -fruto del retraso provocado por otra rotura ocurrida en el verano de 2025, así como de la gestión eficiente de nuestros regadíos y de la concienciación existente en nuestros hogares sobre el consumo responsable de agua- ha de ser trasvasado cuando se resuelva la avería, porque nada lo impide, salvo, en su caso, la voluntad política del Gobierno de la Nación de poner trabas al sector en estas regiones.
The Trasvase cutback is the direct result of the politically premeditated and deliberate increase in ecological flows in sections of the Upper Tagus.
