Antonio Gaudí es uno de los nombres más ilustres de la historia del arte de España. El arquitecto de la Sagrada Familia de Barcelona, un monumento sin igual en nuestro país, también diseñó otras importantes construcciones como la Casa Batlló, la Casa Vicens o La Pedrera. Pero también fuera de Cataluña se puede apreciar la obra del modernista catalán, pues diseñó tres importantes edificios entre residencias y castillos en otras regiones españolas.. Sin lugar a dudas, se tratan de edificaciones de una gran importancia y notoriedad mayúscula, al alcance de muy pocos. Y es muestra de que el nombre de Gaudí no resuena solo en Cataluña, sino que también a lo largo de España y del mundo, que da valor mayúsculo a su obra.. El Capricho de Antonio Gaudí, Comillas (Cantabria). Entre las primeras obras de Antonio Gaudí se encuentra El Capricho (su nombre real es Villa Quijano), en la localidad cántabra de Comillas. Se trata de una residencia de verano construida entre 1883 y 1885. Con poco más de treinta años, el modernista español ya reflejaba su creatividad, coincidiendo también en su etapa orientalista con su primera gran obra, Casa Vicens, la cual acabaría siendo Patrimonio Mundial de la UNESCO.. Las obras del Capricho finalizaron antes. El arquitecto se inspiraba a lo largo de esta etapa en el arte de Oriente Próximo y Lejano Oriente, como el que se presenciaba en Persia, India o Japón, relacionándolo al arte islámico hispánico, especialmente el nazarí o el mudéjar.. En la residencia cántabra se muestran detalles de inspiración mudéjar, que combina piedra, azulejo y ladrillo, además de arcos mitrales o remates en forma de templete.. El Capricho está declarado como Bien de Interés Cultural desde 1969, a pesar de que el edificio cayó en el abandono tras la Guerra Civil. A finales del siglo XX fue restaurado y convertido en restaurante, y posteriormente comprado por una empresa japonesa. Desde 2009, es un museo y una visita obligatoria para toda persona que llegue a esta localidad de Cantabria, y los vecinos luchan para que sea reconocido Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.. Palacio Episcopal de Antonio Gaudí, Astorga (Castilla y León). No muy lejos de El Capricho de Comillas se encuentra el Palacio Episcopal de Astorga, en León, otra de las grandes obras del modernista fuera de Cataluña. Encargado por el obispo Joan Baptista Grau i Vallespinós, fue realizado entre 1889 y 1915, aunque no fue un proyecto completo de Antonio Gaudí, ya que en su etapa final, tuvo que abandonar su realización por discrepancias con el siguiente obispo y fue terminado por García Guereta.. En el caso del Palacio Episcopal de Astorga, coincidió con el periodo neogótico de Gaudí, por lo que el artista se inspiró en el arte gótico medieval. La piedra usada es granito blanco de la cantera de Monte Arenas, en el Bierzo, y recuerda a los castillos franceses del valle del Loira.. El castillo tiene cuatro torreones foso y planta de cruz griega, la cual se puede observar en su exterior. Se presenta en bóvedas de crucerías sobre arcos ojivales de cerámica vidriada. También hubo remates de estilo mudéjar.. Las cubiertas del castillo alcanzan los veintiún metros y contienen una serie de chimeneas, mientras que las torres están rematadas por chapiteles. Por su parte, el pórtico de entrada tiene tres grandes arcos abocinados, hechos con sillares separados entre sí por contrafuertes inclinados. En la actualidad, es un museo que se puede visitar.. Casa Botines de Antonio Gaudí, León (Castilla y León). La otra gran obra de Gaudí fuera de Cataluña es Casa Botines, en León. Un proyecto comenzado (y terminado) durante la construcción del Palacio Episcopal de Astorga, y que en un principio fue la sede de una empres textil leonesas y que su nombre haría honor al fundador de la compañía (Joan Homs i Botinas).. Una joya del modernismo español con estilo neogótico y toques funcionales. Situado en el Camino de Santiago, es considerado Bien de Interés Cultural y Gaudí la asoció a la leyenda de San Jorge y el dragón, por lo que se pueden presenciar pilares que simulan las garras de esta criatura fantástica.. Casa Botines, que hoy es un conocido como Museo Casa Botines Gaudí, fue construido entre 1891 y 1894. El arquitecto español quiso que encajara a la perfección con el clima leonés, y construyó las paredes más gruesas de las habituales en sus demás edificios.. Esta edificación de cuatro plantas, con hasta 365 ventanas, ha sido de almacén a oficina e incluso vivienda, y hoy en día es un museo.. Por otro lado, se debe mencionar que Gaudí también colaboró con la reforma de la Catedral de Palma, aunque no se puede considerar una obra del modernista como tal. Además, estuvo rodeada de ciertas polémicas como las decisiones del catalán en referencia a la eliminación de algunos elementos de origen mudéjar.
El arquitecto es uno de los artistas con más relevancia en el mundo y pieza clave del modernismo español
Antonio Gaudí es uno de los nombres más ilustres de la historia del arte de España. El arquitecto de la Sagrada Familia de Barcelona, un monumento sin igual en nuestro país, también diseñó otras importantes construcciones como la Casa Batlló, la Casa Vicens o La Pedrera. Pero también fuera de Cataluña se puede apreciar la obra del modernista catalán, pues diseñó tres importantes edificios entre residencias y castillos en otras regiones españolas.. Sin lugar a dudas, se tratan de edificaciones de una gran importancia y notoriedad mayúscula, al alcance de muy pocos. Y es muestra de que el nombre de Gaudí no resuena solo en Cataluña, sino que también a lo largo de España y del mundo, que da valor mayúsculo a su obra.. El Capricho de Antonio Gaudí, Comillas (Cantabria). Entre las primeras obras de Antonio Gaudí se encuentra El Capricho (su nombre real es Villa Quijano), en la localidad cántabra de Comillas. Se trata de una residencia de verano construida entre 1883 y 1885. Con poco más de treinta años, el modernista español ya reflejaba su creatividad, coincidiendo también en su etapa orientalista con su primera gran obra, Casa Vicens, la cual acabaría siendo Patrimonio Mundial de la UNESCO.. Las obras del Capricho finalizaron antes. El arquitecto se inspiraba a lo largo de esta etapa en el arte de Oriente Próximo y Lejano Oriente, como el que se presenciaba en Persia, India o Japón, relacionándolo al arte islámico hispánico, especialmente el nazarí o el mudéjar.. En la residencia cántabra se muestran detalles de inspiración mudéjar, que combina piedra, azulejo y ladrillo, además de arcos mitrales o remates en forma de templete.. El Capricho está declarado como Bien de Interés Cultural desde 1969, a pesar de que el edificio cayó en el abandono tras la Guerra Civil. A finales del siglo XX fue restaurado y convertido en restaurante, y posteriormente comprado por una empresa japonesa. Desde 2009, es un museo y una visita obligatoria para toda persona que llegue a esta localidad de Cantabria, y los vecinos luchan para que sea reconocido Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.. Palacio Episcopal de Antonio Gaudí, Astorga (Castilla y León). No muy lejos de El Capricho de Comillas se encuentra el Palacio Episcopal de Astorga, en León, otra de las grandes obras del modernista fuera de Cataluña. Encargado por el obispo Joan Baptista Grau i Vallespinós, fue realizado entre 1889 y 1915, aunque no fue un proyecto completo de Antonio Gaudí, ya que en su etapa final, tuvo que abandonar su realización por discrepancias con el siguiente obispo y fue terminado por García Guereta.. En el caso del Palacio Episcopal de Astorga, coincidió con el periodo neogótico de Gaudí, por lo que el artista se inspiró en el arte gótico medieval. La piedra usada es granito blanco de la cantera de Monte Arenas, en el Bierzo, y recuerda a los castillos franceses del valle del Loira.. El castillo tiene cuatro torreones foso y planta de cruz griega, la cual se puede observar en su exterior. Se presenta en bóvedas de crucerías sobre arcos ojivales de cerámica vidriada. También hubo remates de estilo mudéjar.. Las cubiertas del castillo alcanzan los veintiún metros y contienen una serie de chimeneas, mientras que las torres están rematadas por chapiteles. Por su parte, el pórtico de entrada tiene tres grandes arcos abocinados, hechos con sillares separados entre sí por contrafuertes inclinados. En la actualidad, es un museo que se puede visitar.. Casa Botines de Antonio Gaudí, León (Castilla y León). La otra gran obra de Gaudí fuera de Cataluña es Casa Botines, en León. Un proyecto comenzado (y terminado) durante la construcción del Palacio Episcopal de Astorga, y que en un principio fue la sede de una empres textil leonesas y que su nombre haría honor al fundador de la compañía (Joan Homs i Botinas).. Una joya del modernismo español con estilo neogótico y toques funcionales. Situado en el Camino de Santiago, es considerado Bien de Interés Cultural y Gaudí la asoció a la leyenda de San Jorge y el dragón, por lo que se pueden presenciar pilares que simulan las garras de esta criatura fantástica.. Casa Botines, que hoy es un conocido como Museo Casa Botines Gaudí, fue construido entre 1891 y 1894. El arquitecto español quiso que encajara a la perfección con el clima leonés, y construyó las paredes más gruesas de las habituales en sus demás edificios.. Esta edificación de cuatro plantas, con hasta 365 ventanas, ha sido de almacén a oficina e incluso vivienda, y hoy en día es un museo.. Por otro lado, se debe mencionar que Gaudí también colaboró con la reforma de la Catedral de Palma, aunque no se puede considerar una obra del modernista como tal. Además, estuvo rodeada de ciertas polémicas como las decisiones del catalán en referencia a la eliminación de algunos elementos de origen mudéjar.
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