Aunque los empresarios y las administraciones están intentando por todos los medios desestacionalizar el turismo, la oferta de sol y playa sigue siendo el principal resorte de esta industria en la comunidad. Los casi mil kilómetros de litoral andaluz son un atractivo de primer orden, tanto para los visitantes nacionales como para los turistas extranjeros, que ven en la costa un lugar seguro que se complementa con gastronomía y patrimonio cultural. Sin embargo, las recientes borrascas han provocado numerosos daños en los municipios costeros, comprometiendo seriamente la temporada estival.. La provincia de Huelva es una de las más afectadas, con Matalascañas como punta de lanza al devorar literalmente el mar la playa y dañar el paseo marítimo, afectando incluso a los primeros edificios. Sin embargo, también registran desperfectos numerosos enclaves de Cádiz, Málaga e incluso Almería. Por ello, el Pleno del Parlamento andaluz debatirá el jueves una Proposición No de Ley (PNL) del PP en la que insta al Gobierno a ejecutar por vía de emergencia «las obras de estabilización, protección y restauración del dominio público marítimo terrestre». El documento apunta que las recientes borrascas y graves inundaciones «han tenido un impacto significativo en las costas y playas de Andalucía, provocando daños tanto en el entorno natural como en las infraestructuras del litoral». Los fuertes vientos, el intenso oleaje y las lluvias persistentes «han acelerado los procesos de erosión, reduciendo el ancho de muchas playas y desplazando grandes cantidades de arena mar adentro». En algunos tramos, especialmente durante la pleamar, «la franja de arena prácticamente desaparece».. Además de la pérdida de arena, los temporales han causado «desperfectos en paseos marítimos, accesos a las playas, pasarelas y mobiliario urbano». En determinadas zonas, incluso, el mar «ha dejado al descubierto rocas y ha deteriorado infraestructuras que sirven de protección frente al oleaje, aumentando la vulnerabilidad del litoral ante futuros episodios de mal tiempo». Esta situación obliga a los ayuntamientos y a las administraciones competentes a evaluar daños y a planificar actuaciones de emergencia para restaurar los arenales antes de la temporada turística.. El impacto no es solo ambiental, sino también económico y social. El turismo de sol y playa, apunta la PNL, «es uno de los principales motores económicos de Andalucía, y la reducción de la superficie útil de las playas afecta directamente a la actividad hostelera y comercial de numerosos municipios costeros». En el caso de Huelva, «ha quedado nuevamente en entredicho la gestión estatal de las playas de la provincia». Los daños provocados han sido cuantiosos, siendo la playa de El Portil, perteneciente a los municipios de Punta Umbría y Cartaya, gravemente afectada.. «No es la primera vez que esto sucede, razón por la cual el PP ha defendido la necesidad de una intervención decidida por parte de la Dirección General de Costas para reparar y evitar dichos daños a las playas de la provincia de Huelva y preservar las edificaciones cercanas a las mismas». El temporal ha causado graves daños también en la playa de Matalascañas, donde la falta de arena y la regresión de la costa ponen en peligro constante las infraestructuras. «Los recientes temporales y la falta de arena han agravado el impacto del fuerte oleaje, provocando graves desperfectos en infraestructuras clave, como el paseo marítimo y los accesos a la playa, a pesar de las repetidas advertencias al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, que tiene pendiente una obra desde el año 2018 que aún no ha realizado». La falta de aportación de arena ha derivado en un daño mayor, «que ahora no solo afecta al litoral, sino también a infraestructuras esenciales».. De cara a la inminente llegada de la Semana Santa y la temporada alta de verano, la situación de las playas es crítica. «Todo lo que se haga en este momento apenas servirá de nada si no se acompaña de medidas más sólidas», señala el documento. El Gobierno, por tanto, «debe acelerar las gestiones para realizar el aporte de arena lo antes posible, al tiempo que se proyecte una solución definitiva que ponga fin a la pérdida continua de litoral». Si el Ministerio actúa con inmediatez, «aún está a tiempo de paliar en parte los efectos que están ocasionando los temporales, pero no podemos seguir dependiendo de soluciones provisionales que apenas duran unos años».. En la provincia de Cádiz la situación también es preocupante. En enclaves como los Caños de Meca, los temporales han provocado daños en accesos, mobiliario urbano y en el propio arenal, que ha quedado cubierto de rocas en algunos tramos. Las actuaciones de emergencia autorizadas «no contemplaron aportes de arena suficientes para regenerar la playa de cara a la temporada estival y con la pleamar la franja de arena prácticamente desaparece, dificultando el baño y afectando gravemente a la actividad turística», con establecimientos cerrados y pérdidas económicas para la zona.. Las reiteradas intervenciones, basadas únicamente en trasvases o aportes temporales de arena, «han demostrado no ofrecer resultados duraderos, ya que la propia dinámica del mar arrastra rápidamente los sedimentos». Por ello, numerosas voces municipales reclaman soluciones estructurales que garanticen la estabilidad del litoral andaluz a largo plazo, además de garantizar una temporada de verano pujante para el sector, del que depende un gran número de empleos.
Alertan de la situación «crítica» de las playas tras las sucesivas borrascas. El PP pedirá en el Parlamento andaluz que el Gobierno acometa por la vía de urgencia «obras de estabilización y protección» del litoral
Aunque los empresarios y las administraciones están intentando por todos los medios desestacionalizar el turismo, la oferta de sol y playa sigue siendo el principal resorte de esta industria en la comunidad. Los casi mil kilómetros de litoral andaluz son un atractivo de primer orden, tanto para los visitantes nacionales como para los turistas extranjeros, que ven en la costa un lugar seguro que se complementa con gastronomía y patrimonio cultural. Sin embargo, las recientes borrascas han provocado numerosos daños en los municipios costeros, comprometiendo seriamente la temporada estival.. La provincia de Huelva es una de las más afectadas, con Matalascañas como punta de lanza al devorar literalmente el mar la playa y dañar el paseo marítimo, afectando incluso a los primeros edificios. Sin embargo, también registran desperfectos numerosos enclaves de Cádiz, Málaga e incluso Almería. Por ello, el Pleno del Parlamento andaluz debatirá el jueves una Proposición No de Ley (PNL) del PP en la que insta al Gobierno a ejecutar por vía de emergencia «las obras de estabilización, protección y restauración del dominio público marítimo terrestre». El documento apunta que las recientes borrascas y graves inundaciones «han tenido un impacto significativo en las costas y playas de Andalucía, provocando daños tanto en el entorno natural como en las infraestructuras del litoral». Los fuertes vientos, el intenso oleaje y las lluvias persistentes «han acelerado los procesos de erosión, reduciendo el ancho de muchas playas y desplazando grandes cantidades de arena mar adentro». En algunos tramos, especialmente durante la pleamar, «la franja de arena prácticamente desaparece».. Además de la pérdida de arena, los temporales han causado «desperfectos en paseos marítimos, accesos a las playas, pasarelas y mobiliario urbano». En determinadas zonas, incluso, el mar «ha dejado al descubierto rocas y ha deteriorado infraestructuras que sirven de protección frente al oleaje, aumentando la vulnerabilidad del litoral ante futuros episodios de mal tiempo». Esta situación obliga a los ayuntamientos y a las administraciones competentes a evaluar daños y a planificar actuaciones de emergencia para restaurar los arenales antes de la temporada turística.. El impacto no es solo ambiental, sino también económico y social. El turismo de sol y playa, apunta la PNL, «es uno de los principales motores económicos de Andalucía, y la reducción de la superficie útil de las playas afecta directamente a la actividad hostelera y comercial de numerosos municipios costeros». En el caso de Huelva, «ha quedado nuevamente en entredicho la gestión estatal de las playas de la provincia». Los daños provocados han sido cuantiosos, siendo la playa de El Portil, perteneciente a los municipios de Punta Umbría y Cartaya, gravemente afectada.. «No es la primera vez que esto sucede, razón por la cual el PP ha defendido la necesidad de una intervención decidida por parte de la Dirección General de Costas para reparar y evitar dichos daños a las playas de la provincia de Huelva y preservar las edificaciones cercanas a las mismas». El temporal ha causado graves daños también en la playa de Matalascañas, donde la falta de arena y la regresión de la costa ponen en peligro constante las infraestructuras. «Los recientes temporales y la falta de arena han agravado el impacto del fuerte oleaje, provocando graves desperfectos en infraestructuras clave, como el paseo marítimo y los accesos a la playa, a pesar de las repetidas advertencias al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, que tiene pendiente una obra desde el año 2018 que aún no ha realizado». La falta de aportación de arena ha derivado en un daño mayor, «que ahora no solo afecta al litoral, sino también a infraestructuras esenciales».. De cara a la inminente llegada de la Semana Santa y la temporada alta de verano, la situación de las playas es crítica. «Todo lo que se haga en este momento apenas servirá de nada si no se acompaña de medidas más sólidas», señala el documento. El Gobierno, por tanto, «debe acelerar las gestiones para realizar el aporte de arena lo antes posible, al tiempo que se proyecte una solución definitiva que ponga fin a la pérdida continua de litoral». Si el Ministerio actúa con inmediatez, «aún está a tiempo de paliar en parte los efectos que están ocasionando los temporales, pero no podemos seguir dependiendo de soluciones provisionales que apenas duran unos años».. En la provincia de Cádiz la situación también es preocupante. En enclaves como los Caños de Meca, los temporales han provocado daños en accesos, mobiliario urbano y en el propio arenal, que ha quedado cubierto de rocas en algunos tramos. Las actuaciones de emergencia autorizadas «no contemplaron aportes de arena suficientes para regenerar la playa de cara a la temporada estival y con la pleamar la franja de arena prácticamente desaparece, dificultando el baño y afectando gravemente a la actividad turística», con establecimientos cerrados y pérdidas económicas para la zona.. Las reiteradas intervenciones, basadas únicamente en trasvases o aportes temporales de arena, «han demostrado no ofrecer resultados duraderos, ya que la propia dinámica del mar arrastra rápidamente los sedimentos». Por ello, numerosas voces municipales reclaman soluciones estructurales que garanticen la estabilidad del litoral andaluz a largo plazo, además de garantizar una temporada de verano pujante para el sector, del que depende un gran número de empleos.
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