Quiso ser clara: «Yo estoy dispuesta a la negociación, a trabajar de manera conjunta. Mi objetivo es la mejora del sistema educativo. Ese es el mensaje que di en su momento porque es mi manera de trabajar independientemente de la actitud que tomen las personas que tengan que participar en este procedimiento». Las palabras pertenecen a la recientemente nombrada consellera de Educación, Cultura y Universidades, Carmen Ortí, nueva en estas lides en el Consell que armó el presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, tras ser nombrado responsable del Gobierno valenciano.. Ortí mostró su predisposición al diálogo. Sobre todo, porque sabía que se estrenaba en el cargo con la primera huelga educativa del curso. Apenas unos días de gracia le dieron los sindicatos antes de las primeras protestas del ejercicio contra la gestión de la conselleria el pasado 11 de diciembre. No hubo tregua con la titular de Educación. Se le exigió una reunión formal -ya habían hablado en privado, como confesó la propia Ortí- para lograr mejoras salariales y la retirada de leyes como la de la libertad educativa. El paro apenas logró un seguimiento del 18%, pero fue la primera llamada de atención a la nueva consellera. Por esa razón, la propia Ortí ha anunciado hace apenas unos días que iniciará una ronda de contactos con la totalidad de los sindicatos educativos para tratar las principales cuestiones que preocupan a la comunidad educativa y lograr, así, frenar las protestas. A través de la Secretaría Autonómica de Educación, Ortí ha convocado para los días 7 y 8 de enero a todos los sindicatos, apenas un mes después de haber tomado posesión de su cargo.. La decisión obedece a uno de sus principales retos para el año nuevo. Recuperar ese diálogo con la comunidad educativa es uno de los desafíos a los que se enfrenta Ortí. Quizás, el principal. Pero no el único.. El próximo 7 de enero entra en vigor el nuevo decreto de convivencia en las aulas valencianas. Un texto que endurece las sanciones por las agresiones en clase, pasan a considerarse faltas graves, y limitan el uso de dispositivos móviles sólo al ámbito académico. La nueva norma se presentó hace apenas unos días y será efectiva cuando los pequeños regresen a las aulas tras la Navidad. La implementación de todos los protocolos y la asimilación por parte de la comunidad educativa de este reciente texto también es otra de las pruebas que va a pasar Ortí.. Asimismo, en su primera comparecencia en Les Corts, la consellera anunció el refuerzo de lengua y matemáticas en Primaria y en algunas asignaturas en Secundaria, algo que, inevitablemente, debe tener repercusión en el nivel de los alumnos. Esa prueba de fuego competirá con el cambio del currículo en Bachillerato para incluir el Siglo de Oro valenciano y la Renaixença. Todo ello es parte de la herencia que le ha dejado su antecesor en el cargo, José Antonio Rovira, que ya anunció todos estos cambios pero que ahora deberá ser la nueva titular la que los lleve a cabo. Finalmente, Ortí debe afrontar otro año complicado para los centros escolares afectados por la dana. Sobre todo, aquellos que mantienen a los alumnos en barracones y aulas prefabricadas ya que algunos colegios quedaron tan devastados que se deberán reconstruir por completo.. No será un 2026 sencillo para la nueva responsable de una de las carteras más importantes del Consell de Pérez Llorca. De momento, Ortí inicia el curso tras las vacaciones con su encuentro con los sindicatos y una apuesta clara por la tolerancia cero en las aulas valencianas.
Recuperar el diálogo con los sindicatos, frenar las protestas y la implantación del decreto de convivencia, entre los desafíos de Carmen Ortí
Quiso ser clara: «Yo estoy dispuesta a la negociación, a trabajar de manera conjunta. Mi objetivo es la mejora del sistema educativo. Ese es el mensaje que di en su momento porque es mi manera de trabajar independientemente de la actitud que tomen las personas que tengan que participar en este procedimiento». Las palabras pertenecen a la recientemente nombrada consellera de Educación, Cultura y Universidades, Carmen Ortí, nueva en estas lides en el Consell que armó el presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, tras ser nombrado responsable del Gobierno valenciano.. Ortí mostró su predisposición al diálogo. Sobre todo, porque sabía que se estrenaba en el cargo con la primera huelga educativa del curso. Apenas unos días de gracia le dieron los sindicatos antes de las primeras protestas del ejercicio contra la gestión de la conselleria el pasado 11 de diciembre. No hubo tregua con la titular de Educación. Se le exigió una reunión formal -ya habían hablado en privado, como confesó la propia Ortí- para lograr mejoras salariales y la retirada de leyes como la de la libertad educativa. El paro apenas logró un seguimiento del 18%, pero fue la primera llamada de atención a la nueva consellera. Por esa razón, la propia Ortí ha anunciado hace apenas unos días que iniciará una ronda de contactos con la totalidad de los sindicatos educativos para tratar las principales cuestiones que preocupan a la comunidad educativa y lograr, así, frenar las protestas. A través de la Secretaría Autonómica de Educación, Ortí ha convocado para los días 7 y 8 de enero a todos los sindicatos, apenas un mes después de haber tomado posesión de su cargo.. La decisión obedece a uno de sus principales retos para el año nuevo. Recuperar ese diálogo con la comunidad educativa es uno de los desafíos a los que se enfrenta Ortí. Quizás, el principal. Pero no el único.. El próximo 7 de enero entra en vigor el nuevo decreto de convivencia en las aulas valencianas. Un texto que endurece las sanciones por las agresiones en clase, pasan a considerarse faltas graves, y limitan el uso de dispositivos móviles sólo al ámbito académico. La nueva norma se presentó hace apenas unos días y será efectiva cuando los pequeños regresen a las aulas tras la Navidad. La implementación de todos los protocolos y la asimilación por parte de la comunidad educativa de este reciente texto también es otra de las pruebas que va a pasar Ortí.. Asimismo, en su primera comparecencia en Les Corts, la consellera anunció el refuerzo de lengua y matemáticas en Primaria y en algunas asignaturas en Secundaria, algo que, inevitablemente, debe tener repercusión en el nivel de los alumnos. Esa prueba de fuego competirá con el cambio del currículo en Bachillerato para incluir el Siglo de Oro valenciano y la Renaixença. Todo ello es parte de la herencia que le ha dejado su antecesor en el cargo, José Antonio Rovira, que ya anunció todos estos cambios pero que ahora deberá ser la nueva titular la que los lleve a cabo. Finalmente, Ortí debe afrontar otro año complicado para los centros escolares afectados por la dana. Sobre todo, aquellos que mantienen a los alumnos en barracones y aulas prefabricadas ya que algunos colegios quedaron tan devastados que se deberán reconstruir por completo.. No será un 2026 sencillo para la nueva responsable de una de las carteras más importantes del Consell de Pérez Llorca. De momento, Ortí inicia el curso tras las vacaciones con su encuentro con los sindicatos y una apuesta clara por la tolerancia cero en las aulas valencianas.
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