El agua es un bien escaso en la Región de Murcia y los agricultores están absolutamente concienciados de la necesidad de hacer un aprovechamiento óptimo de este recurso. Si hablamos del caso concreto del Altiplano murciano, la comunidad de regantes de Miraflores, en Jumilla, está compuesta por cerca de unos 1.000 agricultores, que riegan una extensión de terreno cercana a las 1.400 hectáreas, principalmente, de viñedos, de almendros y de olivos. Por eso, acaban de culminar una importante inversión económica -cercana a los 1,9 millones de euros, de los cuales 700.000 euros han sido aportados por la Comunidad-, que ha permitido la puesta en marcha de tres plantas solares fotovoltaicas, que les van a posibilitar ahorrar al año cerca de 400.000 euros en la factura de la luz. Para ellos, la energía eléctrica es fundamental, porque les sirve para alimentar diferentes estaciones de bombeo, que sirven para extraer agua del subsuelo y así poder regar sus cosechas.
El presidente de la comunidad de regantes de Miraflores, Francisco Martínez, ha agradecido el esfuerzo a las administraciones -local y regional- y a los socios para que este proyecto vea la luz, ya que se trata de una «herramienta» fundamental para poder sacar adelante sus cultivos, sobre todo, cuando el Altiplano de la Región es una de las zonas más afectadas por la sequía y por las devastadoras consecuencias del cambio climático. Martínez ha explicado que «se han colocado 1.639 kilovatios, divididos en tres parques fotovoltaicos, de forma que vamos a conseguir casi una extracción de unos 300 litros por segundo de agua subterránea». Según cuentan estos agricultores, la factura de la luz puede suponer en torno a unos 900.000 euros anuales y, gracias a estas nuevas instalaciones, el precio podría reducirse en torno a un 60% lo que, sin duda, va a suponer un ahorro muy importante para sus ajustadas economías.
La consejera de Agricultura, Sara Rubira, que ha estado presente en la inauguración de estas nuevas plantas solares, ha destacado también el ahorro que van a experimentar los agricultores jumillanos, gracias a su esfuerzo propio y a la ayuda brindada por su departamento. Sobre todo, tal y como ha apuntado la consejera regional, se trata de una apuesta por reforzar un “sector estratégico” en la economía murciana, “porque, por cada euro que invertimos en eficiencia, es un euro que se queda en el bolsillo de los agricultores también, y eso es muy importante destacarlo”.
Por su parte, la alcaldesa de Jumilla, Severa González, ha recordado la escasez hídrica que sufre el Altiplano de la Región y ha dicho que están muy pendientes de que se apruebe esa moratoria hasta el año 2033, de forma que los agricultores jumillanos puedan seguir aprovechando el agua de los acuíferos. Siempre y cuando el ministerio para la Transición Ecológica no cumpla con su amenaza de poner fecha de caducidad -los planes del MITECO hablan de 2027, el año que viene- a este recurso, que es absolutamente vital para su supervivencia. González ha afirmado que esta moratoria, que les permitiría regar con agua subterránea, “tiene que venir acompañada de infraestructuras porque, si no viene acompañada de infraestructuras, es alargar la agonía de esta zona y, por eso, lo vamos a seguir peleando”.
Además, la primera edil jumillana ha apuntado otras posibles soluciones a la escasez hídrica que sufre el Altiplano, como sería un posible trasvase de agua procedente de los ríos Júcar y Vinalopó, una alternativa que depende del Gobierno de España, que no parece estar por la labor de aliviar la galopante sequía que sufre el Levante en nuestro país.
«Incertidumbre» por la guerra
Los agricultores de la Región han expresado también su preocupación por las consecuencias que puede acarrear el conflicto en Oriente Próximo, ya que es muy previsible que sus costes de producción se disparen en los próximos meses, tal y como ocurrió cuando estalló la guerra entre Rusia y Ucrania. El presidente de la comunidad de regantes de Miraflores, Francisco Martínez, ha recordado que la factura energética se desorbitó por aquel entonces -2022- y pasó de 600.000 euros al año a 1.500.000 euros, es decir, casi el triple. Martínez ha asegurado que «de momento, no estamos notando la subida de los precios, pero sí estamos notando que ya hay mucha incertidumbre y que ya empiezan a moverse los mercados».
En la misma línea se ha expresado la consejera de Agricultura, quien le ha pedido al Gobierno de España «que haga su trabajo y que ponga medidas encima de la mesa», para evitar que el sector primario regional sufra en carne propia las consecuencias de un nuevo conflicto bélico, que amenaza con hacer tambalearse la economía mundial.
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El agua es un bien escaso en la Región de Murcia y los agricultores están absolutamente concienciados de la necesidad de hacer un aprovechamiento óptimo de este recurso. Si hablamos del caso concreto del Altiplano murciano, la comunidad de regantes de Miraflores, en Jumilla, está compuesta por cerca de unos 1.000 agricultores, que riegan una extensión de terreno cercana a las 1.400 hectáreas, principalmente, de viñedos, de almendros y de olivos. Por eso, acaban de culminar una importante inversión económica -cercana a los 1,9 millones de euros, de los cuales 700.000 euros han sido aportados por la Comunidad-, que ha permitido la puesta en marcha de tres plantas solares fotovoltaicas, que les van a posibilitar ahorrar al año cerca de 400.000 euros en la factura de la luz. Para ellos, la energía eléctrica es fundamental, porque les sirve para alimentar diferentes estaciones de bombeo, que sirven para extraer agua del subsuelo y así poder regar sus cosechas.. El presidente de la comunidad de regantes de Miraflores, Francisco Martínez, ha agradecido el esfuerzo a las administraciones -local y regional- y a los socios para que este proyecto vea la luz, ya que se trata de una «herramienta» fundamental para poder sacar adelante sus cultivos, sobre todo, cuando el Altiplano de la Región es una de las zonas más afectadas por la sequía y por las devastadoras consecuencias del cambio climático. Martínez ha explicado que «se han colocado 1.639 kilovatios, divididos en tres parques fotovoltaicos, de forma que vamos a conseguir casi una extracción de unos 300 litros por segundo de agua subterránea». Según cuentan estos agricultores, la factura de la luz puede suponer en torno a unos 900.000 euros anuales y, gracias a estas nuevas instalaciones, el precio podría reducirse en torno a un 60% lo que, sin duda, va a suponer un ahorro muy importante para sus ajustadas economías.. La consejera de Agricultura, Sara Rubira, que ha estado presente en la inauguración de estas nuevas plantas solares, ha destacado también el ahorro que van a experimentar los agricultores jumillanos, gracias a su esfuerzo propio y a la ayuda brindada por su departamento. Sobre todo, tal y como ha apuntado la consejera regional, se trata de una apuesta por reforzar un “sector estratégico” en la economía murciana, “porque, por cada euro que invertimos en eficiencia, es un euro que se queda en el bolsillo de los agricultores también, y eso es muy importante destacarlo”.. Por su parte, la alcaldesa de Jumilla, Severa González, ha recordado la escasez hídrica que sufre el Altiplano de la Región y ha dicho que están muy pendientes de que se apruebe esa moratoria hasta el año 2033, de forma que los agricultores jumillanos puedan seguir aprovechando el agua de los acuíferos. Siempre y cuando el ministerio para la Transición Ecológica no cumpla con su amenaza de poner fecha de caducidad -los planes del MITECO hablan de 2027, el año que viene- a este recurso, que es absolutamente vital para su supervivencia. González ha afirmado que esta moratoria, que les permitiría regar con agua subterránea, “tiene que venir acompañada de infraestructuras porque, si no viene acompañada de infraestructuras, es alargar la agonía de esta zona y, por eso, lo vamos a seguir peleando”.. Además, la primera edil jumillana ha apuntado otras posibles soluciones a la escasez hídrica que sufre el Altiplano, como sería un posible trasvase de agua procedente de los ríos Júcar y Vinalopó, una alternativa que depende del Gobierno de España, que no parece estar por la labor de aliviar la galopante sequía que sufre el Levante en nuestro país.. «Incertidumbre» por la guerra. Los agricultores de la Región han expresado también su preocupación por las consecuencias que puede acarrear el conflicto en Oriente Próximo, ya que es muy previsible que sus costes de producción se disparen en los próximos meses, tal y como ocurrió cuando estalló la guerra entre Rusia y Ucrania. El presidente de la comunidad de regantes de Miraflores, Francisco Martínez, ha recordado que la factura energética se desorbitó por aquel entonces -2022- y pasó de 600.000 euros al año a 1.500.000 euros, es decir, casi el triple. Martínez ha asegurado que «de momento, no estamos notando la subida de los precios, pero sí estamos notando que ya hay mucha incertidumbre y que ya empiezan a moverse los mercados».. En la misma línea se ha expresado la consejera de Agricultura, quien le ha pedido al Gobierno de España «que haga su trabajo y que ponga medidas encima de la mesa», para evitar que el sector primario regional sufra en carne propia las consecuencias de un nuevo conflicto bélico, que amenaza con hacer tambalearse la economía mundial.
La Comunidad invierte más de 700.00 euros en la instalación de tres nuevas plantas solares y una estación de bombeo, que permitirá sacar agua del subsuelo para regar los cultivos
