Los análisis químicos de la Policía Científica han revelado que el coche del acusado por el crimen del Calvario, ocurrido en Cartagena (Murcia) en octubre de 2015, contenía restos específicos de pólvora tanto en el volante, como en la zona del copiloto.El hallazgo, ratificado este lunes en el juicio por un perito químico, coincide con lo expuesto por el médico forense, quien ha determinado que la víctima recibió el primer disparo por la espalda e impactó en el pulmón, si bien no falleció de forma instantánea.Según ha detallado, tras este impacto, el hombre cayó al suelo, donde recibió otros cinco disparos más, cuyos proyectiles se localizaron aplastados contra la calzada.En la misma sesión ha comparecido por videoconferencia el funcionario de la Policía Científica encargado del laboratorio de revelado dactilar, quien ha detallado el examen al que sometió los efectos recuperados en el escenario del crimen, como botellas de agua y refresco, mecheros, una lata de cerveza y un paquete de tabaco.El experto ha certificado que el resultado fue negativo para la causa puesto que en esos objetos «no revelaron ninguna huella lógica».Por su parte, el perito químico de la Unidad Central de Análisis Científicos ha aportado los resultados del estudio por microscopía electrónica del automóvil. «Se visualizaron partículas compatibles con residuos de disparo en los portamuestras aplicados a las manos» del detenido «y se visualizaron partículas específicas y compatibles» con la muestra «aplicada alrededor del volante así como una partícula específica y una compatible en el portamuestras» tomado «en la zona del copiloto», ha manifestado.A preguntas de la Fiscalía, el técnico ha subrayado que este hallazgo encaja con una detonación en un habitáculo cerrado, ya que el humo «puede impregnar casi todas las partes del vehículo» y depositarse en el salpicadero al ser una superficie plana.De igual modo, ha precisado que los restos del volante demuestran que una persona disparó o que «ha tocado el volante» tras accionar un arma, lo que «es compatible también con que una persona haya disparado fuera del coche y se sentara en el volante».Asimismo, ha aclarado que las partículas de máxima certeza poseen una «muy alta especificidad de pertenecer a un disparo de arma de fuego» por combinar plomo, bario y antimonio.Las muestras del acusado dieron positivo en plomo y bario, mientras que las de la víctima presentaron antimonio y bario, unos restos habituales debido a la nube de humo que proyectan los cartuchos a corta distancia.La jornada ha sumado además las conclusiones científicas de cuatro facultativas del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses. Las expertas del Servicio de Criminalística han determinado que los seis impactos de bala se efectuaron a diferentes rangos de distancia tras analizar las prendas de la víctima.»Los disparos que entraron por las heridas 4, 5 y 6, en nuestra opinión, pudieron realizarse a Noticias de Murcia: última hora de hoy en La Razón
Los análisis químicos de la Policía Científica han revelado que el coche del acusado por el crimen del Calvario, ocurrido en Cartagena (Murcia) en octubre de 2015, contenía restos específicos de pólvora tanto en el volante, como en la zona del copiloto. El hallazgo, ratificado este lunes en el juicio por un perito químico, coincide con lo expuesto por el médico forense, quien ha determinado que la víctima recibió el primer disparo por la espalda e impactó en el pulmón, si bien no falleció de forma instantánea. Según ha detallado, tras este impacto, el hombre cayó al suelo, donde recibió otros cinco disparos más, cuyos proyectiles se localizaron aplastados contra la calzada. En la misma sesión ha comparecido por videoconferencia el funcionario de la Policía Científica encargado del laboratorio de revelado dactilar, quien ha detallado el examen al que sometió los efectos recuperados en el escenario del crimen, como botellas de agua y refresco, mecheros, una lata de cerveza y un paquete de tabaco. El experto ha certificado que el resultado fue negativo para la causa puesto que en esos objetos «no revelaron ninguna huella lógica». Por su parte, el perito químico de la Unidad Central de Análisis Científicos ha aportado los resultados del estudio por microscopía electrónica del automóvil. «Se visualizaron partículas compatibles con residuos de disparo en los portamuestras aplicados a las manos» del detenido «y se visualizaron partículas específicas y compatibles» con la muestra «aplicada alrededor del volante así como una partícula específica y una compatible en el portamuestras» tomado «en la zona del copiloto», ha manifestado. A preguntas de la Fiscalía, el técnico ha subrayado que este hallazgo encaja con una detonación en un habitáculo cerrado, ya que el humo «puede impregnar casi todas las partes del vehículo» y depositarse en el salpicadero al ser una superficie plana. De igual modo, ha precisado que los restos del volante demuestran que una persona disparó o que «ha tocado el volante» tras accionar un arma, lo que «es compatible también con que una persona haya disparado fuera del coche y se sentara en el volante». Asimismo, ha aclarado que las partículas de máxima certeza poseen una «muy alta especificidad de pertenecer a un disparo de arma de fuego» por combinar plomo, bario y antimonio. Las muestras del acusado dieron positivo en plomo y bario, mientras que las de la víctima presentaron antimonio y bario, unos restos habituales debido a la nube de humo que proyectan los cartuchos a corta distancia. La jornada ha sumado además las conclusiones científicas de cuatro facultativas del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses. Las expertas del Servicio de Criminalística han determinado que los seis impactos de bala se efectuaron a diferentes rangos de distancia tras analizar las prendas de la víctima. «Los disparos que entraron por las heridas 4, 5 y 6, en nuestra opinión, pudieron r
Las expertas del Servicio de Criminalística determinan que los seis impactos de bala se efectuaron a diferentes rangos de distancia tras analizar las prendas de la víctima
