La gestión de la sanidad es el problema que más preocupa a los andaluces, según el último barómetro del CIS, y el caballo de batalla del Gobierno de Juanma Moreno, como lo fue en su día del Ejecutivo socialista. La sanidad en Andalucía es un arma muy poderosa, capaz de hacer caer gobiernos fuertes como el de Susana Díaz, que no fue capaz de contener a las Mareas Blancas ni siquiera con la destitución de su consejero Aquilino Alonso, muy criticado en su día por las fusiones hospitalarias.. En las próximas elecciones al Parlamento andaluz, las encuestas dan una holgada mayoría a Juanma Moreno, que goza de una amplia confianza del electorado: un 40% considera su gestión como «buena» o «muy buena» y su figura es la que despierta más simpatía entre los candidatos, según el reciente barómetro del CIS. De hecho, solo Moreno aprueba en valoración ciudadana.. En este escenario, los partidos de la oposición son conscientes de que solo un arma tan poderosa como la Sanidad podría hacer tambalear su mayoría el 17M. De ahí, que la candidata socialista María Jesús Montero planté estos comicios como un «referéndum sobre la sanidad pública» o que el candidato de Por Andalucía, Antonio Maíllo, se atreva con medidas tan polémicas como la incompatibilidad del ejercicio médico en la privada. Una propuesta que ya en su momento esbozó la ministra de Sanidad, Mónica García, para ser incluida dentro del Estatuto Marco y que desató la caja de truenos en la profesión.. Maíllo ha recuperado esta arriesgada propuesta en el programa electoral de Por Andalucía, aunque el 40% de los médicos del SAS trabajan también en la privada. La medida se acometería en dos fases: primero se declararía la «incompatibilidad de los jefes de servicio» y, posteriormente, se haría extensible al resto de facultativos, pero no de forma genérica, «sino en función de las necesidades y volúmenes asistenciales». El coordinador federal de IU defiende la necesidad de acabar con esta compatibilidad entre pública y privada que instauró Juanma Moreno para acabar con el «negocio» que supone para los jefes de servicio derivar pacientes de la pública a sus clínicas privadas, según Maíllo. El PSOE-A también defendió esta medida en su Congreso Federal, pero falta por ver si dan un paso adelante y lo incluyen también en su programa.. «No hay datos objetivos que justifiquen esta propuesta, que solo obedece a un prejuicio: que los médicos que trabajan también en la privada son menos colaboradores con el sistema público y eso es totalmente falso, es una propuesta de quienes no conocen como funciona la sanidad pública», denuncia el presidente del Sindicato Médico Andaluz (SMA), Rafael Ojeda. Desde el sindicato mayoritario de facultativos insisten en que la práctica mixta en ningún caso genera conflicto de intereses, como pasaba antes. En este sentido, Ojeda recuerda que «hace 40 años, había pacientes que se iban a la privada para que luego el mismo médico le colocara en una posición favorable en la pública», pero aclara que «hoy día eso es imposible». «El sistema de organización del trabajo en la sanidad pública está muy controlado, son las direcciones de los hospitales las que determinan las agendas y las que controlan el rendimiento en consultas y quirófanos».. El presidente del SMA afea que los médicos siempre sean «el blanco» de los ataques y se les señale «como los principales responsables de los males del sistema». «Que se pregunten por qué los medicos cada vez más optan por trabajar en la privada, esa es la clave. Si obtuvieran en la pública la satisfacción económica y profesional no harían el sobreesfuerzo laboral», apunta Ojeda. En este punto, advierte que el SAS está siendo «incapaz de retener a los médicos y si los castigamos fuera de su jornada laboral impidiéndoles compatibilizar, lo que van a propiciar es la fuga de profesionales a la privada y, con ello, aumentar las listas de espera».. Por su parte, el presidente del Consejo Andaluz de Colegios de Médicos, Rafael Carmona, rechaza también la propuesta de Por Andalucía ya que «no beneficia a nadie» y recuerda que la práctica mixta es beneficiosa tanto para los pacientes como para reducir las abultadas listas de espera.. CC.OO sí apuesta por la exclusividad de los jefes de servicio de la pública y así lo firmó en el Estatuto Marco. En el caso del resto de médicos, apunta el secretario general de de la sección de Sanidad y Sectores Sociosanitarios, José Pelayo Galindo, la apuesta es siempre «por la sanidad pública incentivando, no obligando, a la exclusividad mediante mejoras laborales y retributivas».
Por Andalucía y PSOE-A proponen retirar la compatibilidad de los facultativos del SAS para facturar en clínicas: «Habría una fuga de profesionales y subirían las listas de espera»
La gestión de la sanidad es el problema que más preocupa a los andaluces, según el último barómetro del CIS, y el caballo de batalla del Gobierno de Juanma Moreno, como lo fue en su día del Ejecutivo socialista. La sanidad en Andalucía es un arma muy poderosa, capaz de hacer caer gobiernos fuertes como el de Susana Díaz, que no fue capaz de contener a las Mareas Blancas ni siquiera con la destitución de su consejero Aquilino Alonso, muy criticado en su día por las fusiones hospitalarias.. En las próximas elecciones al Parlamento andaluz, las encuestas dan una holgada mayoría a Juanma Moreno, que goza de una amplia confianza del electorado: un 40% considera su gestión como «buena» o «muy buena» y su figura es la que despierta más simpatía entre los candidatos, según el reciente barómetro del CIS. De hecho, solo Moreno aprueba en valoración ciudadana.. En este escenario, los partidos de la oposición son conscientes de que solo un arma tan poderosa como la Sanidad podría hacer tambalear su mayoría el 17M. De ahí, que la candidata socialista María Jesús Montero planté estos comicios como un «referéndum sobre la sanidad pública» o que el candidato de Por Andalucía, Antonio Maíllo, se atreva con medidas tan polémicas como la incompatibilidad del ejercicio médico en la privada. Una propuesta que ya en su momento esbozó la ministra de Sanidad, Mónica García, para ser incluida dentro del Estatuto Marco y que desató la caja de truenos en la profesión.. Maíllo ha recuperado esta arriesgada propuesta en el programa electoral de Por Andalucía, aunque el 40% de los médicos del SAS trabajan también en la privada. La medida se acometería en dos fases: primero se declararía la «incompatibilidad de los jefes de servicio» y, posteriormente, se haría extensible al resto de facultativos, pero no de forma genérica, «sino en función de las necesidades y volúmenes asistenciales». El coordinador federal de IU defiende la necesidad de acabar con esta compatibilidad entre pública y privada que instauró Juanma Moreno para acabar con el «negocio» que supone para los jefes de servicio derivar pacientes de la pública a sus clínicas privadas, según Maíllo. El PSOE-A también defendió esta medida en su Congreso Federal, pero falta por ver si dan un paso adelante y lo incluyen también en su programa.. «No hay datos objetivos que justifiquen esta propuesta, que solo obedece a un prejuicio: que los médicos que trabajan también en la privada son menos colaboradores con el sistema público y eso es totalmente falso, es una propuesta de quienes no conocen como funciona la sanidad pública», denuncia el presidente del Sindicato Médico Andaluz (SMA), Rafael Ojeda. Desde el sindicato mayoritario de facultativos insisten en que la práctica mixta en ningún caso genera conflicto de intereses, como pasaba antes. En este sentido, Ojeda recuerda que «hace 40 años, había pacientes que se iban a la privada para que luego el mismo médico le colocara en una posición favorable en la pública», pero aclara que «hoy día eso es imposible». «El sistema de organización del trabajo en la sanidad pública está muy controlado, son las direcciones de los hospitales las que determinan las agendas y las que controlan el rendimiento en consultas y quirófanos».. El presidente del SMA afea que los médicos siempre sean «el blanco» de los ataques y se les señale «como los principales responsables de los males del sistema». «Que se pregunten por qué los medicos cada vez más optan por trabajar en la privada, esa es la clave. Si obtuvieran en la pública la satisfacción económica y profesional no harían el sobreesfuerzo laboral», apunta Ojeda. En este punto, advierte que el SAS está siendo «incapaz de retener a los médicos y si los castigamos fuera de su jornada laboral impidiéndoles compatibilizar, lo que van a propiciar es la fuga de profesionales a la privada y, con ello, aumentar las listas de espera».. Por su parte, el presidente del Consejo Andaluz de Colegios de Médicos, Rafael Carmona, rechaza también la propuesta de Por Andalucía ya que «no beneficia a nadie» y recuerda que la práctica mixta es beneficiosa tanto para los pacientes como para reducir las abultadas listas de espera.. CC.OO sí apuesta por la exclusividad de los jefes de servicio de la pública y así lo firmó en el Estatuto Marco. En el caso del resto de médicos, apunta el secretario general de de la sección de Sanidad y Sectores Sociosanitarios, José Pelayo Galindo, la apuesta es siempre «por la sanidad pública incentivando, no obligando, a la exclusividad mediante mejoras laborales y retributivas».
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