En el contexto de la tercera semana de huelga médica indefinida, que acaba hoy, la Organización Médica Colegial (OMC) y la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) han denunciado la reciente validación de 30.303 títulos de Medicina procedentes de terceros países en 2025, una cifra sin precedentes que, según consideran, está agravando la precariedad estructural de la sanidad pública.. La OMC ha reclamado que todos los médicos extracomunitarios con título homologado deban superar una Evaluación Clínica Objetiva Estructurada (ECOE), la misma prueba que desde 2015 se exige a los egresados españoles. La organización considera que la homologación actual es «puramente administrativa» y no garantiza que quienes acceden al ejercicio profesional cuenten con las competencias clínicas mínimas exigibles. El presidente del Colegio de Médicos de Málaga, Pedro Navarro, ha defendido que exigir una ECOE «no es discriminatorio», sino una equiparación con los estándares europeos. «Pedimos este examen para proteger a los pacientes y a la profesión», afirma.. El presidente de la Organización, Tomás Cobo, ha mostrado su «profunda preocupación» por el volumen de homologaciones y recuerda que España es una excepción en Europa. Países como Francia, Alemania o Reino Unido exigen pruebas clínicas, periodos de práctica supervisada o evaluaciones presenciales antes de permitir el ejercicio. «España es el único país de Europa que no exige examen clínico; sin duda es el sistema más laxo que existe».. La trampa de las homologaciones. La CESM, por su parte, ha acusado directamente al Ministerio de Sanidad de utilizar la homologación masiva como un mecanismo para perpetuar las malas condiciones laborales de los médicos españoles. El sindicato sostiene que el Gobierno está recurriendo a la validación acelerada de títulos extranjeros para cubrir plazas que deberían resolverse con mejoras retributivas, reducción de cargas asistenciales y una planificación seria de plantillas. A su juicio, esta política permite al Ministerio «mantener un modelo basado en la sobrecarga, las guardias interminables y la falta de incentivos», en lugar de abordar las causas estructurales que han llevado a la huelga.. El sindicato ha argumentado que esta estrategia no solo no resuelve la falta de especialistas, sino que contribuye a deteriorar aún más las condiciones laborales, al permitir que la Administración mantenga un sistema basado en la precariedad y la temporalidad.. Una vía indirecta de acceso al mercado europeo. La OMC coincide en que la homologación actual tiene un impacto que trasciende las fronteras españolas, ya que puede convertirse en una vía indirecta de acceso al mercado profesional europeo. La libre circulación dentro de la UE hace que un título homologado en España pueda facilitar el ejercicio en otros países, lo que incrementa la responsabilidad institucional del sistema español y la necesidad de reforzar los controles.. La polémica estalla en un momento especialmente delicado. La huelga médica ha provocado miles de actos suspendidos y ha puesto en evidencia la fragilidad del sistema. Las comunidades autónomas reclaman al Ministerio medidas estructurales para garantizar la cobertura de plazas, especialmente en Atención Primaria y en áreas rurales, mientras denuncian que la presión asistencial es «insostenible».. Para la OMC y la CESM, el departamento de Mónica García está optando por una vía rápida que no garantiza la calidad asistencial y que, además, perpetúa las condiciones que han llevado a los médicos a la huelga. Ambas organizaciones coinciden en que la solución no puede pasar por rebajar los estándares de acceso a la profesión, sino por reforzar los controles clínicos y mejorar las condiciones laborales de los profesionales formados en España.
La OMC y la CESM denuncian un sistema «laxo» y que permite mantener una sanidad «basada en la precariedad y la temporalidad» a costa de los profesionales españoles
En el contexto de la tercera semana de huelga médica indefinida, que acaba hoy, la Organización Médica Colegial (OMC) y la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) han denunciado la reciente validación de 30.303 títulos de Medicina procedentes de terceros países en 2025, una cifra sin precedentes que, según consideran, está agravando la precariedad estructural de la sanidad pública.. La OMC ha reclamado que todos los médicos extracomunitarios con título homologado deban superar una Evaluación Clínica Objetiva Estructurada (ECOE), la misma prueba que desde 2015 se exige a los egresados españoles. La organización considera que la homologación actual es «puramente administrativa» y no garantiza que quienes acceden al ejercicio profesional cuenten con las competencias clínicas mínimas exigibles. El presidente del Colegio de Médicos de Málaga, Pedro Navarro, ha defendido que exigir una ECOE «no es discriminatorio», sino una equiparación con los estándares europeos. «Pedimos este examen para proteger a los pacientes y a la profesión», afirma.. El presidente de la Organización, Tomás Cobo, ha mostrado su «profunda preocupación» por el volumen de homologaciones y recuerda que España es una excepción en Europa. Países como Francia, Alemania o Reino Unido exigen pruebas clínicas, periodos de práctica supervisada o evaluaciones presenciales antes de permitir el ejercicio. «España es el único país de Europa que no exige examen clínico; sin duda es el sistema más laxo que existe».. La trampa de las homologaciones. La CESM, por su parte, ha acusado directamente al Ministerio de Sanidad de utilizar la homologación masiva como un mecanismo para perpetuar las malas condiciones laborales de los médicos españoles. El sindicato sostiene que el Gobierno está recurriendo a la validación acelerada de títulos extranjeros para cubrir plazas que deberían resolverse con mejoras retributivas, reducción de cargas asistenciales y una planificación seria de plantillas. A su juicio, esta política permite al Ministerio «mantener un modelo basado en la sobrecarga, las guardias interminables y la falta de incentivos», en lugar de abordar las causas estructurales que han llevado a la huelga.. El sindicato ha argumentado que esta estrategia no solo no resuelve la falta de especialistas, sino que contribuye a deteriorar aún más las condiciones laborales, al permitir que la Administración mantenga un sistema basado en la precariedad y la temporalidad.. Una vía indirecta de acceso al mercado europeo. La OMC coincide en que la homologación actual tiene un impacto que trasciende las fronteras españolas, ya que puede convertirse en una vía indirecta de acceso al mercado profesional europeo. La libre circulación dentro de la UE hace que un título homologado en España pueda facilitar el ejercicio en otros países, lo que incrementa la responsabilidad institucional del sistema español y la necesidad de reforzar los controles.. La polémica estalla en un momento especialmente delicado. La huelga médica ha provocado miles de actos suspendidos y ha puesto en evidencia la fragilidad del sistema. Las comunidades autónomas reclaman al Ministerio medidas estructurales para garantizar la cobertura de plazas, especialmente en Atención Primaria y en áreas rurales, mientras denuncian que la presión asistencial es «insostenible».. Para la OMC y la CESM, el departamento de Mónica García está optando por una vía rápida que no garantiza la calidad asistencial y que, además, perpetúa las condiciones que han llevado a los médicos a la huelga. Ambas organizaciones coinciden en que la solución no puede pasar por rebajar los estándares de acceso a la profesión, sino por reforzar los controles clínicos y mejorar las condiciones laborales de los profesionales formados en España.
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