«Las últimas horas de 2025 y las primeras de 2026 no han podido ser mejores. Baño en el mar, la isla más bonita y una compañía de lujo. Últimamente aparezco poco por aquí, pero quería desearos a todos un año lleno de paz y tranquilidad, de momentos que cuenten y de personas que sumen. Desde hace unos años, mi deseo siempre es el mismo. Mucha salud y mucho amor para todos», escribía Sara Carbonero desde Lanzarote ante sus algo más de 3,6 millones de seguidores en Instagram poco después de Año Nuevo.. «Que este año traiga sonrisas, disfrute y muchos ratos de esos bonitos que nuestra alma necesita vivir. Buena música, ilusión, ganas y coraje para poder enfrentar los obstáculos que nos ponga la vida y actitud, siempre actitud. Que ya pasó uno más. Y aquí seguimos. Feliz año», finalizaba el post la expresentadora de televisión, influencer y modelo toledana —nació en Corral de Almaguer— de 41 años junto a una serie de fotografías que mostraban cómo esa escapada navideña a las Islas Canarias no podía haberle complacido más, pues había nadado, tomado el sol, alargado las veladas con amigos y pasado tiempo con los más cercanos.. Y, de repente, algo cambió. Los medios comenzaron a informar de un repentino ingreso de la periodista en un centro hospitalario local, al que había acudido de urgencia en la isla canaria en la que seguía disfrutando de los últimos días de vacaciones tras sentirse indispuesta el viernes 2 de enero. Después de la valoración de los doctores se había determinado que se quedase ingresada, sin que las causas trascendieran a los medios. Y, más tarde, la revista ¡Hola! daba a conocer que Carbonero había tenido que ser operada quirúrgicamente este pasado lunes 5 de enero, así como que ya se estaba recuperando favorablemente en la Unidad de Cuidados Intensivos del hospital.. De hecho, fuentes consultadas por el citado medio insisten en que la periodista «no está grave», recalcando que la situación no es alarmante, si bien, por otra parte, es comprensible la suspicacia de los seguidores, dado que Carbonero ya sufrió un importante problema de salud, ni más ni menos que un cáncer de ovarios, que le fue diagnosticado en 2019, mientras todavía estaba casada con Iker Casillas y residía en Oporto. Eso sí, tras diversas operaciones y los tratamientos necesarios, superó aquella enfermedad.. «Sigue en la UCI por cuestiones de que esté más controlada. Pero está despierta y recuperándose», han querido incidir los citados informantes, añadiendo que «se quedará en ese hospital de momento». «No hay urgencia de trasladarla a ningún otro hospital», han terminado aclarando sobre este nuevo bache en la vida de la modelo, que tenía planeado volar de regreso a Madrid el mismo día 2 de enero para poder estar junto a su primogénito, Martín, el día de 12º cumpleaños.. Precisamente, a pesar de la distancia, el pequeño y su hermano, Lucas, de 9 años, son dos pilares en su vida que simbolizan su aplomo para superar esta clase de complicaciones, pues ya ha declarado en alguna ocasión que ambos son el motivo de sus mayores momentos de felicidad. Aun así, a la hora de hablar de sus grandes apoyos estos días ingresada hay que mencionar dos nombres propios: Isabel Jiménez, su más importante amiga, y José Luis Cabrera, su actual pareja.. La primera es su «comadre», su mejor amiga, la persona más íntima de su círculo y con quien ha estado en los mejores y en los peores momentos prácticamente desde que se conocieron hace alrededor de 15 años, cuando ambas, recién salidas de la carrera, comenzaban sus respectivos caminos laborales en los pasillos de Telecinco: Sara como reportera deportiva e Isabel en los informativos de la cadena, formato del que hoy por hoy ya es una de las presentadoras más conocidas.. De hecho, su amistad es no de los lazos de unión más conocidos del star system patrio. Han hecho viajes juntas, se dedican posts en sus redes continuamente y se han apoyado en sus mejores y peores momentos. Así, Sara estuvo al lado de Isabel cuando esta lo dejó el año pasado, tras casi dos décadas de relación y 16 años de casada, con el ingeniero Álex Cruz, así como Jiménez no se separó de su amiga cuando fue operada de su cáncer, grabándole hasta cintas de casete para animarla, y estando a su lado también al recaer de la enfermedad en 2021. Asimismo, Carbonero es la madrina de Hugo, primogénito de su amiga, con quien además también comparte proyecto empresarial, Slowlove.. De igual forma, la otra persona con la que Sara sabe que puede contar es Jose Luis Carebra. O Jota Cabrera, como se le conoce. Con el empresario canario, amigo de Isabel, no comenzó a salir hasta hace algo más de un año, siendo muy discretos en su relación, sin haber hecho acto de presencia en ningún evento a los que ha tenido que acudir Sara. Eso sí, su amistad es anterior, ya que se conocieron en 2021. Aquel verano Carbonero y Jiménez viajaron a La Graciosa con Jota, si bien en aquel entonces la modelo y empresaria acababa de dejarlo con el exfutbolista y él tenía pareja. A ello hay que sumarle que luego ella empezaría un romance con el músico Nacho Taboada. Pero en cuanto han estado los dos solteros ha saltado la chispa.. Por último, su familia ha sido un apoyo incombustible. Desde su madre, Goyi, a su hermana, Irene, con quienes mantiene una relación muy cercana, han estado siempre pendientes de ella. De hecho, su cuñado y sus dos sobrinos también son personas muy cercanas a Carbonero, que también cuenta con la profesora de yoga Claudia Valcárcel entre las personas de su círculo más cercano. De hecho esta última se encontraba en Lanzarote cuando se produjo la urgencia médica. Además, no cabe duda de que otras buenas amigas como Vanesa Martín, Marta Girón, Mariola Sáez o Raquel Perera habrán estado estos días pendiente de la evolución de Sara.
«Las últimas horas de 2025 y las primeras de 2026 no han podido ser mejores. Baño en el mar, la isla más bonita y una compañía de lujo. Últimamente aparezco poco por aquí, pero quería desearos a todos un año lleno de paz y tranquilidad, de momentos que cuenten y de personas que sumen. Desde hace unos años, mi deseo siempre es el mismo. Mucha salud y mucho amor para todos», escribía Sara Carbonero desde Lanzarote ante sus algo más de 3,6 millones de seguidores en Instagram poco después de Año Nuevo.. «Que este año traiga sonrisas, disfrute y muchos ratos de esos bonitos que nuestra alma necesita vivir. Buena música, ilusión, ganas y coraje para poder enfrentar los obstáculos que nos ponga la vida y actitud, siempre actitud. Que ya pasó uno más. Y aquí seguimos. Feliz año», finalizaba el post la expresentadora de televisión, influencer y modelo toledana —nació en Corral de Almaguer— de 41 años junto a una serie de fotografías que mostraban cómo esa escapada navideña a las Islas Canarias no podía haberle complacido más, pues había nadado, tomado el sol, alargado las veladas con amigos y pasado tiempo con los más cercanos.. Y, de repente, algo cambió. Los medios comenzaron a informar de un repentino ingreso de la periodista en un centro hospitalario local, al que había acudido de urgencia en la isla canaria en la que seguía disfrutando de los últimos días de vacaciones tras sentirse indispuesta el viernes 2 de enero. Después de la valoración de los doctores se había determinado que se quedase ingresada, sin que las causas trascendieran a los medios. Y, más tarde, la revista ¡Hola! daba a conocer que Carbonero había tenido que ser operada quirúrgicamente este pasado lunes 5 de enero, así como que ya se estaba recuperando favorablemente en la Unidad de Cuidados Intensivos del hospital.. De hecho, fuentes consultadas por el citado medio insisten en que la periodista «no está grave», recalcando que la situación no es alarmante, si bien, por otra parte, es comprensible la suspicacia de los seguidores, dado que Carbonero ya sufrió un importante problema de salud, ni más ni menos que un cáncer de ovarios, que le fue diagnosticado en 2019, mientras todavía estaba casada con Iker Casillas y residía en Oporto. Eso sí, tras diversas operaciones y los tratamientos necesarios, superó aquella enfermedad.. «Sigue en la UCI por cuestiones de que esté más controlada. Pero está despierta y recuperándose», han querido incidir los citados informantes, añadiendo que «se quedará en ese hospital de momento». «No hay urgencia de trasladarla a ningún otro hospital», han terminado aclarando sobre este nuevo bache en la vida de la modelo, que tenía planeado volar de regreso a Madrid el mismo día 2 de enero para poder estar junto a su primogénito, Martín, el día de 12º cumpleaños.. Precisamente, a pesar de la distancia, el pequeño y su hermano, Lucas, de 9 años, son dos pilares en su vida que simbolizan su aplomo para superar esta clase de complicaciones, pues ya ha declarado en alguna ocasión que ambos son el motivo de sus mayores momentos de felicidad. Aun así, a la hora de hablar de sus grandes apoyos estos días ingresada hay que mencionar dos nombres propios: Isabel Jiménez, su más importante amiga, y José Luis Cabrera, su actual pareja.. La primera es su «comadre», su mejor amiga, la persona más íntima de su círculo y con quien ha estado en los mejores y en los peores momentos prácticamente desde que se conocieron hace alrededor de 15 años, cuando ambas, recién salidas de la carrera, comenzaban sus respectivos caminos laborales en los pasillos de Telecinco: Sara como reportera deportiva e Isabel en los informativos de la cadena, formato del que hoy por hoy ya es una de las presentadoras más conocidas.. De hecho, su amistad es no de los lazos de unión más conocidos del star system patrio. Han hecho viajes juntas, se dedican posts en sus redes continuamente y se han apoyado en sus mejores y peores momentos. Así, Sara estuvo al lado de Isabel cuando esta lo dejó el año pasado, tras casi dos décadas de relación y 16 años de casada, con el ingeniero Álex Cruz, así como Jiménez no se separó de su amiga cuando fue operada de su cáncer, grabándole hasta cintas de casete para animarla, y estando a su lado también al recaer de la enfermedad en 2021. Asimismo, Carbonero es la madrina de Hugo, primogénito de su amiga, con quien además también comparte proyecto empresarial, Slowlove.. De igual forma, la otra persona con la que Sara sabe que puede contar es Jose Luis Carebra. O Jota Cabrera, como se le conoce. Con el empresario canario, amigo de Isabel, no comenzó a salir hasta hace algo más de un año, siendo muy discretos en su relación, sin haber hecho acto de presencia en ningún evento a los que ha tenido que acudir Sara. Eso sí, su amistad es anterior, ya que se conocieron en 2021. Aquel verano Carbonero y Jiménez viajaron a La Graciosa con Jota, si bien en aquel entonces la modelo y empresaria acababa de dejarlo con el exfutbolista y él tenía pareja. A ello hay que sumarle que luego ella empezaría un romance con el músico Nacho Taboada. Pero en cuanto han estado los dos solteros ha saltado la chispa.. Por último, su familia ha sido un apoyo incombustible. Desde su madre, Goyi, a su hermana, Irene, con quienes mantiene una relación muy cercana, han estado siempre pendientes de ella. De hecho, su cuñado y sus dos sobrinos también son personas muy cercanas a Carbonero, que también cuenta con la profesora de yoga Claudia Valcárcel entre las personas de su círculo más cercano. De hecho esta última se encontraba en Lanzarote cuando se produjo la urgencia médica. Además, no cabe duda de que otras buenas amigas como Vanesa Martín, Marta Girón, Mariola Sáez o Raquel Perera habrán estado estos días pendiente de la evolución de Sara.
