Jennifer Lawrence tiene, a sus 35 años, siete nominaciones a los Globos de Oro, de las cuales tres acabaron con el galardón en su casa, y cuatro nominaciones al Oscar, que solo ha levantado en una ocasión. Y es curioso cómo a los premios de la Academia de Hollywood no es candidata desde hace exactamente una década.. Fue en 2016 cuando su nombre estuvo entre las cinco aspirantes a la estatuilla —por la película Joy— y desde entonces, sobre todo por una decisión personal que la alejó del cine debido al escrutinio de los medios de su vida privada, unido al lógico cabreo después de que se filtrasen sus fotografías desnuda y a sentirse insatisfecha con sus papeles, además de que más tarde se convertiría en madre, no había vuelto a tener tantas posibilidades como este año, ya que es una de las favoritas para estar en la terna final gracias a su papel en Die, My Love.. Y si finalmente lo consigue es muy probable que, a pesar de estar casada desde octubre de 2019 con Cooke Maroney, director de una galería de arte, quien la acompañen a la alfombra roja no sea su marido, de quien ha dicho que suele quedarse en casa cuidando de su pequeño, de nombre Cy, nacido en febrero de 2022, sino sus hermanos mayores, Ben y Blaine, a quienes le une una relación extraordinaria, fruto sobre todo de una infancia algo sui generis.. La intérprete de El lado bueno de las cosas, Winter’s Bone o la saga Los juegos del hambre ha explicado en alguna ocasión que su relación con ambos no es tanto de saber todos los detalles de su vida, sino de una cercanía pura. Los tres se criaron en el seno de una familia protestante en Louisville, la ciudad más grande del estado de Kentucky. Una familia que comenzó cuando Gary Lawrence conoció a su futura esposa, Karen, cuando ingresó en la universidad de la ciudad, dado que el padre de ella era el decano de la facultad.. A principios de los años 80, mientras él era dueño de una pequeña empresa de construcción, Karen quiso montar un campamento de verano. Acacaba de tener a Ben y estaba embarazada de Blaine. «Yo organizaba campamentos para iglesias y pensé en nuestra granja, en cuánto les gustaría a los niños jugar allí», reveló en una televisión local. «Me crie en aquel sitio, un paraíso embarrado y caótico. Tengo muy buenos recuerdos de mi vida allí, haciendo el salvaje con mis hermanos», diría en 2020 la actriz, cuando un incendio casi arrasa la granja.. Allí, JLaw, como se la conoce en redes, aprendió a jugar al baloncesto, al hockey sobre hielo y al béisbol, de los que es muy fan. «Cuando era pequeña, decidí que Jen tenía que ser una mujer fuerte, no una diva. Y al igual que hice con sus hermanos, la apunté a todos estos deportes», reveló su madre. Además, claro, del cine. Pero aunque la benjamina haya acabado triunfando, los trabajos de sus hermanos distan mucho de tener algo que ver con el séptimo arte.. Ben, el primogénito es vicepresidente de Venture First, una compañía de venta de grupos financieros, desde enero de 2025, puesto al que llegó desde Louisville Geek, una empresa de tecnología informática de la que era mánager —fue sonado cuando, en 2013, en el programa de David Letterman, la actriz no recordaba a qué se dedicaba su hermano mayor, más allá de decir «algo de ordenadores»—. Por su parte, Blaine es, desde que se lo compró a sus padres cuando Jennifer se hizo famosa, el actual director del campamento que estos fundaron.. Ambos, eso sí, han acordado no conceder casi ninguna entrevista a la prensa sobre la vida privada de su hermana, un hermetismo que ella siempre ha agradecido. También, porque desde siempre se ha notado su buena sintonía, como en las alfombras rojas en las que han posado a su lado, como en la primera nominación al Oscar de Lawrence, en 2011; en el estreno en 2012 de la mencionada saga con la que triunfó y ganó fama mundialmente; o en 2013, el año que se alzó con la estatuilla. «Nos turnamos para sentarnos en primera fila. Cada uno estuvo con ella 45 minutos», reveló Ben a los periodistas.. Por su parte, Jennifer ha estado ahí para ellos cuando lo han necesitado, siendo madrina y dama de honor en las bodas de ambos —con una de sus cuñadas, Carson Massler, esposa de Blaine, incluso llegó a posar en una revista para novias—. Entre sus dos hermanos, además, le han dado seis sobrinos, a quienes de hecho no solo es que esté unida, sino que les ha metido el gusanillo del cine.. En especial a David, el primogénito de Ben, a quien llaman Bear y que le pidió a su tía salir en una cinta de Los juegos del hambre. Acabó apareciendo, junto a su hermano pequeño, de nueve meses, Theodore, en una de las escenas finales de la saga. «Interpretaron a mis hijos. Y fue maravilloso poder despedirme de este personaje, al que he querido tanto durante años, teniendo a mi familia real tan cerca», dijo la actriz.
Jennifer Lawrence tiene, a sus 35 años, siete nominaciones a los Globos de Oro, de las cuales tres acabaron con el galardón en su casa, y cuatro nominaciones al Oscar, que solo ha levantado en una ocasión. Y es curioso cómo a los premios de la Academia de Hollywood no es candidata desde hace exactamente una década.. Fue en 2016 cuando su nombre estuvo entre las cinco aspirantes a la estatuilla —por la película Joy— y desde entonces, sobre todo por una decisión personal que la alejó del cine debido al escrutinio de los medios de su vida privada, unido al lógico cabreo después de que se filtrasen sus fotografías desnuda y a sentirse insatisfecha con sus papeles, además de que más tarde se convertiría en madre, no había vuelto a tener tantas posibilidades como este año, ya que es una de las favoritas para estar en la terna final gracias a su papel en Die, My Love.. Y si finalmente lo consigue es muy probable que, a pesar de estar casada desde octubre de 2019 con Cooke Maroney, director de una galería de arte, quien la acompañen a la alfombra roja no sea su marido, de quien ha dicho que suele quedarse en casa cuidando de su pequeño, de nombre Cy, nacido en febrero de 2022, sino sus hermanos mayores, Ben y Blaine, a quienes le une una relación extraordinaria, fruto sobre todo de una infancia algo sui generis.. La intérprete de El lado bueno de las cosas, Winter’s Bone o la saga Los juegos del hambre ha explicado en alguna ocasión que su relación con ambos no es tanto de saber todos los detalles de su vida, sino de una cercanía pura. Los tres se criaron en el seno de una familia protestante en Louisville, la ciudad más grande del estado de Kentucky. Una familia que comenzó cuando Gary Lawrence conoció a su futura esposa, Karen, cuando ingresó en la universidad de la ciudad, dado que el padre de ella era el decano de la facultad.. A principios de los años 80, mientras él era dueño de una pequeña empresa de construcción, Karen quiso montar un campamento de verano. Acacaba de tener a Ben y estaba embarazada de Blaine. «Yo organizaba campamentos para iglesias y pensé en nuestra granja, en cuánto les gustaría a los niños jugar allí», reveló en una televisión local. «Me crie en aquel sitio, un paraíso embarrado y caótico. Tengo muy buenos recuerdos de mi vida allí, haciendo el salvaje con mis hermanos», diría en 2020 la actriz, cuando un incendio casi arrasa la granja.. Allí, JLaw, como se la conoce en redes, aprendió a jugar al baloncesto, al hockey sobre hielo y al béisbol, de los que es muy fan. «Cuando era pequeña, decidí que Jen tenía que ser una mujer fuerte, no una diva. Y al igual que hice con sus hermanos, la apunté a todos estos deportes», reveló su madre. Además, claro, del cine. Pero aunque la benjamina haya acabado triunfando, los trabajos de sus hermanos distan mucho de tener algo que ver con el séptimo arte.. Ben, el primogénito es vicepresidente de Venture First, una compañía de venta de grupos financieros, desde enero de 2025, puesto al que llegó desde Louisville Geek, una empresa de tecnología informática de la que era mánager —fue sonado cuando, en 2013, en el programa de David Letterman, la actriz no recordaba a qué se dedicaba su hermano mayor, más allá de decir «algo de ordenadores»—. Por su parte, Blaine es, desde que se lo compró a sus padres cuando Jennifer se hizo famosa, el actual director del campamento que estos fundaron.. Ambos, eso sí, han acordado no conceder casi ninguna entrevista a la prensa sobre la vida privada de su hermana, un hermetismo que ella siempre ha agradecido. También, porque desde siempre se ha notado su buena sintonía, como en las alfombras rojas en las que han posado a su lado, como en la primera nominación al Oscar de Lawrence, en 2011; en el estreno en 2012 de la mencionada saga con la que triunfó y ganó fama mundialmente; o en 2013, el año que se alzó con la estatuilla. «Nos turnamos para sentarnos en primera fila. Cada uno estuvo con ella 45 minutos», reveló Ben a los periodistas.. Por su parte, Jennifer ha estado ahí para ellos cuando lo han necesitado, siendo madrina y dama de honor en las bodas de ambos —con una de sus cuñadas, Carson Massler, esposa de Blaine, incluso llegó a posar en una revista para novias—. Entre sus dos hermanos, además, le han dado seis sobrinos, a quienes de hecho no solo es que esté unida, sino que les ha metido el gusanillo del cine.. En especial a David, el primogénito de Ben, a quien llaman Bear y que le pidió a su tía salir en una cinta de Los juegos del hambre. Acabó apareciendo, junto a su hermano pequeño, de nueve meses, Theodore, en una de las escenas finales de la saga. «Interpretaron a mis hijos. Y fue maravilloso poder despedirme de este personaje, al que he querido tanto durante años, teniendo a mi familia real tan cerca», dijo la actriz.
