La subida de las temperaturas y el hecho de que los días se están volviendo más largos conlleva a redecorar un poco los balcones, el interior del hogar, los patios, las terrazas o lo jardines, así como otras zonas del hogar.. Los especialistas en jardinería coinciden en que la primavera es el mejor momento para plantar árboles sobre macetas, ya que la la savia comienza a moverse con fuerza, las raíces encuentran un sustrato cálido y la planta dispone de meses por delante para asentarse antes de las complicaciones climáticas derivadas del verano.. Desde la Asociación Española de Arboricultura apuntan a que hay que tener en cuenta el tamaño del espacio disponible en el que se va a alojar el árbol, pero también tiene en cuenta que hay que conocer qué especies elegir y escoger adecuadamente un recipiente proporcional con un drenaje impecable. A continuación, se van a presentar los mejores ejemplares para la estación primaveral.. El olivo sigue siendo un indiscutible de las terrazas. Es una de las apuestas más seguras para iniciarse en el cultivo. Gracias a un crecimiento sin pausa pero sin prisa, este es un compañero muy duradero y bastante fácil de controlar. Cabe destacar que sabe cómo comportarse en momentos de sequía, lo cual hace que mantenga una notable longevidad hasta cuando no se le riega. Necesita mucho sol, un sustrato suelto y una maceta profunda que permita a su tronco ir torciéndose.. El limonero llega a la primavera con la promesa de su floración blanca y perfumada. El Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA) recomienda aprovechar precisamente estas semanas para iniciar el abonado de cítricos, ya que es ahora cuando el árbol concentra toda su energía para cuajar frutos. Conviene situarlo en un rincón muy luminoso, resguardado de los vientos fríos que aún pueden colarse en abril, y mantener el sustrato ligeramente húmedo sin permitir charcos en el plato inferior.. El granado es probablemente el árbol frutal más infravalorado para maceta y, sin embargo, uno de los que mejor se comporta. Florece en primavera con corolas anaranjadas espectaculares, tolera la poda con docilidad y no exige un riego constante. Los técnicos del Real Jardín Botánico de Madrid lo señalan como una especie idónea para climas continentales como el de Madrid, ya que resiste tanto las heladas tardías como los golpes de calor. Basta con una maceta amplia, sol directo y un abonado moderado para verlo cargado de granadas a finales de verano.. Y, por último, la camelia. Es de origen asiático y exige un cuidado importante. Sustrato ácido, riego con agua descalcificada y una ubicación luminosa pero protegida del sol de la tarde. A cambio, regala una de las floraciones más espectaculares que pueden contemplarse en una terraza. Es preferible adquirirla ya en flor para asegurarse de su buen estado y trasplantarla con cuidado en estos días, antes de que las temperaturas se disparen.
Con estas cuatro especies llenarás tu terraza con reliquias del mundo de la flora
La subida de las temperaturas y el hecho de que los días se están volviendo más largos conlleva a redecorar un poco los balcones, el interior del hogar, los patios, las terrazas o lo jardines, así como otras zonas del hogar.. Los especialistas en jardinería coinciden en que la primavera es el mejor momento para plantar árboles sobre macetas, ya que la la savia comienza a moverse con fuerza, las raíces encuentran un sustrato cálido y la planta dispone de meses por delante para asentarse antes de las complicaciones climáticas derivadas del verano.. Desde la Asociación Española de Arboricultura apuntan a que hay que tener en cuenta el tamaño del espacio disponible en el que se va a alojar el árbol, pero también tiene en cuenta que hay que conocer qué especies elegir y escoger adecuadamente un recipiente proporcional con un drenaje impecable. A continuación, se van a presentar los mejores ejemplares para la estación primaveral.. El olivo sigue siendo un indiscutible de las terrazas. Es una de las apuestas más seguras para iniciarse en el cultivo. Gracias a un crecimiento sin pausa pero sin prisa, este es un compañero muy duradero y bastante fácil de controlar. Cabe destacar que sabe cómo comportarse en momentos de sequía, lo cual hace que mantenga una notable longevidad hasta cuando no se le riega. Necesita mucho sol, un sustrato suelto y una maceta profunda que permita a su tronco ir torciéndose.. El limonero llega a la primavera con la promesa de su floración blanca y perfumada. El Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA) recomienda aprovechar precisamente estas semanas para iniciar el abonado de cítricos, ya que es ahora cuando el árbol concentra toda su energía para cuajar frutos. Conviene situarlo en un rincón muy luminoso, resguardado de los vientos fríos que aún pueden colarse en abril, y mantener el sustrato ligeramente húmedo sin permitir charcos en el plato inferior.. El granado es probablemente el árbol frutal más infravalorado para maceta y, sin embargo, uno de los que mejor se comporta. Florece en primavera con corolas anaranjadas espectaculares, tolera la poda con docilidad y no exige un riego constante. Los técnicos del Real Jardín Botánico de Madrid lo señalan como una especie idónea para climas continentales como el de Madrid, ya que resiste tanto las heladas tardías como los golpes de calor. Basta con una maceta amplia, sol directo y un abonado moderado para verlo cargado de granadas a finales de verano.. Y, por último, la camelia. Es de origen asiático y exige un cuidado importante. Sustrato ácido, riego con agua descalcificada y una ubicación luminosa pero protegida del sol de la tarde. A cambio, regala una de las floraciones más espectaculares que pueden contemplarse en una terraza. Es preferible adquirirla ya en flor para asegurarse de su buen estado y trasplantarla con cuidado en estos días, antes de que las temperaturas se disparen.
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